Jacob y Wilhelm Grimm. Cuentos de los Hermanos Grimm: El viejo abuelo y el nieto

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No es cuento es la pura realidad:Este año pasado murieron abandonados cientos de ancianos, sólo en Madrid, y algunos de hambre.

EL CUENTO DEL VIEJO ABUELO Y EL NIETO

Érase una vez un hombre muy anciano, al que los ojos habían vuelto turbios, sordos los oídos, y las rodillas le temblaban. Cuando estaba sentado a la mesa y ya casi no podía sostener la cuchara, derramaba algo de sopa sobre el mantel, y otro poco de sopa le volvía a salir también de la boca. Su hijo, y la esposa de su hijo, sentían asco de ello, y, en secuencia, el viejo abuelo hubo de sentarse, finalmente, en la esquina detrás de la estufa. Le daban la comida en un cuenco de barro, y ésta ni siquiera era suficiente para saciarle. Cierto día, sus manos temblorosas no pudieron sujetar el cuenco y éste cayó al suelo y se rompió. La mujer joven le regañó, mas él no dijo nada y se limitó a suspirar. Entonces ella le compró por pocas monedas una vasija de madera de la que él habría de comer en adelante. Cuando de esta forma están sentados, el nieto pequeño, de cuatro años comienza a acarrear tablitas y a dejarlas en el suelo. “¿Qué lo que estás haciendo?”, le preguntó el padre. “Voy a hacer un comedero”, respondió el niño, “para que coman papá y mamá cuando yo sea grande”. Entonces el padre y la madre se miraron un rato de hito en hito, comenzaron finalmente a llorar y se apresuraron a traer al viejo abuelo a la mesa. Desde entonces le dejaron comer siempre junto a ellos, y tampoco dijeron nada si, alguna vez, derramaba un poco de sopa.

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Nota de Solidaridad.Net: Esta sociedad debemos juzgarla especialmente por el trato que tengan los más débiles. Este año pasado, murieron abandonados cientos de ancianos sólo en Madrid, algunos de hambre. A cualquier corazón sensible estas noticias, que no son hechos aislados sino que responden a una cultura contra la vida, deben llevarle a la indignación, a la santa rebeldía y al coraje de luchar por un mundo mas justo y fraterno.