Rovirosa militante cristiano pobre

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Guillermo Rovirosa se hizo pobre para entregarse con libertad a los pobres de la tierra. Compartiendo su vida y sus luchas. Un día como hoy, un 27 de febrero, Guillermo Rovirosa fallecía. Su testimonio de vida nos da luz para que el siglo XXI sea esperanza en los empobrecidos de la tierra.

Vivió desentendiéndose de las penalidades del pueblo los primeros treinta años de su vida. En la España hambrienta de principio del siglo XX, él era un buen catalán burgués, individualista, dedicado a sus inventos y a su esposa. Hasta el momento que, sin avisar, aparece la muerte desconcertante de un amigo joven muy querido. Esto le lleva al descubrimiento… del Pobre de Nazaret, tras pasar por el hinduismo y la teosofía.

Su entusiasmo por Cristo le transforma; su esposa y él renuncian a la casa, a la posición social… Buscando servir a los últimos, se encuentra perseguido desde la izquierda y desde la derecha. En el Madrid republicano de la guerra civil, tienen que celebrar misa a escondidas en el sótano en el que vivían (las catacumbas). Terminada la guerra, Franco lo encarcela por haber sido representante obrero.

En las terribles cárceles de postguerra, en las que murieron tantos hombres de enfermedad y hambre, conoció a seres de bajeza moral, pero también conoció a admirables obreros pobres con grandes ideales. Esta experiencia le enseñó el camino de la lucha militante, en aquellos años en que los obreros eran los pobres, en España.

Prohibidas por Franco las asociaciones de pobres, (no así las de la clase media, colegios de médicos, abogados…), dedicarse al apostolado obrero significaba, rescatar lo que desde el mundo obrero se hubiera construido de bueno hasta entonces. La promoción de los pobres desde los pobres mismos, la justicia social, el protagonismo colectivo… Era necesario formar el hombre nuevo y la sociedad nueva, aún a riesgo de desafiar el orden establecido.

“El valor fundamental de la humanidad es la persona humana, y es positivo todo cuanto tiende a desarrollar su personalidad, basada en su dignidad y su libertad, en la justicia y en la verdad. Es negativo todo mito (Estado, raza, prestigio nacional, partido, clan, riqueza, casta, imperio) que para sostenerse necesita víctimas humanas, sacrificándoles a veces la vida física, o su dignidad, o su libertad, o sus posibilidades de perfeccionarse”.

Escribe el Manifiesto Comunitarista en semi-clandestinidad en 1949. La clave para la construcción de la sociedad nueva es la cooperación. “Nadie puede imaginarse como serán las relaciones económicas, sociales, diplomáticas, culturales, etc, al cabo de treinta años de comunitarismo, cuando hayan muerto de muerte natural los monstruos que hoy ahogan a la humanidad (trusts, cartels, totalitarismos, interés compuesto, grupos raciales y bancarios, monopolios…) y el hombre viva libre de todas las formas de miedo que hoy le obsesionan”.

A partir del Manifiesto Comunitarista (formar cooperatistas, hombres de colaboración), es mal acogido en determinados ambientes, le difaman y pretenden echarlo por indeseable, sin presentar ninguna justificación. Acusado de levantador del pueblo, disgustando a “la gente de bien”, de ir contra el poder político… El gobernador de Santander en 1950 llega acusar a la Iglesia: “la HOAC es un grave error político”.

El año 1951, sigue el ritmo de trabajo imparable por toda España, formando militantes, viajando, dando cursillos, escribe miles de cartas y cientos de artículos, huelgas, detenciones de militantes, intento serio de trabajo con los campesinos…

Vivía la pobreza hasta en los menores detalles de la vida cotidiana. Se enfada porque le compran un billete de tren de segunda clase en vez de tercera “¿por qué me hacen viajar en tren de ricos? …Es menester que nos dediquemos a vivir interiormente el mandamiento nuevo. Con humildad escribe a los amigos, que se necesitan militantes sacrificados, que a falta de estos, “he tenido que dar un cursillo en Badajoz con tres burgueses, ¡rogad por mí!”

Los comunistas van a difamarle para desacreditar a la Iglesia y llegan a pretender sobornar a su mujer -pobrecillos-, no habían entendido nada. Imaginamos la cara de desconcierto de Caterina, ella que había renunciado a todos sus bienes por amor a su esposo y a Jesús.

Es grande su preocupación por los jóvenes, por los aprendices; para sacar de la postración a esta juventud que dormita, es importante el desarrollo de la vocación profesional de cada ser humano, nos enseña Guillermo Rovirosa. Torcer las vocaciones es nefasto para el desarrollo de la persona y para la sociedad entera que se empobrece enormemente. El trabajo vocacionado llena la vida de sentido y de alegría. Es imprescindible que los muchachos encuentren y desarrollen su vocación, es urgente.

Las empresas de cooperación integral (Copin) que habían pensado y formado los amigos con Rovirosa, como los tejidos necesarios para construir una nueva sociedad, tienen su mejor expresión en la editorial ZYX de la que Rovirosa fue por la confianza de los amigos -Julián Gómez del Castillo, Tomás Malagón, etc.-, el primer presidente.

Esta editorial puso en tela de juicio la concepción y el ordenamiento jurídico de la economía. La ZYX era una editora cuyos accionistas (obreros) constituyen toda la empresa y sus actividades, tanto legales como clandestinas: difusión de libros de cultura y conciencia solidaria, desde los últimos, formar militantes, poner los cimientos de la nueva sociedad… La editorial ZYX surge contando para empezar, con las modestas aportaciones de unos 700 obreros en forma de acciones hasta de 50 pesetas. Los obreros han sido los únicos sostenedores en el orden moral y en el económico de la editorial. Estos accionistas-obreros se autogobiernan y forman a la vez la Red de Distribución y la Junta General de Accionistas, el Consejo de Administración, el Gerente, el Director de publicaciones, los Directores de cursillos… Es un espectáculo de entusiasmo y abnegación. En ZYX se vendieron 20.000 ejemplares del primer libro editado, el libro de Rovirosa DE QUIÉN ES LA EMPRESA.

La editorial fue difamada repetidamente. Que la hiciera el pueblo, explica por qué no se estudia en la Universidad. La lista de catedráticos que en ella mucho recibieron sería larga. No se trataba de hacer promoción personal, sino de impulsar la promoción colectiva de los “sin poder” de los que carecen de privilegios o de posición social. Promoción que debe abarcar todos los aspectos de la vida (económico, social, político, cultural, humano, cristiano). Esto es lo que hoy llamamos autogestión y sigue siendo imprescindible.

No podemos pasar la vida sin plantearnos un sistema económico distinto sustantivamente del de la ley de la selva que nos gobierna. Es necesario potenciar experiencias y reflexión encaminadas a abrir caminos económicos de paz. Hace falta un tejido asociativo, asociaciones sindicales y de opinión. Hace falta una profunda labor cultural que signifique una profunda concienciación socio-política del pueblo. Hace falta una reforma política. El problema del sistema político corrupto actual, no es cuestión de parches, sino de raíces. Necesitamos una sociedad nueva donde no haya hambrientos y todos los seres humanos dispongan de lo necesario para desarrollarse como personas.

Autor: M. T Gómez del C.

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