Salir a la calle en Navidad: presencia sacramental

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Vivimos el Adviento preparando las marchas y concentraciones de Navidad, en las calles de España e Iberoamérica. Una presencia sacramental en medio del ruido de las luces navideñas y los anuncios publicitarios que saturan el espacio público y nos hacen mirar hacia otro lado de la realidad del mundo. Una realidad de hambre, de injusticia, de precariedad laboral y violencia, de aplastamiento de los más pobres y de agresión a las nuevas generaciones.

El capitalismo digital, denunciamos en nuestro comunicado del 2021[1], no nos mantiene sólo como productores en la industria, trabajadores en los servicios o consumidores y clientes en el tiempo de “ocio”. Ahora, mientras consumimos y nos autodestruimos en el consumo, nos convertimos en su principal recurso y materia prima, entregamos los datos de toda nuestra vida.

En medio de un ecosistema saturado de realidades virtuales, de noticias que se evaporan o se mutan con las modas o las imposiciones ideológicas desde las distintas plataformas digitales, la presencialidad de una denuncia y de un anuncio en las calles, se vuelve transcendental estas navidades.

La digitalización descorporeiza el mundo[2], dice el filósofo Byung-Chul Han, suprime nuestros recuerdos y memoria, pero también formatea nuestra pertenencia y vínculos solidarios (familia, asociación, comunidad…)

Nuestras pancartas, puestos de publicaciones solidarias, carteles de la campaña… se convierten en auténticos sacramentos de la vida en las calles de España e Iberoamérica. Así las personas que acuden a nuestras concentraciones y marchas viven una experiencia de contemplación y de lucha, que pueden prolongar con experiencias de lectura compartida o con trabajos de favor de la promoción de los más empobrecidos de la tierra.

En estas fechas realizamos también un mensaje a los más jóvenes, un mensaje de esperanza fundado en la vida solidaria. Seamos todos responsables de todos. También de las generaciones venideras. Es una obligación moral de todos nosotros ofrecer a las nuevas generaciones una esperanza construida desde el amor a un ideal de justicia y solidaridad. Hemos de sembrar una respuesta asociada, en la que seamos protagonistas, una respuesta comunitaria, guiada por el bien común, que impida falsas salidas populistas y nacionalistas.

Almería

Como dice el padre Cantalamesa en su mensaje de Adviento[3] “la verdad creída se convierte en verdad vivida”, hemos de tomar conciencia de la dignidad de los demás, también ellos hijos e hijas de Dios. ¡Todos responsables de Todos!

Queridos amigos de nuestra Campaña solidaria, de solidaridad.net y de las ediciones Voz de los sin Voz, os esperamos en las calles. Hagamos que nuestra presencia se convierta en una jornada de oración y de lucha solidaria, donde ponemos el Belén en el centro de las plazas, porque Jesús de Nazaret viene a salvar a una humanidad herida.

[1] https://solidaridad.net/comunicado-navidad-2021-no-al-genocidio-del-hambre-y-de-la-conciencia/

[2] No-Cosas libro de Byung-Chul Han

[3] https://www.vaticannews.va/es/vaticano/news/2021-12/cantalamessa-la-verdad-creida-se-convierte-en-realidad-vivida.html