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Pedro Sánchez: Populismo contra el pueblo 5.0

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Cuando el populismo se realiza desde el poder es dóblemente peligroso.

Quisiera partir de un texto editorial de la revista solidaria Autogestión nº 162 respecto a la democracia.

«La palabra democracia es una de las palabras más manipulables y manipuladas de la historia. Sin embargo, su definición clásica sigue siendo una referencia: «Poder del pueblo, por el pueblo y para el pueblo». Según esta definición, la democracia estaría por estrenar. Actualmente vivimos una etapa histórica en la que la democracia, denominada liberal, está en crisis y nuevas formas autocráticas y totalitarias de naturaleza tecnológica y corporativa se están imponiendo.

Este es el marco, no lo olvidemos, te invito a leer completo el editorial en este enlace.

El populismo realizado desde la oposición es muy perjudicial, pero el que se realiza desde el poder, devaluando las instituciones y retorciendo los procesos, suele abocarse hacia la toma del poder arrasando la separación de poderes y la posibilidad de tener un Pueblo promocionado y políticamente activo.

Si seguimos la lógica seguida por Pedro Sánchez, en su forma de hacer política, podemos observar estas características, que se van a agudizar seguro en la presente campaña electoral.

¿Cuáles son estas lógicas?
1. La lógica de equivalencias y la frontera antagónica
  • La vivienda o cadenas de equivalencia: Diversos reclamos sociales sin tocar el problema global y de raíz (por ejemplo, falta de agua, vivienda digna o empleo). Se unen aquellos que reclaman las situaciones de injusticia al percibir que comparten un enemigo común.

En este caso Pedro Sánchez lo hace desde el poder, no desde la oposición y después de 8 años de gobierno. Esto da más mérito al flautista de hamelín 5.0 que intenta llevarse con su «musica» el voto de los jóvenes que viven una auténtico drama social y económico.

  • Frontera antagónica: Se divide el espacio político en dos campos opuestos: «el pueblo» (los de abajo, los excluidos) frente al «poder» o «la élite» (los de arriba, los responsables de la privación).
  • Pedro Sánchez a usado las élites o yo en muchas ocasiones, una de ellas en las famosas primarias de las urnas…Para el presidente del gobierno, que ha respetado 8 años el marco que han impuesto esas élites en el mercado de la vivienda, ha llegado el momento de ponerle fin, o sea, elecciones.

2. El significante vacío o un símbolo y la construcción del «pueblo»

  • Inexistencia previa: Para Laclau (teórico del populismo), el pueblo así entendido, no es una entidad biológica o sociológica que ya existe de antemano, sino que se constituye discursivamente. 

En este caso incluso, este constructo de pueblo, se sitúa por encima del parlamento y sus decisiones. El mismo P.S. ha puesto en marcha un gobierno a base de reales decretos durante estos años, e incluso ha usado la Diputación Permanente del Congreso para aprobar lo que el parlamento le negó. Se usan incluso grupos con capacidad de hacer «ruido» con gran apoyo de la artillería mediática…Y se orquestan ataques de falsa bandera para que este pueblo (masas atomizadas) así construido perciba la amenaza de «los otros».

  • Significante: Una demanda particular o un símbolo (que puede ser el nombre del líder, una consigna o una bandera) pasa a representar la totalidad de las aspiraciones populares insatisfechas. Al no tener un contenido fijo, logra unificar a sectores sociales muy heterogéneos.

En este caso, el de la vivienda, ha proyectado la imagen de Mari Carmen, una anciana de 87 años de edad, con la imagen del deshaucio de su vivienda como pegatina para las retinas de los televidentes.

Pedro Sánchez prometió al inicio de su mandato que no habría más desahucios. Son 265.000 los deshaucios realizados desde que gobierna. Sin nombrar la incógnita de las 184.000 viviendas que prometió Sánchez. ¿Dónde están? El ministerio de vivienda, según un exministro del PSOE, parece el ministerio de Harry Potter, donde con la varita mágica aparecen y desaparecen viviendas.

3. El rol central del líder y la dimensión afectiva

  • Encarnación de la unidad: Como la cadena de demandas es diversa y abstracta, necesita cristalizarse en una figura concreta. El líder actúa como el nexo que coagula e identifica al conjunto heterogéneo del pueblo. 

  • Anclaje afectivo. En tiempos de emotivismo la figura del dolor de las víctimas…para encauzar mis intereses políticos sin solucionar nada de fondo. Una vez más se impone la verdad instrumental sobre las políticas de alta carga política en aras del bien común.

4. Dimensión ontológica de la política

  • El motor de la democracia: Para Laclau, el populismo es casi sinónimo de política. Toda política efectiva implica romper el orden institucional existente (lógica diferencial) mediante la confrontación (lógica equivalencial). Por lo tanto, el populismo es un mecanismo inherente a la democracia para canalizar el conflicto y dar voz a los sectores postergados.

 

 

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