El cese al fuego en Yemen no ha respetado a los menores

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Vatican News, 4 de marzo de 2019

La guerra civil de Yemen continúa cobrándose la vida de miles de inocentes: los niños son los más vulnerables ante esta situación y pagan las consecuencias de un conflicto que se extiende ya por años generando pobreza, violencia y marginación, por todas partes.

La tregua firmada el 18 de diciembre de 2018 en Suecia, con el Acuerdo de Estocolmo, no ha sido respetada y fruto de ello han muerto cinco niños mientras jugaban dentro de sus casas en medio de un ataque en la ciudad portuaria de Hodeida. La ONU condena los hechos y pide que se respeten los pactos trazados.

Tregua no respetada

Este acuerdo suponía un avance, especialmente en términos humanitarios, pero sus debilidades hacen poco probable que sea definitivo, y más aún tras los lamentables hechos acaecidos.

Al respecto, la directora del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), Henrietta Fore; ha declarado que en Yemen, “los pequeños ya no pueden hacer cosas comunes como ir a la escuela o pasar tiempo con sus amigos jugando afuera. La guerra puede alcanzarlos dondequiera que estén, incluso en sus propios hogares”.

“Las partes involucradas en el conflicto habían firmado un alto el fuego parcial dirigido por la ONU, pero esto no evitó que los menores murieran en un ataque al distrito de Tahita, al sur de Hodeida, que es una puerta de entrada crucial para la entrada de ayuda humanitaria desesperadamente necesaria para salvar a millones de personas en Yemen de la inanición”, añadió Fore explicando que cada día, ocho infantes mueren o resultan heridos en 31 zonas de enfrentamiento activo en el país.

Los niños merecen paz

Y en este contexto, la directora de UNICEF subraya que los diálogos y las conferencias, hasta ahora, han hecho poco para cambiar la realidad de los menores en el terreno: “sólo un acuerdo de paz integral puede dar a los niños yemeníes el indulto de la violencia y la guerra que necesitan y merecen”.

Por su parte, Geert Cappelaere, director regional de UNICEF para Oriente Medio y África del Norte, lamenta que la “violencia alucinante” en esta nación “no ha escatimado ni un solo niño”.

Cappelaere también señaló que la generosidad y la ayuda, por sí mismas, no pondrán fin al sufrimiento de los niños, y pidió a los bandos enfrentados que “pongan fin a la violencia en los puntos críticos y en toda la nación, protejan a los civiles, mantengan a los pequeños fuera de peligro y permitan el suministro de víveres para todos”.

Asimismo se informa que en Yemen, más de un niño de cada diez vive en áreas en las que la intensidad de la guerra es elevada y donde, desde el comienzo de las hostilidades, unos seis mil quinientos niños han perdido la vida o han resultado heridos a causa de los bombardeos, lo que ciertamente es inaceptable.

Las armas italianas vendidas a la Coalición Saudita se fabrican en la planta de la RWM en Domusnovas, Cerdeña, y su uso por parte de la Fuerza Aérea Saudita está confirmado por el informe final del grupo de expertos sobre Yemen, encargado por la ONU.