1.922 migrantes fallecidos en la «ruta canaria» en 2021

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La organización Caminando Fronteras, informó este pasado miércoles de que, entre el 1 de enero y el 30 de junio, hubo 2.087 víctimas mortales en las rutas argelina, del Mar de Alborán, el Estrecho y la Canaria.

Dicha estadística supone un incremento del 526 por ciento respecto a la del mismo periodo del pasado ejercicio. En todo el 2020 hubo 2.172 fallecidos.

La ONG reclamó el pasado miércoles más medios materiales y recursos humanos al Gobierno español, así como una mejor coordinación entre el Ejecutivo de Pedro Sánchez y el Reino de Marruecos, para realizar con más eficacia los rescates de las personas migrantes que intentan llegar a la Unión Europea desde África y naufragan. Para la ONG, resulta fundamental actuar ya en este ámbito si no se quiere que, a final de este año, se llegue a la cifra de 4.000 fallecidos en las diversas vías migratorias que llegan a España desde el continente africano.

La inmensa mayoría de las muertes de los migrantes en su camino hacia la Unión Europea se producen en la Ruta Canaria, en la que, según el análisis efectuado por dicha ONG, perdieron la vida 1.922 seres humanos en 57 naufragios en la primera mitad del 2021. En la vía por el Mar de Alborán murieron 93 migrantes en nueve accidentes marítimos. De los salidos desde Argelia perecieron 36 en cuatro naufragios. Y en el Estrecho se perdió el rastro a 36 personas en nueve accidentes.

La tragedia ha sido protagonizada por ciudadanos naturales de 18 países, entre los que figuran, por ejemplo, Mali, Guinea, Costa de Marfil, Marruecos, Pakistán, Sri Lanka o Yemen. Entre las víctimas mortales figuran 341 mujeres y 96 niños.

Por meses, en enero hubo 326 muertes; en febrero, 324; en marzo, 132; en abril, 422; en mayo, 418, y en junio, 465. Un 95,83 por ciento de los cuerpos no han aparecido y sus familias carecen de respuestas sobre lo que pudo ocurrir.

En opinión de la portavoz de Caminando Fronteras, los datos reflejan con claridad la peligrosidad de la llamada Ruta Canaria, tanto por las características de la navegación como por la fragilidad de las embarcaciones utilizadas, que desde el mismo momento de la partida carecen de las mínimas condiciones de seguridad. Advierten del aumento de la elección de lanchas semirrígidas o neumáticas (del tipo zódiac) para intentar alcanzar el Archipiélago canario. Según sus responsables, estas son muy usadas en las vías del Mediterráneo, pero resultan muy peligrosas para el Atlántico. De hecho, del conjunto de alertas por naufragios registradas este año, un 33 por ciento proceden de usuarios de «neumáticas».

En el caso de otros barcos, como las pateras de madera o los cayucos de fibra, la ONG atribuye sus problemas a que pueden estar hechos con «materiales malos» o se les rompe el motor. En otras ocasiones, los migrantes se enfrentan a otro riesgo muy importante, como es que quienes llevan el timón no tienen experiencia alguna en la navegación en mar abierto.

Para la ong, en los 15 días posteriores a la crisis hispano-marroquí hubo 480 migrantes desaparecidos o fallecidos. Según la ONG, en ese momento, Marruecos dejó salir a mucha gente en condiciones deficientes, como lanchas neumáticas de segunda mano, «que se rompían o desinflaban». Y, además, los rescates se hacían sin coordinación. En esas semanas situó Maleno una intervención que se saldó con 17 muertos. Acudieron los medios españoles, que se retiraron cuando todo estaba bien para que actuara la Marina marroquí, y después se contabilizó dicha cifra de víctimas mortales.

Fuente Eldia.es