Cine: «El Nuevo Orden» o la revolución sin militancia

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El Nuevo Orden es una película dura donde las haya, que hace pensar en el caos como elemento de control de los pueblos, de los empobrecidos.

El curso de la historia se desarrolla en México. En una lujosa casa de las afueras una familia celebra una boda. A la misma asisten varias familias acomodadas e instaladas en el lujo y en la corrupción política.

Extramuros, en los barrios empobrecidos, se produce una revolución violenta, en el que cada uno rompe escaparates, roba, asalta casas y coches, mata… La lucha por la existencia transforma al Pueblo en masa. Los criados se vengan de sus señores, los barrios pobres sobrepasan la seguridad privada de los blindados barrios pudientes de la capital azteca.

A través de varios mecanismos cinematográficos, el director Michel Franco, transforma el planteamiento del conflicto de la lucha de clases en una película que sobrepasa la naturaleza de thriller para abrazar los cánones del terror (no es para menos); haciendo una exhibición de crudeza sobrecogedora que no deja indiferente. Es una película dura donde las haya. Quien quiera evadirse, que no vaya.

De la «revolución» se aprovecha el ejército a su manera, además de otros ricos descartados por el sistema que desean venganza…Todo es provecho para los fuertes, todo es desastre para los pequeños. De la posible utopía «liberadora» se salta a la distopía, no tan lejana de la realidad diaria de muchos pueblos.

El sistema ha generado su propia revolución, para que todo siga igual. Los pobres, los inocentes son los que pierden. El filme nos pone ante el espejo de muchas «revoluciones» sin militancia. Ante numeroros movimientos violentos, o movimientos populistas que no desean la promoción del pueblo.

Cuando la lucha por la existencia se impone a la colaboración por la existencia, se generan mounstros contra el mismo pueblo. Contra su promoción, contra la verdad y la paz. Padres de la patria en Iberoamérica o en otros sitios del mundo que han provocado la violencia en sus revoluciones, para someter a la sociedad hasta el extremo. Para que todo continúe peor.

Luis Antúnez