FELIZ DIA DEL LIBRO
Un libro es un arma cargada en la casa de al lado. Quémalo.
Ray Bradbury
Para desearos un FELIZ DÍA DEL LIBRO, hemos elegido la frase de Ray Bradbury, que es uno de los pilares de «Fahrenheit 451», y honestamente, es escalofriante por lo bien que captura la lógica de la censura y el miedo al pensamiento crítico.
Está claro que un libro puede destruir una mentira cómoda en la que toda una sociedad ha decidido creer.
Lo impresionante es que Bradbury escribió esto como una advertencia sobre la gratificación instantánea y la evasión que adormece el cerebro. Hoy esta frase escrita en 1953, sigue vigente. Pero, quizás, el pensamiento que nos da una bofetada de realidad es la siguiente: «No hace falta quemar libros si el mundo empieza a llenarse de gente que no lee.» El fuego que quema libros no es el más peligroso, sino el vacío que queda en una mente que ha decidido dejar de leer y formarse, tragándose todo las ideologías de cualquier momento quieren imponer.
Todo está en los libros, por eso son tan peligrosos. Pueden enfrentarse a regímenes totalitarios desde su capacidad para abrir los ojos de la gente. Esto lo sabemos muy bien los que conocemos las ediciones «Voz de los sin Voz», en ellas tenemos muchas y variadas publicaciones que muestran diferentes caminos de oposición a la injusticia y a la opresión.
La literatura llega donde la ciencia no llega ya que sus procedimientos y métodos no son exactos. A pesar de ello, o precisamente por ello, las personas los entienden y sienten como reales, imperfectos y suyos.
La literatura permite ver cosas que el derecho de los que mandan no es capaz de ver o lo hace mucho más tarde. En la vida pasan cosas, cambian cosas, alguien está allí, las ve, las pone por escrito, para que, en forma de libro, por el «boca a boca» recorran las calles y terminen siendo correa de transmisión del cambio oficial.
Honoré de Balzac lo explicaba de la siguiente forma: La misión del novelista es describir la presión atmosférica de su época, la situación espiritual, las distintas corrientes y fuerzas que se mueven en un escenario social. Ir de lo íntimo a lo público, ligar lo individual con lo colectivo.
Hay libros para explicarte las causas y el desarrollo de los acontecimientos históricos y hay libros en los que se pueden ver los comportamientos y sentimientos de los protagonistas de cada momento histórico.
Hay libros para comprender los asuntos generales y libros para entender los particulares. En todos ellos encontrarás herramientas para enfrentarte a la vida que tengas y a las circunstancias que te toquen, porque todo está en los libros.
En tiempos convulsos no podemos permitirnos desperdiciar herramientas como las que la formación nos brinda. Conocemos de sobra que este sistema imperialista en el que vivimos, quiere arrebatarnos la conciencia y sustituirla por placeres mundanos, quiere devaluar la verdad diluyéndola con soluciones de dudosa procedencia. Sabe que con súbditos, analfabetos y desganados, su poder puede estar asegurado y sabe que con un pueblo formado, puede tener problemas. ¿Te has preguntado alguna vez si a los que mandan les importa que leas?
En respuesta a esta pregunta, también se han escrito libros. El más conocido es «Farenheit 451» de Ray Bradbury. En él se nos muestra un mundo distópico en el que los libros están prohibidos. Al principio los gobernantes crean un departamento de bomberos dedicado a quemarlos, pero al poco tiempo, el sistema consigue que sean las personas las que decidan no leer por propia iniciativa.
En esas páginas podemos leer cosas del estilo de:
Cuanto mayor es el mercado, menos hay que hacer frente a la controversia. Todas esas minorías menores con sus ombligos que hay que mantener limpios.
Los libros están para recordarnos lo tontos y estúpidos que somos. El único medio para que una persona corriente vea el noventa y nueve por ciento del mundo, está en un libro.
Dale a la gente concursos que puedan ganar recordando la letra de las canciones más populares o los nombres de las capitales del estado. Atibórralos de datos, lánzales encima tantos hechos que se sientan abrumados, pero totalmente al día en cuanto a información. Entonces tendrán la sensación de que piensan, tendrán la sensación de que se mueven sin moverse. Y serán felices, porque los hechos de esa naturaleza no cambian. No les des ninguna materia delicada como filosofía o sociología, para que empiecen a atar cabos
En otra distopia más moderna «Sinsonte», Walter Tevis escenifica el juicio al que se somete a un joven que osa infringir una peligrosa norma ya casi olvidada en un futuro y «prácticamente» perfecto planeta Tierra .
Muy bien, dijo el juez. ¿Cuál es el cargo?
Son tres: cohabitación, lectura y enseñanza de la lectura.
¿Qué es lectura? preguntó el juez.
El fiscal dijo: Es usted una máquina siete, diseñado en la cuarta edad. Su programación legal no contiene ese cargo. Consulte sus archivos.
Si, dijo el juez, pulsó un interruptor y de alguna parte una voz dijo: Aquí Archivos legales de Norteamérica.
¿Existe el cargo civil denominado «lectura», preguntó el juez, ¿Y representa la enseñanza de esta un cargo diferente?
El archivo de voz se tomó su tiempo para responder a ambas preguntas. Yo nunca había visto a un ordenador demorarse tanto. O a lo mejor solo me lo pareció a mí. Por fin la voz dijo:
La lectura es la transmisión detallada y fidedigna de ideas y emociones por medios solapados. Supone una grave Invasión de la Intimidad y una violación directa de la Constitución. La enseñanza de la lectura es asimismo un crimen tanto contra la Intimidad como contra la persona. De uno a cinco años en ambos casos.
El juez pulsó de nuevo el interruptor para desconectar la voz.
Está claro que se trata de un asunto muy grave, dijo. Y se le acusa también de cohabitación. Eso no es tan grave como lo otro, joven. Pero se trata de una seria amenaza a la Individualidad y a la persona, y a menudo ha acabado conduciendo a conductas mucho más graves.
Desde estas páginas queremos desearos un muy feliz día del libro, recomendándoos que no hagáis caso a los que mandan y que os pongáis a leer. Ya sabéis que en nuestras ediciones podréis encontrar publicaciones de todos y cada uno de los conocimientos necesarios para conducir tu vida.
Álvaro Martín
Suscríbete al newsletter


