La familia cristiana, fuente de solidaridad

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El pasado sábado se llevó a cabo la IV Jornada D. Tomás Malagón con el tema: “Familia Cristiana , fuente de solidaridad” . Organizada por el Movimiento Cultural Cristiano (MCC) y la colaboración del Seminario Metropolitano de Sevilla.

“El sistema busca crear una caricatura de la familia. Por eso el testimonio cristiano de la familia militante hoy es más necesario que nunca.”

En esta ocasión, las jornadas estuvieron dedicadas a Julián Gómez del Castillo, al cumplirse el primer aniversario de su muerte. Él, junto con D. Tomás Malagón y Guillermo Rovirosa, fue fundador del Movimiento Cultural Cristiano (MCC).

La apertura estuvo a cargo del Cardenal Arzobispo de Sevilla , D. Carlos Amigo. En su intervención resaltó la figura de Julián y lo definió como “un hombre con los pies muy metidos en la tierra, un hombre que por donde pisaba dejaba huella, y la huella  que veíamos era la huella de Dios. Un hombre auténticamente comprometido.”

El Cardenal continuó después alentando a los cristianos a dar testimonio, a interpelar con nuestras vidas destacando la necesidad de la formación porque – dijo- “un testimonio sin formación dura tres días”.

Para terminar expresó que Julián había sido una persona muy crítica con la Iglesia pero al mismo tiempo manifestaba un profundo amor por ella, afirmando que a lo largo de su vida se había cumplido una frase que en sus últimos años de vida  repetía: “ espero que mi voz haya sido eco del magisterio de la Iglesia”

A continuación Enrique Prieto, químico y militante del MCC desarrolló la ponencia El matrimonio y la familia en Guillermo Rovirosa. Enrique como biógrafo de Rovirosa y amigo de Julián, hizo un breve recorrido histórico para dar a conocer las circunstancias sociales, políticas y económicas en las que se producía su conversión y su militancia en el apostolado obrero al principio de los años cuarenta.

“Años de auténtica miseria para la clase obrera. En un ambiente de aplastamiento, de paternalismo asistencialista y de formación de minorías selectas por parte de grupos de Iglesia como la ACNDP pero también por parte  de  grupos comunistas,  Rovirosa, comienza -según Prieto– su militancia en la promoción de militantes conversos cristianos pobres.

Y dentro de este ambiente Rovirosa plantea que  la familia cristiana debe ser “la familia de familias, que por razón apostólica, supera los dolorosos trances que conducen a las rupturas internas de nuestras organizaciones y deshacen los capillismos tan presentes en nuestra iglesia”.

Después de un breve descanso fue tratado el tema La dimensión sociopolítica del matrimonio y la familia en Julián Gómez del Castillo, a cargo de Javier Marijuán, abogado y también militante del MCC.

Marijuán, en su intervención manifestó el ataque que está sufriendo la familia y como- dijo- “el sistema busca crear una caricatura de ésta. Por eso el testimonio cristiano de la familia militante hoy es más necesario que nunca.”

Marijuán recogiendo la  aportación vivencial en este tema de Julián Gómez del Castillo expresó que “Julián  había sido fiel a las cuatro funciones que Juan Pablo II había descrito como funciones de la familia: formación de una comunidad de personas, servicio a la vida, servicio a la vida apostólica de la iglesia y dimensión sociopolítica”.

Añadió además que “Julián no sabía vivir separadamente estas funciones y como tales las defendió y  transmitió a la familia de familias que defendía con el movimiento cultural cristiano”.

El ponente insistió en que esta aportación de Julián a la familia cristiana “nacía del ambiente  que Julián había respirado en su familia inicial desde pequeño donde conoció la fortaleza obrera en un hogar en el que se expresaba muy bien todo el drama de la familia española de su tiempo. También en la que él formó junto a su mujer, Trini. Ambos fueron fieles  a esa fortaleza en un hogar siempre dispuesto al combate, a la lucha , nunca  a las evasiones, donde sus palabras y su vida decían no rebajar jamás las exigencias de la vida cristiana”

Julián luchó duro por defender la familia como escuela de solidaridad frente a la cooperativa de egoísmo, contra los derechos que rompen la solidaridad, contra el caprichismo, el  protagonismo de la familia frente a la representación.  Vivió la caridad política, y cada minuto de su vida como si fuera el más importante de la historia.

Javier M. terminó su exposición definiendo a Julián como hombre de Iglesia, un hombre que a lo largo de su vida manifestó su amor incondicional a Cristo, a la Iglesia y a los pobres.

Finalizó esta IV Jornada  con un diálogo entre los ponentes y el público que manifestaron su agradecimiento por los planteamientos que allí se habían expuesto y que suponían testimonios  de vidas que habían vivido el Ideal con un planteamiento de la familia solidaria.