Nuevas tecnologías, la gran coartada : paro y desigualdad

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Las nuevas tecnologías, y las políticas de gestión de las mismas, han afectado especialmente a los trabajadores que llevan a cabo tareas rutinarias, en forma de menos empleo y menos salario, o incluso de desempleo. Según indica este informe las tecnologías complementan a quienes llevan realizan tareas abstractas, aportándoles más empleo y más salario, entendemos a empleos más cualificados y más arriba en la pirámide de dirección y gestión.

Así mismo indica cómo repercuten indirectamente sobre el empleo y los salarios de los trabajadores manuales…de forma negativa. La “artesanía” también se ve afectada, pero en menor medida que los trabajos más mecánicos y rutinarios.

En el gráfico se señalan como la variación del peso del empleo en cada ocupación de 16 países de la UE, donde se pone en negativo en lo que se refiere al salario medio de las tareas rutinarias.

La riqueza del 1% más rico ha aumentado en términos relativos sobre el resto de la población.

Relacionado con el anterior, un dato que no deja de preocuparnos es el repunte de la desigualdad producido desde los años 80. ¿Ha sido el proceso tecnológico? ¿O ha sido este proceso la gran coartada para implantar políticas de precariedad en el mundo del trabajo, denigrando su condición? Creemos que lo segundo.

La riqueza del 1% más rico ha aumentado en términos relativos sobre el resto de la población.

Desde los años 80 ha habido un aumento de la desigualdad

Desigualdad en España

Ya en un informe de 2016 se nos indicaba que los tres más ricos de España tenían lo mismo que el 30% más pobre, o que el 10% de los españoles más ricos poseían el 56,2% de la riqueza total del país (es decir, 4,2 millones de personas en España acumulaban lo mismo que más de 42,6 millones). Fijémonos en el gráfico de 2016, con los primeros “brotes verdes”, cómo destaca el decil de los más ricos (con un 27,4% el 1% y con un 28,8% el resto de esta décima parte más rica).

A la vez que esto sucede en España, se hace demagogia barata con las pensiones. Se habla de pensiones privadas y de ahorrar para complementar la futura pensión. Incluso algunos tertulianos, comentan hipócritamente que los españoles debemos ser ahorrativos y austeros como los alemanes, comparando la economía de la caña y el aperitivo, con la del Volkswagen.

Todas estas filfas, ofenden a los 1,9 millones de desempleados que llevan más de un año en búsqueda activa de empleo, prácticamente la mitad de los 3,7 millones de parados que aún ven de lejos una recuperación económica. Son cifras inaceptables. Parece claro que unos pocos se han aprovechado de la crisis y de las plusvalías de la era tecnológica que estamos viviendo.

Luis Antúnez