Esta mañana me ha llamado la cadena Ser para preguntarme sobre el Papa y la pederastia. Estuve respondiendo durante cerca de diez minutos sobre el tema para el informativo de las 14:30. Pues bien, de todas mis declaraciones no han seleccionado ni una frase completa, y la que han elegido, la han deformado, montado, descontextualizado reduciéndola a la idea de que el Papa «está un poco tocado, afectado con el tema de la pederastia y que este es un punto negro, nada más, en la obra».
Es simplemente un abuso intolerable de los muchos que me ha hecho la Ser, que está utilizando este tema de la pederastia como una revancha anticlerical que nada tiene que ver con la justicia y la purificación necesaria contra este grave delito y lacra de la Iglesia, que debe situarse en su lugar, sino que es un eslabón más de la línea tendenciosa y carente de equidad y libertad informativa que caracteriza últimamente a esta cadena. Una pena porque la solía oír con interés.
Me preguntaron que cómo encontraba al Papa. Dije que el lobby judío en Estados Unidos está a través de sus periódicos desenfocando las cosas pidiendo su dimisión y que eso es simplemente una barbaridad. Si los gobernantes fueran responsables de todos los defectos y abusos de sus súbditos, tendrían que dimitir todos. El Papa y la Iglesia han perdido perdón. Incluso no han faltado las que, como la austriaca, han prometido ocuparse en adelante más de las víctimas que de los culpables. Dije también que, aunque ese pecado es abominable y más entre eclesiásticos, se da más, por desgracia, estadísticamente en el seno de la familia y que eso no se denuncia suficientemente y se oculta. Que veía al Papa cansado, no sólo por su edad, sino también por todas las actividades de
En una palabra, como dice un amigo fiel oyente de
Por otra parte yo no creo que haya estrictamente hablando una campaña contra la Iglesia por el tema de
Denuncio pues aquí claramente que
Suscríbete al newsletter

