Tiempos modernos

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Toda la fábrica se sitúa bajo la atenta mirada del director, del dueño de la empresa, que observa lo que pasa en todos y cada uno de los rincones de su feudo particular, como el ojo del Gran Hermano en la novela 1984, presente siempre en todas partes, observándolo todo, controlándolo todo, dirigiéndolo todo.