Diamantes que alimentan la guerra

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La industria internacional de los diamantes no está cumpliendo con la reglas para controlar a los llamados ´diamantes del conflicto´. Los ´diamantes del conflicto´ o ´diamantes sangrientos´, han sido relacionados con conflictos en Sierra Leona, Liberia, República Democrática del Congo y la República Centroafricana.

Fuente: BBC

La venta de diamantes de África ha ayudado a financiar guerras civiles. El comercio mundial de diamantes no es regulado directamente por los gobiernos.

Según un informe publicado por Global Witness (organización que llama la atención sobre la relación entre recursos naturales y violaciones de derechos humanos), el comercio de la piedra preciosa sigue financiando conflictos armados, sobre todo en África.

La organización indicó que su investigación fue hecha en Estados Unidos, donde se vende más de la mitad de la producción mundial de diamantes.

Allí, según la organización, la mayoría de los lugares que venden diamantes al por menor no pudieron demostrar que tienen controles claros contra la venta de joyas que puedan financiar conflictos armados.

Sin embargo, Matthew Runci, vocero de la Asociación de Joyeros de EE.UU. y del Consejo Mundial del Diamante, le dijo a la BBC que los controles eran efectivos y que las aseveraciones del informe eran una “basura”.

Según Runci, el informe se basa en “impresiones anecdóticas” y los vendedores estadounidenses están cumpliendo con los requerimientos internacionales.

Esos requerimientos de auto regulación están plasmados en el llamado Protocolo Kimberly.
Global Witness argumenta que los gobiernos que firmaron ese protocolo deben abandonar la auto regulación y regular directamente el comercio de diamantes.

Los “diamantes del conflicto” o “diamantes sangrientos”, han sido relacionados con conflictos en Sierra Leona, Liberia, República Democrática del Congo y la República Centroafricana.
Los investigadores también aseguran que organizaciones ilegales como al-Qaeda han utilizado el comercio de diamantes para transferir fondos por fuera de la vigilancia del sistema bancario internacional.