Esta economía mata- Todos responsables de todos o todos esclavos –

Comunicado del 16 de abril de 2022 (Movimiento Cultural Cristiano)

Día internacional contra la esclavitud infantil

No a la guerra contra los niños. Construyamos la paz.

Las otras guerras contra los niños

Hoy la guerra, a las puertas de Europa, nos retrotrae y nos recuerda la barbarie que supone atentar contra la vida humana y la libertad de los pueblos.

Pero también parece que solo cuando nos llega cerca, cuando vemos el drama de millones de personas desplazadas y bombardeadas por los caminos, empezamos a ser conscientes del sufrimiento humano producido por el ansia de poder, de control de los recursos energéticos y por la perpetuación del dominio sobre los pueblos.

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En estos días salimos a las calles con motivo del 16 de abril, día internacional contra la esclavitud infantil, porque todas las guerras agudizan aún más la agresión a la infancia.

Hijos e hijas separados de sus padres:  reclutados como soldados y esclavos sexuales

El número de niños soldados no ha bajado de 300.000 en pleno siglo XXI. Son niños forzados a empuñar un arma e incluso a matar a sus familias y amigos, en las más de 60 guerras y conflictos armados que coexisten en el mundo además de la guerra de Ucrania.

Sólo en Sudán del Sur, más de 19.000 niños han sido reclutados en las filas de grupos armados. En la República Democrática del Congo, más de 30.000 niños son obligados a combatir en la guerrilla contra el ejército como carne de cañón, como parapeto. Y a las niñas se las usa como esclavas sexuales, ¡cuando deberían estar en la escuela, deberían jugar, tener un futuro…! En Colombia, en Perú y en otras regiones de Centroamérica, las bandas, los colectivos mafiosos armados y las guerrillas están reclutando a niños y sacándolos de la escuela para perpetrar sus actividades criminales.

Padres separados de sus hijos e hijas: Cuatrocientos millones de niños huérfanos

Aproximadamente 10.000 niños al día pierden al menos a uno de sus padres en el mundo debido al hambre, la pobreza, las catástrofes naturales, los conflictos armados, las guerras y la migración. Otros muchos millones de niños abandonan sus hogares porque son víctimas de maltrato físico o psicológico, disciplinas violentas, el abuso sexual o el acoso escolar

Habría que incluir también, fundamentalmente en los países enriquecidos, los niños que han sido retirados de la custodia de sus padres por diferentes causas (maltrato, separaciones, abusos, etc.) y a aquellos que, aun viviendo con sus padres, pasan gran parte del día solos, porque la precariedad y explotación de los padres impiden su cuidado.

Es necesario hacer visibles las vidas de estos niños que en su soledad llegan a vivir situaciones de auténtico maltrato y horror.

Miseria, violencia y esclavitud siempre han ido unidas.

Para combatir la violencia contra la infancia y contra los pueblos hace falta ir a la raíz de los problemas. Acoger y tratar de “curar” las heridas de tantos niños víctimas es urgente y necesario pero que esto sirva de excusa y freno para que no se cambien las causas que producen estas heridas es una canallada.

Esta economía mataHay que repetir una vez más que esta Economía capitalista mata. Todo el entramado de empresas, relaciones comerciales e instituciones políticas que han creado está sostenido en la premisa del poder, el lucro y la lucha por la existencia. Y toda la investigación tecnológica se ha puesto a su servicio.  Esta es la base de todas las violencias. La explotación laboral, el trabajo basura, el descarte en el momento en el que no seas eficaz y útil para producir o consumir; la falta de techo, de pan y de escuela,…son el mayor mecanismo de violencia que existe.

Para sostener esta violencia es necesario, además, una cultura de la muerte que justifique que mi libertad está por encima del bien común de todos. La vacuna más eficaz que nos ha puesto la sociedad capitalista es la de la insolidaridad y la indiferencia. Sus efectos son bien eficaces:  hacernos pensar y sentir que todos podemos sobrevivir solos, desvinculados, indiferentes a los problemas de los demás, y sin los lazos que nos hacen personas. Se denigra la sexualidad y el cuerpo. Se ridiculiza y degrada la familia, que es y ha sido uno de los pilares fundamentales de la solidaridad y la fraternidad. Nos proponen socializarnos con las pantallas, a cambio de entregarles el alma completa. 

Es bochornoso cómo somos capaces de justificar, si nos interesa, la guerra, o el descarte y la esclavitud de los niños y los más débiles de la sociedad.

 

Familia, asociación y solidaridad: constructores de la Paz

En unos días se celebrará el 1º de Mayo, y los sindicatos ¡no van a denunciar ni a poner a los descartados y explotados empobrecidos en primer lugar! De desterrar la explotación infantil del mundo laboral…ni se habla.

Muchos colectivos siguen defendiendo el No a la guerra. Pero esto significa, para no ser un mero postureo, adquirir un compromiso profundo por construir la paz. Y no habrá paz sin la promoción de una cultura solidaria y de una política solidaria que afronte las causas de la violencia y de las guerras que devastan y esclavizan a los niños.

La cultura solidaria exige que deje de degradarse a la familia y que pueda convertirse realmente en una escuela de solidaridad. Y para eso es necesario un trabajo digno y un salario familiar digno. Nadie ni nada, ninguna institución estatal, puede sustituir a la familia en este trabajo de construir la Paz. Sin trabajo digno ni familia solidaria, la esclavitud de los niños, la violencia contra los niños, va a seguir manteniéndose y agravándose.

La cultura solidaria exige que nos asociemos y organicemos con otras familias para hacer posible el bien común. Exige asociaciones que construyan amistad cívica, comunidades de cooperación y ayuda mutua, profesionales comprometidos con el bien común,…en definitiva, una sociedad fuerte y organizada para la solidaridad.

La cultura solidaria DEBE ABOLIR Y PENALIZAR TODA VIOLENCIA Y ESCLAVITUD INFANTIL.

Queridos amigos, la esperanza es la virtud del que lucha. Nada se ha conseguido en la historia de la humanidad con las manos en los bolsillos, o colocándonos como meros espectadores de un drama, esperando que a nosotros no nos toque.

NO A LA ESCLAVITUD INFANTIL. NO A TODAS LAS GUERRAS. NO A LA GLOBALIZACIÓN DE LA INDIFERENCIA.

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Más información de esta Campaña en solidaridad.net

#EstaEconomíaMata #TodosResponsablesdeTodos #EsclavitudInfantil

Más información en la web dedicada a Iqbal Masih luchador contra la esclavitud infantil, asesinado un 16 de abril de 1995.

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¡No a la globalización de la indiferencia!

Comunicado del Movimiento Cultural Cristiano

Navidad 2021

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Despertemos nuestra conciencia política.  No podemos entregar nuestras vidas a un sistema responsable del genocidio del hambre y de la conciencia.

No podemos mirar para otro lado todo el rato o hacer como si las cosas no pasaran. Estamos en niveles brutales de crímenes contra la dignidad humana, de explotación, empobrecimiento y descarte de cada vez más personas. La mayoría de la humanidad está envuelta en la miseria, el hambre y la violencia, en auténticos corredores de la muerte.

Y, sin embargo, vivimos cómo si todo esto no pasara, como si nos fuera indiferente, como si estuviéramos anestesiados, huyendo a todas horas del sufrimiento, o convencidos de que no podemos hacer nada frente a tamaña injusticia. A otros nos vienen timando con el empoderamiento, el emprendimiento, la resiliencia, y el” todo va a salir bien”. Es evidente que solos, aislados unos de otros, actuando bajo la consigna de “sálvese quien pueda”, no saldremos de nuestra pasividad.

¡Todos nos hemos convertido en territorios que colonizar!

El capitalismo se ha transformado a toda velocidad con la revolución tecnológica. Una revolución que nunca ha estado guiada por la Solidaridad y el Bien común sino por el lucro y el afán de poder totalitario.

El capitalismo digital no nos mantiene sólo como productores en la industria, trabajadores en los servicios o consumidores y clientes en el tiempo de “ocio”. Ahora, mientras consumimos y nos autodestruimos en el consumo, nos convertimos en su principal recurso y materia prima. El capitalismo digital tiene su principal fuente de riqueza en la extracción de todos nuestros datos y en el control de nuestras conductas, nuestros hábitos y nuestros deseos.  Somos, a todas horas, objetos de ensayo y experimentación económica y política. Somos el “territorio” a explorar, colonizar y conquistar. Pero si no resultamos rentables, pues se nos descarta o se nos extermina sin escrúpulos.

Una globalización con FRONTERAS Y MUROS frente a los empobrecidos.

Pero a este sistema no le basta solo con nuestra indiferencia. No le basta con las fronteras intelectuales y digitales. Son también necesarios muros, tanques y ejércitos. Las fronteras físicas se han erigido para frenar la fuga de los hambrientos. El mundo tiene diez veces más muros que hace 30 años. Rodeados de hambrientos, desnutridos, desesperados y humillados, levantamos muros y vallas. ¿Nos duele?

Hemos de ser responsables de toda la humanidad, no podemos quedar indiferentes ante la muerte por hambre de tantos hermanos.

Nadie puede entender, en este momento de nuestra capacidad tecnológica, que millones de personas sigan muriendo por hambre, que sigan existiendo trabajos forzados inhumanos, que aumente la prostitución y los proxenetas, que haya más de 400 millones de niños a los que se les pisotean su dignidad y sus derechos, que haya mercados de esclavos, guerras de exterminio, trata de órganos y de personas, muertes por enfermedades perfectamente curables, más de 80 millones de personas apátridas, viviendo en campos de refugiados, …y un largo etcétera de injusticias que parecen que se esconden detrás de los muros visibles y los de nuestra indiferencia.

¡Nos están haciendo cómplices pasivos de la injusticia!

En la mayoría de las ocasiones desconocemos hasta qué punto todo nuestro bienestar y posibilidades descansan en la explotación de las personas y los recursos naturales, en la violencia y las guerras, y en el descarte.

No podemos aceptar que a millones de personas se les envíe a los basureros, a vivir literalmente en la calle, a la economía criminal y negra, o a la muerte.

No podemos aceptar que, mientras tengamos comida en la tienda de nuestra calle, consumamos una serie en una plataforma digital durante 12 horas, o los nuevos esclavos nos sirvan pedidos online en 24 horas, nos sigamos manteniendo indiferentes.

No podemos aceptar que la TRANSICIÓN a una economía que se vende como ecológica, verde y sostenible hable de la responsabilidad compartida de los seres humanos ocultando al auténtico depredador de antes y de ahora: el capitalismo. No podemos aceptar que llamemos limpias a las energías que requerirán de la explotación salvaje de niños en las minas de Coltán del Congo. O que los recursos que requieren las nuevas tecnologías “verdes” oculten cómo se arrasa la vida y la naturaleza en la Amazonía o el Orinoco.

No podemos aceptar que los jóvenes tengan un futuro absolutamente desesperanzado por esta economía canalla. No podemos aceptar que a los jóvenes se les ofrezca como alternativa a la precariedad o la competitividad más agresiva, redes sociales virtuales como “su familia y amigos”, experiencias suicidas con su cuerpo como “saludables”, drogas y evasión como sustitutos de “sentido para su vida”.

No podemos aceptar que deleguemos nuestra responsabilidad como ciudadanos en instituciones que no tienen ningún control democrático a cambio de seguridad, bienestar, y vía libre para mantener anestesiada nuestra conciencia.

Todos responsables de todos. También de las generaciones venideras.

Es una obligación moral de todos nosotros ofrecer a las nuevas generaciones una esperanza construida desde el amor a un ideal de justicia y solidaridad. Hemos de sembrar una respuesta asociada, en la que seamos protagonistas, una respuesta comunitaria, guiada por el bien común, que impida falsas salidas populistas y nacionalistas.

La juventud tiene que descubrir la vida solidaria y asociada como única respuesta a un sistema que aplasta sus ideales.

Frente a la gran mentira de “un mundo feliz”, progresista, en un sistema que solo protege a los más enriquecidos, queremos poner de manifiesto que solo habrá vida fraterna…

  • … Si trabajamos por liberar nuestra conciencia de las adicciones, las drogas y la indiferencia… con una formación crítica, con lectura en común, con estudio, con un sentido de responsabilidad hacia los demás.
  • …Si apostamos por asociarnos y organizarnos y comprometernos en serio por el servicio a los demás, empezando por apostar por familias que sean auténticas escuelas y testimonios de vida solidaria y entrega al Bien común.
  • … si hay personas y grupos que no tengan miedo a defender y trabajar sin complejos por la vida y la dignidad de todos ser humana desde el mismo momento en que haya sido concebido hasta su muerte natural.
  • … si hay trabajo solidario paciente y esperanzado junto a los empobrecidos y descartados de la Tierra. Personas y asociaciones que, cultivando en común, con esfuerzo, su conciencia, se sientan responsables de actuar políticamente frente a estos problemas.
  • … si hay personas y asociaciones que sostengan y propongan una economía que permita resolver las necesidades básicas de las familias y las comunidades políticas con el aporte de su trabajo profesional

Desde esta Campaña por la Justicia en las Relaciones Norte-Sur no dejaremos de proponerlo, cada día, cada minuto, cada segundo…  Una Campaña que se extiende en España e Iberoamérica, y supone, un despertar de nuestras conciencias, una cultura donde los empobrecidos, los descartados, sean los protagonistas de su liberación. ¡Viva la solidaridad!

Más información y agenda de actos en España e Iberoamérica en Solidaridad.net

#EstaEconomiaMata #TodosResponsablesDeTodos