Red coreana de explotación y trata en Jalisco (México)

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Una red criminal de coreanos, que opera en al menos otras tres entidades de Méjico, según las autoridades, está detrás de la fábrica textil localizada en Zapopan, Jalisco, en la que fueron rescatadas 129 personas que eran víctimas de explotación laboral y en algunos casos de abuso sexual y violación

La explotación laboral a niveles de esclavitud por parte de empresas dirigidas por coreanos en México es una práctica en la que está detrás una red criminal que las autoridades presumen opera en diversas entidades del país, por lo que ya se sigue la pista a otras compañías dirigidas por estos extranjeros, de acuerdo con la principal línea de investigación relacionada con la fábrica textil descubierta en Zapopan (Jalisco)

Autoridades federales y estatales consultadas por el diario EL UNIVERSAL, revelaron así la magnitud que puede alcanzar la trata laboral por parte de una organización liderada por coreanos, de la que se tienen indicios que opera de la misma forma en el Distrito Federal, Michoacán y Oaxaca.

El hallazgo de las instalaciones de la empresa en Zapopan, representa así sólo la muestra de una explotación de mayores alcances que hasta el momento se traduce en delitos como trata, violación, abuso sexual e infantil, privación ilegal de la libertad, homicidio doloso y delincuencia organizada.

En la empresa descubierta en Zapopan, durante un operativo conjunto de la Fiscalía General de Jalisco y el Instituto Nacional de Migración (INM) se rescató a 129 personas, todos ellos mexicanos, entre las que están 121 mujeres y seis menores.

Sin embargo, las autoridades intentan localizar a otras víctimas, ya que de acuerdo con las declaraciones de los agraviados ahí laboraban al menos 250 personas, divididas en tres turnos para su explotación.

De acuerdo con las fuentes consultadas, los menores recibían una paga de 150 a 170 pesos a la semana, bajo condiciones de alta insalubridad y hacinamiento. En el caso de las víctimas rescatadas, éstas han declarado que se les impedía salir de las instalaciones, se les hacía dormir en el suelo en las áreas de las máquinas fabriles, la mayoría junto a las calderas, por lo que las enfermedades eran frecuentes entre estos empleados.

Abusos sexuales y maltrato.

El confinamiento al que estaban sometidos los trabajadores —en su mayoría mujeres—, también facilitó a los responsables de la operación de la fábrica la comisión de abusos sexuales y violaciones.

Hasta el momento, de las víctimas que han declarado ante la Fiscalía General de Jalisco, se tienen confirmadas 27 mujeres que fueron violadas o sometidas a abusos sexuales; mientras que cinco más han señalado que como resultado de las agresiones resultaron embarazadas, pero fueron sometidas a un aborto para no dejar evidencia del delito cometido.

Las vejaciones incluyeron maltratos físicos de diversa índole, como medida disciplinaria o de castigo para quienes no cumplían con la carga de trabajo en la confección de las prendas que ahí se producían.

En el lugar se detuvo a cuatro ciudadanos coreanos —cuyo ingreso a México no está registrado, por lo que están de forma ilegal en el país—. Estos implicados se han negado a declarar sobre las irregularidades y delitos que se cometían en la empresa, pero son señalados por las víctimas como responsables del lugar y perpetradores de algunos de los abusos sexuales y laborales, aunque se busca otros de los administrativos del lugar.

De hecho, de acuerdo con las autoridades consultadas, los detenidos eran sólo encargados de la operación de la fábrica textil, pero existen indicios de que únicamente eran empleados de la red criminal, por lo que en la estructura hay otros operadores y un líder de la organización que se presume tiene presencia en otros puntos del país.

Autor: Silvia Otero