Multinacionales del petróleo hacen grandes negocios en Guinea Ecuatorial gracias a la corrupción

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El diario británico "The Guardian" denuncia que grandes compañías se aprovechan de la corrupción y opacidad del régimen de este país, que sólo recibe entre un 15 y un 30% de los beneficios, cuando la horquilla normal es del 45-90%.

Las grandes compañías petroleras británicas y estadounidenses se están aprovechando del estado de corrupción y de la falta de transparencia del régimen de Guinea Ecuatorial para apropiarse en condiciones sumamente ventajosas de los derechos de explotación.

Los beneficios que quedan en este país africano están entre un 15 y un 30 por ciento, cuando lo normal en África es que el país productor obtenga entre el 45 y el 90 por ciento de los beneficios.

Todos estos datos aparecen publicados en un artículo en el diario británico The Guardian, en el que se afirma que Guinea Ecuatorial, con un «triste récord de enfermedades, brutalidad y corrupción», se ha convertido en «uno de los objetivos claves de la nueva «batalla por África» occidental gracias a su «inmensa cantidad de petróleo».

En la actualidad, Guinea Ecuatorial exporta 4.500 millones de dólares (unos 3.500 millones de euros) al año en petróleo. Pese a ello, el Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió el pasado mes de mayo de que, «desafortunadamente, esta riqueza no ha permitido mejoras mensurables en las condiciones de vida».

The Guardian señala directamente a empresas como BG Plc, antigua British Gas, que ha comprado cerca de 60 millones toneladas de gas natural licuado –para muchos, el combustible del futuro-, lo que corresponde a toda la producción prevista para los próximos diecisiete años de la nueva planta de gas licuado de Guinea Ecuatorial (cerca de 15.000 millones de dólares, a los precios actuales).

La compañía no tiene intención de revelar cuánto dinero pagará a Malabo por la comercialización de este gas, a pesar de haber firmado la Iniciativa para la Transparencia en las Industrias Extractivas (EITI), promovida por el Gobierno de Tony Blair.

Lo cierto es que, si el precio del gas se mantuviese en los 182 dólares actuales por tonelada, los beneficios previstos para la compañía serían relativamente moderados, pero si subiesen en los próximos años –y así lo esperan los mercados–, los beneficios podrían ser extraordinarios.

Marathon oil

Pese a estos extraordinarios beneficios, el Gobierno de Malabo sólo ha retenido para sí un 25% de participación en la planta productora de gas natural licuado. El resto pertenece al gigante estadounidense Maratón, con sede en Houston (Texas).

Las cifras publicadas por el FMI este año revelan que sólo el 10 por ciento de los derechos de explotación de Alba figura en el contrato original con Marathon, pese a lo cual el Gobierno ecuatoguineano sólo recibe un escasísimo 5 por ciento de sus beneficios.

Estos datos, según «The Guardian», revelan una situación más general: «En los últimos años, Guinea sólo ha obtenido del 15 al 30% del total de las ventas de petróleo y gas, cuando lo normal en África Subsahariana es que sea entre 45 y 90%». «Quizá por ello no es nada asombroso que Marathon haya presumido de que «este proyecto será una de las operaciones menos costosas de gas natural licuado en la cuenca atlántica», prosigue el rotativo.

Según el diario, Marathon ofreció al presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang, una «gratificación» de dos millones de dólares. Una vez conseguidas las concesiones, «muchos de los derechos de explotación de petróleo de Marathon nunca llegaron a Guinea Ecuatorial, sino que quedaron en una cuenta en Washington».

Desvíos a cuentas en Washington

En julio de 2004 un informe del Senado estadounidense señalaba el desvío de fondos del Estado guineano, procedentes del petróleo, a varias cuantas privadas del presidente Obiang en el banco Riggs de Washington.

En la capital estadounidense, la firma de Obiang permitió «misteriosas transacciones», dos de ellas a «misteriosas entidades, Kalunga y Apexside», por un total de 34 millones de dólares, tal como señaló el informe.

A través del banco británico HSBC -que se negó a facilitar al Senado el nombre del propietario de Apexside, amparándose en el secreto bancario-, parte de esta cantidad fue transferida posteriormente a dos cuentas de Luxemburgo y Chipre.

Marathon y otras compañías estadounidenses entregaron millones de dólares al régimen para supuestos programas educativos, pero el citado informe del Senado indicó que la mayoría de los beneficiarios de estos fondos fueron «hijos o familiares de ricos o poderosos responsables ecuatoguineanos».

Gracias a todas estas operaciones de corrupción, según The Guardian, el presidente Obiang, su mujer y su hijo, «Teodorín» Nguema Obiang (ministro de Medio Ambiente), han adquirido aviones, mansiones y otros lujos financiados con «millones de dólares en efectivo transferidos en maletas a Washington».

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