Esta economía mata, todos responsables de todos o todos esclavos

Un mundo gravemente enfermo

No estamos inmersos en una sola pandemia. El grito de los empobrecidos de la Tierra no deja de remitirnos a un mundo gravemente enfermo con numerosas “pandemias”. Ha aumentado el hambre y la miseria en la misma proporción en la que crece el número de personas esclavizadas y descartadas. Las migraciones forzosas y los “territorios” de refugiados como consecuencia de la situación de devastación de la guerra, la miseria y la violencia alcanzan dimensiones superiores a la de la 2ª guerra mundial. Así mismo ha aumentado la concentración de la riqueza en menos manos.

El sistema capitalista dominante, en pleno proceso de transición a una economía digital y supuestamente sostenible, parece necesitar poco más del 20% de los trabajadores del mundo. El 80% restante serán degradados sin piedad a ser meros instrumentos “descartables”. La injusticia de la desigualdad pasa de ser una brecha a ser un abismo.

Se aceleran las tendencias dominantes, de carácter totalitario

Vivimos en un momento de gran incertidumbre y de caos provocado. Una de estas pandemias, la del covid-19, está siendo utilizada por diferentes fuerzas globales y regionales interrelacionadas, para tratar de imponer un nuevo sistema totalitario global.

La línea estratégica de esta “gran transformación” se puede expresar como la ruptura, destrucción, degradación de las estructuras solidarias que conforman al ser humano convirtiendo a este en un individuo aislado y fragmentado desde el cual levantar el nuevo orden institucional:

  • Se difunde una religión secular que se cree capaz de conseguir la perfección humana y social mediante la tecnología, negando el sentido transcendente de la existencia. Se intenta imponer una ideología tecnocrática que anula la responsabilidad política personal y colectiva por el Bien Común. Como consecuencia, se legitima como único poder absoluto el estado-mercado neocapitalista.
  • Se cuestiona permanentemente el concepto de naturaleza humana como dato objetivo que tiene inscrito un mensaje ético absoluto. Se favorece con ello la dictadura del relativismo que permite la dominación/explotación de los poderosos contra los débiles. El concepto de dignidad sagrada del ser humano salta por los aires… Los atentados contra la vida humana desde su concepción (aborto y eutanasia incluidos) encuentran en este cuestionamiento su legitimidad.
  • Se produce un ataque sistemático al matrimonio y a la familia como escuela de vida, amor y solidaridad dejando a la persona aislada y fragmentada sin los vínculos fundantes y fundamentales (filiación, fraternidad, paternidad, maternidad, amistad y solidaridad) que le permiten desarrollarse plenamente. Como consecuencia se desarrollan individuos narcisistas, dependientes, con adicciones y fácilmente manipulables.
  • En un proceso de transición, y en medio de fuertes luchas geopolíticas de poder entre los grandes estados potencia (EEUU- China p.e), se consolida un neocapitalismo digital que se apoya en la biotecnología como uno de sus elementos fundamentales”.
  • Asistimos a un aumento de la concentración de capital/poder de la que son un exponente singular las empresas tecnológicas (Google, Apple, Facebook, Amazon, Tencent y Microsoft) El capitalismo financiero-tecnológico o digital se come al financiero-industrial.
  • Los procesos de deslocalización y relocalización de las manufacturas siguen manteniendo el robo sistemático de los recursos naturales y estratégicos de los países que forman parte del Sur empobrecido. El objetivo primordial de estas empresas que cambian de lugar sigue siendo minimizar el coste del trabajo.
  • Se acelera igualmente la degradación y explotación del mundo del trabajo favoreciendo la autoexplotación (economía de “plataformas”), la esclavitud, el descarte social y sobre todo la destrucción de la dimensión profesional de la vocación humana que permiten la promoción de la persona.
  • El clamor de los pobres resulta inseparable del clamor de la naturaleza. Sin embargo, la crisis ecológica se ha convertido en una nueva coartada para el control de la población, especialmente la más empobrecida. El capitalismo se reviste de “verde” y “sostenible”.
  • La Comunidad Política queda reducida a escombros. El estado-nación, sobre endeudado y sometido a los nuevos Fondos de acreedores, queda subordinado a las fuerzas del capital o de las mafias allá dónde interesa mantener la guerra crónica o el caos. Asistimos a una vertiginosa descomposición de los “estados asistenciales” o de “bienestar” y la deslegitimación de las democracias formales en el reducto de la vieja Europa. En esta deriva se produce un auge de los nacionalismos y los populismos que siempre han precedido históricamente a los regímenes totalitarios.
  • No podemos dejar de mencionar la legitimación que adquiere todo este proceso mediante la reconversión de los de los organismos internacionales (ONU, OMS, UNICEF, BM…) Sus Objetivos de Desarrollo Sostenible son auténticos caballos de troya de los intereses de grandes fondos financieros. Estos fondos no proceden ya sólo de los Estados sino del Gran Capital (Global Compact). El lobo se disfraza, otra vez, con la piel del cordero.

 “Apostamos porque la sociedad despierte, tome conciencia y se organice solidariamente”

El mundo será Solidario y Autogestionario…o no será

Nosotros apostamos porque la sociedad despierte, tome conciencia y se organice solidariamente.

Podemos tomar de referencia una experiencia tan indeleble como la que hemos tenido en medio de tanto dolor: la experiencia de la de subsidiariedad, del apoyo, de la acogida y la ayuda mutua; la experiencia de la solidaridad sin fronteras, de la cooperación; la experiencia del cuidado y la ternura hacia los más vulnerables y débiles; la experiencia, en suma, de los que vienen trabajando y siguen trabajado con la noble intención de construir el bien común con absoluta independencia de las etiquetas politiqueras con las que el juego del poder nos pretende dividir, disolver y enfrentar.

En este sentido, el Movimiento Cultural Cristiano, movimiento de la iglesia católica, lleva a cabo esta Campaña desde hace 35 años. Desde ella te proponemos que, personalmente o a través de pequeños grupos, inicies o continúes alguno de estos compromisos:

  • La lectura, el diálogo y el análisis en común de las causas de esta situación. Nuestra Campaña de Lectura Social tiene ya grupos de lecturas a los que poder incorporarte. También tienes la posibilidad de constituir uno.
  • La denuncia pública de todas las tendencias totalitarias y esclavizadoras del ser humano (del hambre, la explotación, el descarte y la esclavitud infantil, el aborto…) mediante la difusión de las Ediciones Voz de los sin Voz, de la Revista Autogestión o Id y Evangelizad. También mediante los numerosos actos y cursos que llevaremos a cabo tanto en las Casas de Cultura y Solidaridad como en la calle. Te invitamos no sólo a suscribirte a nuestras ediciones sino a que te conviertas en un difusor de ellas entre tus amigos y en tus ambientes.
  • La promoción de pequeños grupos que vayan formando parte de redes de tejido social consciente, para la defensa de la dignidad de la vida, del trabajo y de apoyo mutuo. Grupos que sean testimonio de nuevas estructuras de colaboración y cooperación entre familias y pueblos. Ya se han ido constituyendo algunos grupos de jóvenes y de adultos en torno las Casas de Cultura y Solidaridad con este objetivo.
  • La promoción de realidades profesionales que permitan el desarrollo de una vocación profesional al servicio del bien común y que sean también el germen de iniciativas de empresas y asociaciones que se muevan en esta lógica.
  • Desde hace más de 20 años se han ido formando en Iberoamérica grupos donde la promoción integral y colectiva ha sido entusiasmante. Si quieres, puedes informarte y colaborar haciéndote socio.

“Debemos hacernos responsables de todos y protagonistas del mundo”

No podemos seguir apuntalando una cultura de muerte que legitima un mundo de esclavos. Aquí la neutralidad, como siempre, se hace imposible. Si no queremos mantenernos en las sendas del descarte y la autodestrucción debemos hacernos responsables de todos y protagonistas del mundo. Optemos por abrazar la firme y determinada voluntad de construir el Bien Común, por empujar al mundo hacia la fraternidad, hacia la solidaridad sin fronteras y hacia la autogestión.

¡Todos responsables de todos o todos esclavos!

 

Esta Economía Mata

Todos responsables de todos o todos esclavos

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