Las migraciones son planificadas por los poderosos

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Actualmente 100.000 personas mueren de hambre cada día, más de 400 millones de niños son esclavizados y existen 1.600 millones de personas en paro.

En el marco de esta realidad sangrante, millones de personas son forzadas a emigrar, en la mayoría de las ocasiones para ser explotados o esclavizados laboralmente.

Las migraciones son la consecuencia de un robo planificado en los países de origen.

Se les roba las materias primas (petróleo, carbón, gas..); se les expolia minerales (como el Coltán en el Congo, los diamantes, el oro…), se les quita las tierras fértiles para especular con el precio de los alimentos…

Así mismo se les deja sin generaciones de jóvenes que son el presente y el futuro de esos países. La esperanza de los pueblos empobrecidos.

Las migraciones son planificadas por los poderosos. Informes de la propia Unión Europea afirman que necesitamos 52 millones de personas inmigrantes hasta el 2060, en Europa, para mantener nuestras pensiones y nuestro nivel económico. Por ello, se promueven políticas migratorias basadas exclusivamente en el propio interés económico, tratando a los inmigrantes no como personas sino como mera fuerza laboral.

Las pateras, los cayucos, las balsas de plástico… siguen saliendo del continente africano para alcanzar nuestras costas. En esta travesía miles de personas han perdido su vida. ¡Cuántos hombres, mujeres y niños encuentran su tumba sin nombre en el fondo del mar o en las arenas del desierto!

La aplicación de leyes migratorias que atentan contra los derechos humanos, está provocando graves consecuencias para los inmigrantes: deportaciones, retención en los Centros de Internamiento por el único motivo de carecer de documentación administrativa, el endurecimiento del FRONTEX -y en consecuencia el asesinato de personas para que no lleguen a las costas europeas-, dejar a millones de inmigrantes sin derechos.

Este sistema imperialista, favorece el interés económico por encima de la vida y dignidad de las personas, provocando hambre y esclavitud.

La política criminal y mecanismos de represión, creados por la Unión Europea y secundadas por PSOE y PP, contra los inmigrantes que se plasma en: endurecimiento de las condiciones de vida de los extranjeros, obligados a soportar todo tipo de explotación laboral para conseguir o conservar su empleo, con el miedo a no perder los permisos de residencia, ser denunciados y deportados…

Por otra parte los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIEs) se han convertido en auténticas cárceles.

Las leyes de extranjería, Directiva Europea de Retorno… leyes inmorales que atentan contra los derechos fundamentales de la persona como la libertad de circulación de las personas, la sanidad, la educación y la defensa de los inmigrantes, ante la explotación laboral, que en muchos casos alcanzan condiciones de esclavitud.

Hemos pues de defender la dignidad de la persona humana, por encima del lucro y los intereses de unos pocos. El derecho a emigrar y a no tener que emigrar. El emigrante, como toda persona humana, tiene derechos fundamentales inalienables que todos deben respetar siempre.

Así también hemos de eliminar los mecanismos comerciales y financieros de robo a los países empobrecidos y la restitución de lo robado por parte de los países enriquecidos.

Luchemos solidariamente por la promoción de una cultura solidaria y autogestionaria, para transformar las instituciones asesinas en instituciones solidarias al servicio del bien común.