Monseñor Broderick Pabillo ante las próximas elecciones en Filipinas

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En pocos días, el 9 de mayo, Filipinas irá a las urnas. Las elecciones determinarán quién será el sucesor del presidente Rodrigo Duterte, así como muchos nuevos administradores a nivel local. Monseñor Broderick Pabillo -ex obispo auxiliar y ex administrador apostólico de la diócesis de Manila- desde agosto de 2021 se desempeña como vicario apostólico de Taytay, en la isla de Palawan.

Él ha sido uno de los críticos más agudos y valientes de muchas de las decisiones que tomó Duterte. Y más en general,  de los límites de la democracia y los derechos en su país. AsiaNews conversó con monseñor Pabillo para tener un panorama de la situación en Filipinas antes de esta delicada votación.


Filipinas se acerca a unas elecciones importantes, entre otras cosas porque llegan al final de un largo periodo de pandemia que ha golpeado duramente al archipiélago. ¿Qué puede decirnos al respecto y cuáles son las consecuencias de la pandemia para los filipinos?

«La pandemia nos mostró cuán interconectados estamos. Nadie está a salvo hasta que todo el mundo esté a salvo. Todavía hay muchos lugares, especialmente islas menos accesibles y zonas montañosas, donde el nivel de vacunación ha sido bajo, donde no ha sido posible llegar a la población y brindarle información adecuada sobre la pandemia. Durante la pandemia también salieron a la luz casos de corrupción en los que estuvieron involucrados el Departamento de Salud y Pharmally, una empresa que defendió el Presidente Duterte. No tenemos suficiente dinero para comprar vacunas y proteger a nuestros trabajadores de la Salud, pero la corrupción ha alcanzado niveles multimillonarios. Obviamente, la mala gobernanza se ha visto amplificada por la pandemia».

Inevitablemente, una convocatoria electoral tan importante deja al descubierto muchas cuestiones y problemas, y hace que se vean con una perspectiva nueva o diferente.

“Otras cuestiones que se pusieron de manifiesto durante la campaña electoral son las flagrantes mentiras con las que se pretende revisar nuestro pasado. Los medios de comunicación social están en primera línea, especialmente en lo que se refiere a la dictadura de Marcos. Además, están las cuestiones de las ejecuciones extrajudiciales en nombre de la «guerra contra las drogas» y el etiquetado de todos los opositores y grupos progresistas como comunistas. En todos estos abusos hay una falta de transparencia y una cultura de la impunidad. Nadie se hace responsable de los abusos cometidos”.

Además de la pandemia, hay otros temas que convergen en la votación de mayo: economía, democracia, derechos humanos. ¿Cómo ve la situación y cómo impactarán las elecciones en estos temas a futuro?

«La economía está retrocediendo; el país está fuertemente endeudado. Se cometen abusos contra los derechos humanos, cada vez más vistos como un lastre para el progreso de los proyectos gubernamentales. Especialmente los derechos de los pobres, los trabajadores y los pueblos indígenas. La política se ve socavada por la presión sobre la oposición política y los grupos progresistas. Los mecanismos de equilibrio de poder se están desmantelando. La Corte Suprema ha sido subyugada con la expulsión de su presidente; los representantes del gobierno en la Comisión de Control y la Comisión Electoral tienen conexiones con Duterte, al igual que las fuerzas armadas y la policía. Filipinas necesita líderes que no estén en deuda con el presidente saliente; que sean independientes y valientes para acusar a Duterte y a los responsables de los abusos.»

Además de la laboriosidad y la resistencia de los filipinos, hay dos cosas de Filipinas que captan la atención internacional. La primera es la revisión de la memoria del dictador Ferdinand Marcos; y la segunda, el reconocimiento de la lucha del pueblo por los derechos humanos y la democracia, que quedó confirmado por el Premio Nobel de la Paz otorgado a María Ressa. ¿Cómo explica este aparente dualismo y cómo ve el papel de la Iglesia católica en lo que parece ser una lucha permanente por los derechos, la paz y la democracia?

«Como pueblo, no hay duda de que los filipinos son resilientes, pero su paciencia tiene un límite. La administración Duterte ha abusado de esta paciencia. El crecimiento del apoyo a Leni Robredo (actualmente, la única candidata capaz de desafiar a Ferdinand ‘Bongbong’ Marcos, hijo del ex dictador, ed.), que es evidente si miramos los grandes mítines electorales, indica que el pueblo quiere un cambio de rumbo, y dejar atrás una administración que se basa en la mentira, la arrogancia y la intimidación. La Iglesia exige que se reconozcan las responsabilidades de la actual administración. Sus abusos deben ser investigados, para que se haga justicia, especialmente para las víctimas de ejecuciones extrajudiciales, que se cuentan por miles. También nos enfrentamos a una corrupción desenfrenada que ha generado una deuda nacional. Y necesitamos un liderazgo fuerte para mantener nuestra independencia de China, sin caer en manos de los estadounidenses».

¿Cuáles son las principales cuestiones que los votantes y los candidatos deberían tener en cuenta y quiénes de entre los candidatos podrían responder mejor a las necesidades y expectativas de la población?

«Los derechos humanos, la preocupación por el medio ambiente, la economía, los abusos de los militares, la dependencia de los chinos, son algunos de los temas a los que hay que dar prioridad. Debemos defender nuestro territorio de los objetivos de la República Popular China, especialmente en el Mar de Filipinas Occidental (que los chinos llaman Mar de China Meridional). También deberíamos tener programas que puedan apoyar concretamente la erradicación de la pobreza. En general, se elige al candidato que representa el mal menor, pero no esta vez: Leni Robredo y los suyos no provienen de dinastías políticas, no están tocados por la corrupción y tienen una reputación de transparencia y sinceridad en su servicio a los pobres y su compromiso con los derechos humanos. Realmente espero que ganen, aunque no dispongan de los recursos financieros con que cuentan otros políticos de larga trayectoria”.

¿Cómo sigue la Iglesia católica el proceso electoral y cómo orienta a los católicos de cara a la votación de mayo?

«Como Iglesia pedimos a la gente que respete el voto, la educamos para que demuestre su amor a la patria a través de su voto y no se deje engañar por quienes intentan comprar sus votos. También pedimos a la gente que sea activa y apoye a los buenos candidatos en la campaña electoral».

Una última pregunta: ¿cómo ve la población filipina la guerra en Ucrania y el sufrimiento de tantos, en otro semejante despliegue de militarismo y autoritarismo, de desprecio por los derechos y la vida?

«Lo que los rusos están haciendo en Ucrania, China podría hacerlo con nosotros. Si dejamos que los rusos actúen con impunidad, los chinos se sentirán envalentonados para hacer lo mismo con nosotros o con Taiwán, así que nos unimos a la condena de la invasión rusa. Por desgracia, Putin controla las mentes de los rusos mediante el control de los medios de comunicación y Xi Jinping hace lo mismo en China. Dicho esto, todos los filipinos se ven directamente afectados por las consecuencias económicas de la guerra, que ha provocado un aumento de los precios de materias primas.

Fuente: Asia News