100 años del derecho a la jornada máxima de 8 horas, ¿donde está la dignidad del trabajo hoy?

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La histórica huelga de los trabajadores de «La Canadiense» (Empresa de producción de energía) en Barcelona, fue uno de los hitos más importantes de la historia social y política de España, en la que el movimiento obrero español logró el reconocimiento de la jornada de 8 horas, que el día 3 de Abril ha cumplido 100 años. Miles de obreros empobrecidos en la España del hambre y la miseria dieron su vida por este logro, donde no se diferenciaba la procedencia de los obreros: si eran catalanes, andaluces o extremeños no era importante; el nacionalismo en cualquiera de sus formas, era su enemigo.

Durante este 44 días de huelga, dos fechas fueron claves para desatascar la situación: el 15 de marzo y, durante dos días después, se reunían los representantes de los trabajadores y los propietarios de La Canadiense.

Angel Pestaña

El 21 de marzo, teniendo al frente a Salvador Seguí, el Noi del Sucre, se celebró un histórico mitin en la plaza de las Arenas para aceptar el acuerdo y volver al trabajo.

Entre otros muchos militantes se encontraba también, Angel Pestaña, director de ‘Solidaridad Obrera’ y principal activo de la CNT.

Finalmente, 3 de abril el Gobierno español aprobó el decreto que dejaba en ocho horas la jornada laboral y reconocía la capacidad de negociación de los sindicatos.

El internacionalismo solidario era la esperanza de los más pobres en aquellos momentos, donde el sindicalismo militante sin esperar otra gratificación que el Bien Común de todos los desherados de la tierra, daba su vida por el ideal, por la solidaridad. Al contrario de lo que ahora ocurre con el sindicalismo y los políticos mal llamados de izquierdas. Hemos pasado claramente del sindicalismo militante al sindicalismo de concertación.

Decreto de la jornada máxima de 8 horas

Hoy en España e Iberoamérica, salen a las calles para exigir el fin de la esclavitud infantil  y un trabajo digno para la humanidad

El Movimiento Cultural Cristiano sale a las calles para denunciar el drama y las causas de la Esclavitud Infantil, con motivo del 16 de Abril (Día internacional contra la esclavitud infantil), en el que se recuerda al niño esclavo Iqbal Masih, que luchó solidariamente contra esta lacra y por eso fue asesinado a los 12 años de edad en Pakistán.

En el comunicado con motivo de este día se afirma que “existe una auténtica guerra contra la infancia en la que el drama del abandono, el secuestro o la orfandad forzosa de millones de niños, víctimas de la miseria, la violencia y la guerra crónica, constituyen invariablemente la antesala de su explotación, trata y esclavitud”

Como ejemplo de esta dinámica contra la infancia y los más pobres se muestra la situación de la República Democrática del Congo (RDC), país del que sale el 80 % del coltán de todo el mundo que extraen, entre otros, 40.000 menores esclavos en las minas. Coltán por el que se pelean las multinacionales del automóvil para sus vehículos eléctricos.

En el documento se afirma que la situación del trabajo en el mundo no está hablando solo de un desempleo crónico o de explotación, sino de una situación de descarte del eje capital-trabajo de la mayoría de la humanidad. Véase sino la llamada economía colaborativa, como un avance del capitalismo más salvaje..

Los organizadores proponen entre otras medidas el promover una cultura del trabajo digno, de la solidaridad, de la colaboración, de la acogida y el servicio a los demás, de la fraternidad. Una cultura en la que deben surgir grupos que luchen desde el trabajo gratuito y militante, contra las causas de la esclavitud infantil y de toda esclavitud.

Promover el trabajo como forma de solidaridad con toda la comunidad, supone una orientación distinta a la que ahora se da por los grandes poderes económicos y políticos.

Los actos se celebran en varias ciudades de España e Iberoamérica.

Juan Rodríguez

*El detonante de la llamada «huelga de la Canadiense» se produjo a finales de enero de 2019 en la principal empresa productora de electricidad de Cataluña, Riegos y Fuerzas del Ebro SA (la anterior a FECSA), conocida como «la Canadiense», cuando la empresa cambió las condiciones de trabajo del personal de facturación, que suponía una disminución de los sueldos.