¿Quiénes nos acompañan en esta Jornada?

Hemos pedido a algunos amigos sacerdotes y a algunos pastores de la Diócesis de Madrid en concreto, que nos acompañen en algún momento de la jornada. Al menos en el saludo inicial y por supuesto en la liturgia de la oración y de la Eucaristía del domingo que, sin ninguna duda, serán el acto más importante del Homenaje. No creemos que haga falta explicar esto. Pero tiene que quedar claro que nada tendría sentido en este Homenaje a dos testigos de Cristo, su Iglesia y los pobres sin la Eucaristía, donde nuestra fe se proclama sacramentalmente. En este sentido, queremos hacer mención a Monseñor D. Juan Antonio Martínez Camino y a los presbíteros Osmín Serrano, sacerdote amigo del Movimiento Cultural Cristiano, y Pedro Muñoz, actual párroco de la Real Colegiata de San Isidro y San Pedro el Viejo, gracias al cual vamos a disponer de esta hermosa Iglesia para la celebración. La amistad con Pedro, todo hay que decirlo, viene de mucho más atrás, de su responsabilidad pastoral en la parroquia de Santa Inés en Villaverde Alto dónde se le tiene un gratísimo recuerdo y un gran aprecio.
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Nos acompañan en primera fila G. Rovirosa y Julián G. del Castillo. Es un lugar común decir de las personas que nos han marcado que siempre están presentes en nuestras vidas. Pero sería faltar a la verdad no decirlo. En estas Jornadas, especialmente, ellos están siempre presentes. Serán nuestra referencia principal en lo que pasa en ellas. Nos han prestado en muchas ocasiones su mirada del mundo, su forma de entender el mundo. Los hemos conocido directa e indirectamente y los hemos amado y los seguimos amando, como se quiere a unos padres espirituales. Nos han prestado en muchas ocasiones su voz y tenemos la mayoría de lo que nos escribieron. Están presentes no sólo en nuestras vidas, dando forma a una manera de ser cristianos, a un estilo militante, sino también en nuestra forma de organizarnos: desde lo pequeño, desde el servicio, desde la colaboración, desde el trabajo hecho con amor y profesionalidad, aunque quede escondido, desde la confianza, desde el deseo de verdad y honradez, desde la gratuidad agradecida, … De tal manera que lo que hagamos sirva siempre a la persona, a los más desfavorecidos, nos haga sujetos, nos promocione personal y colectivamente, haga brillar nuestra dignidad inalienable por encima de todas las cualidades puedan mostrar.
Nos acompaña, y se lo agradecemos de todo corazón, Fabrice Hadjadj. Escritor y filósofo francés católico. Fue miembro del Consejo Pontificio para los laicos, director del Instituto Philanthropos (Suiza) y, en la actualidad, del proyecto de instituto académico Incarnatus en España, de la mano de la Fundación Universitario San Pablo CEU. Nuestro agradecimiento también a la Fundación que gestiona su trabajo aquí en España. No le conocemos personalmente aún. Lo que si sabemos es que, con muy pocas explicaciones, ha sido capaz de entender lo importante que es la colaboración que nos puede prestar en las condiciones en las que trabajamos de austeridad y gratuidad.
Muchos nos acercamos a su obra a través del libro La fe de los demonios, que es ni más ni menos que todo un tratado de espiritualidad militante. Voy a destacar lo que él mismo destaca en la introducción. Hablando de la completa tipología que hace Pascal de las actitudes frente a Dios nos dirá con total libertad y atrevimiento que se omite en ella el peor de los casos: el de los que han encontrado a Dios y sin embargo no le sirven. “Se pierden en la medida misma en que lo han encontrado. Le sirven tanto menos cuanto que se sirven a si mismos (…) rechazan a Dios de la manera más radical- con conocimiento de causa”. Tiene una importante colección de libros y artículos en su haber que podemos encontrar en cualquier reseña biográfica que consultemos. Todos ellos con títulos muy provocativos en el mejor sentido de la palabra.
Contaremos además con un grupo de amigos de Sevilla que se han atrevido a realizar una adaptación teatral (familiar, de esas que nos atrevemos a hacer entre amigos) de su obra Job o la tortura de los amigos.
Nos acompañan también en esta Jornada los militantes y amigos del Movimiento Cultural Cristiano, como no podía ser de otra manera ya que somos quiénes lo organizamos. Y evidentemente también tendremos, en la línea del tema central, alguna intervención. En concreto la segunda: una propuesta cultural laical desde una espiritualidad de encarnación. El tema de la jornada, para un movimiento que tiene lo CULTURAL en su primer apellido, no es nuevo. Si algo hemos tenido claro siempre es que cualquier proceso liberador, emancipador, y revolucionario en su sentido más noble y radical (Cardijn decía siempre que los cristianos no “hacen la revolución” sino “son la revolución”) requiere afrontar de manera simultánea dos “frentes”: el del corazón herido por el pecado y el del pecado convertido en instituciones y estructuras del mundo. Fue Juan Pablo II quien aportó este concepto de “estructuras de pecado” del que tan poco se habla en nuestras catequesis de adultos). Es decir, que lo que define con mayor profundidad el frente de batalla tiene mucho más que ver con lo espiritual, siendo lo cultural la manifestación concreta e histórica de esta dimensión profunda, que lo material, que no deja de ser importantísimo. Hablaremos del corolario deseable que puede nacer de una cultura que afirma la dignidad sagrada de la persona, la solidaridad y el bien común, la autogestión o el protagonismo y la responsabilidad de todos y cada uno de nosotros. Le hemos pedido la aportación a un matrimonio, el formado por Pablo Matute y Vicky Palacios. Ellos son parte del MCC desde hace ya muchos años, y han encarnado como pocos su espiritualidad en su vida cotidiana familiar y profesional en un barrio periférico de la señorial Sevilla.
También, algunos miembros del MCC, responsables de las publicaciones, van a contar los entresijos de su plataforma cultural más visible: las Ediciones Voz de los sin Voz. Tendremos oportunidad de conocer sus raíces, su historia, su evolución y sus frutos hasta este momento. Queríamos que fuera ésta una presentación plástica, visual, activa y dinámica, con posibilidad de ver, escuchar, palpar, sentir… y estamos seguros, porque hay mucho sudor y mucho amor metidos en estas Ediciones, que va a ser así.
Nos van a acompañar el domingo algunos miembros de la Congregación de la Real Colegiata de San Isidro, que nos ayudarán a descubrir este tesoro artístico y espiritual en dónde se encuentra enterrado los restos de San Isidro, patrón de Madrid y de otros muchísimos pueblos y lugares del mundo. A ellos también les hacemos llegar nuestro agradecimiento anticipado por la acogida entrañable que nos han mostrado y su servicialidad.
Y, finalmente, te pedimos a ti, que estás leyendo esta introducción, que formes parte de este momento también con nosotros. No nos cabe duda de que merecerá la pena. Sobre todo, porque estamos seguros de que tu presencia va a contribuir a que nuestra FE SE CONVIERTA, con nuestro compromiso y nuestra fidelidad a ella, EN CULTURA.
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