Nueva estrategia conjunta de Estados Unidos y España en Iberoamérica

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La alineación de la política exterior española con la estadounidense sobre América Latina es notable desde el desencuentro que se produjo por el retiro de las tropas españolas de Iraq, ordenado por Rodríguez Zapatero, para cumplir su promesa como candidato

En la primera semana de diciembre, Bernardino León, número dos del Ministerio de Relaciones Exteriores español (asistente del Club de Bilderberg 2006), cenó con Thomas Shanon, subsecretario de Estado estadounidense para el hemisferio occidental Dialogaron sobre “la forma como España puede ayudar a Estados Unidos a fortalecer su influencia en América Latina” [1]. León señaló: “Estados Unidos y España son dos actores muy determinantes en la región, con grandes inversiones y relaciones políticas profundas que deben implicarse más en un momento difícil, uno de los más complicados de los últimos 50 años. Esta cooperación tiene un fuerte valor añadido” [2].


 


La alineación de la política exterior española con la estadounidense sobre América Latina es notable desde el desencuentro que se produjo por el retiro de las tropas españolas de Iraq, ordenado por Rodríguez Zapatero, para cumplir su promesa como candidato. Los dos gobiernos ‘encapsularon’ sus diferencias en Iraq para avanzar en una cooperación fluida en su acción sobre América Latina [3]. Ahora los encargados de la política sobre la región se comunican hasta dos veces semanales, “según la temperatura política” en la región. Antes de navidades se programó una reunión en Washington con Nicholas Burns, Subsecretario de Estado para Asuntos Políticos, a fin de trabajar sobre la agenda de la visita de Condoleezza Rice a Madrid antes de dos meses.


 La dinámica del 80/20 [4]


 El diálogo propuesto es entonces entre socios con intereses en América Latina y no con los pueblos de la región. Con éstos se propone implementar estrategias que permitan continuar el formidable mecanismo de expoliación que les garantiza hasta ahora a las corporaciones españolas 41.000 millones de euros de ingresos/año, equivalentes al 5,6 por ciento del PIB español. Se calcula en US$ 900.000 millones la apropiación de las corporaciones multinacionales estadounidenses, europeas y asiáticas por pago de intereses, beneficios, royalties y activos en una década (1991-2001) [5] en la región.


 El diálogo estadounidense-español se enfila a optimizar la complementariedad entre diversos niveles de control sobre diferentes países de la región: presión económica, cooptación, espionaje, amenaza armada, control informativo, dominación simbólica y manipulación cultural. Cuando León habla, por ejemplo, de «gran déficit de cohesión social», realmente señala -en el lenguaje cifrado de los poderes neocoloniales para entenderse en los escenarios públicos- que se trata de aliviar la pobreza para evitar estallidos sociales y la emergencia de actores políticos con apoyo popular por la desesperación de su circunstancia cotidiana, pero sin modificar los valores, reglas de juego e instituciones capitalistas en que se sostiene el desmesurado saqueo sobre la región para sostener el modelo consumista, empobrecedor y autodestructivo que impusieron al mundo.


 En «Viviendo con Hugo,…» se recupera para América Latina lo sugerido por el informe Andes 2020, en el sentido de redireccionar recursos antinarcóticos, apropiados casi totalmente por sus empresas de armamento, entrenamiento militar y química, hacia la reducción de la exclusión social y la inequidad en la región andina. En el Informe se recupera este planteamiento para su aplicación en toda América Latina, y también se señala que ello exigirá flexibilidad en la imposición del ‘libre comercio’ y que los sectores económicos nacionales dominantes contribuyan con parte de lo que debería invertirse para evitar el colapso de la dominación estadounidense. [6]


 Acción conjunta


 En la reunión del primer trimestre de 2007 en Madrid, entre la Secretaria de Estado estadounidense Condoleezza Rice y el Ministro de Asuntos Exteriores español Miguel Ángel Moratinos, la acción conjunta sobre América Latina ocupa lugar principal en la agenda. Se debe tener presente que España sigue siendo una voz determinante al decidir en el Consejo y la Comisión europeas la acción exterior sobre América Latina.


 Extracto del Artículo publicado originalmente en Le Monde Diplomatique, edición Colombia, nº 53, febrero de 2007. HÉCTOR ARENAS 


NOTA:


[1] El País, Saturday December 9, English edition with the International Herald Tribune.


[2] El País: «Estados Unidos nos pide consejo sobre América Latina».


 [3] El 19 de junio de 2006, en Washington, la Secretaria de Estado de Estados Unidos Condolezza Rice y Miguel Ángel Moratinos, Ministro de Asuntos Exteriores del Estado español, confirmaron públicamente su determinación de actuar conjuntamente en América Latina. “Somos aliados y tenemos muchos intereses en común”, señaló Rice, y Moratinos complementó ratificando la condición de “aliados y amigos” al señalar: “Necesitamos más Estados Unidos en Latinoamérica, pero también necesitamos que España pueda aportar una proyección de futuro que dé estabilidad real a la región” (…) “se ha decidido crear un grupo de trabajo específico para Latinoamérica”’, cuyo objetivo será “fijar las orientaciones y los mecanismos para desarrollar la complementariedad que España y Estados Unidos desean llevar a cabo en el continente latinoamericano”.


[4] Expresión utilizada por Julie Sweig, directora de Estudios Latinoamericanos del Council of Foreign Relations, para señalar que la desconexión entre el poder usamericano y su influencia en la región se debe a que las élites políticas estadounidenses sólo hablan con las élites de la región, excluyendo a la mayor parte de la población.


[5] Ver: «Las relaciones entre Estados Unidos y América Latina: rupturas, reacción y la ilusión del tiempo pasado», James Petras; en Rebelión.


[6] Ver Observatorio de la Deuda en la Globalización (ODG): “Según la Fiscalía del Estado y el FBI, el BBV blanqueó fondos del narcotráfico colombiano y mexicano a cambio del control del Banco Ganadero y una posición de ataque al Bancomer. Hoy, el BBVA es el segundo banco de Colombia y el primero de México”, David L. Llistar.