Aniversario de la Laborem Exercens de San Juan Pablo II: «Trabajo sobre Capital»

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En pleno siglo XXI más del 80% de la población mundial pasa hambre y sufre desempleo, explotación laboral y esclavitud. Recordemos que hoy al menos el 60 % de los trabajadores del mundo no tienen contrato laboral, y que existen 400 millones de niños esclavos, en las calles, fuera de las estadísticas oficiales.

La agresión en el mundo del trabajo es hoy más acelerada y profunda. El capitalismo digital, y las nuevas plutocracias de poder económico (capitalismo liberal, de estado etc…) están centrifugando descartados, aplastando la dignidad de las personas, negando su vocación profesional, una vocación que colabore con la construcción de un mundo más justo.

Nuevas esclavitudes

Estamos celebrando el 100 aniversario del nacimiento de San Juan Pablo II, que nos ha dejado un significativo legado vital, filosófico y teológico con su magisterio. El Papa santo, papa obrero en su juventud, que sufrió en sus carnes los totalitarismos (nazi y comunista) del siglo XX europeo, ha criticado, denunciado y deslegitimado sistemas injustos como el capitalismo, el liberalismo económico o, actualmente, denominado neoliberalismo.

Hoy la encíclica de San Juan Pablo II tiene más vigencia que nunca.  El mundo del capital (sistema financiero en plena revolución digital) concentra gran parte del poder del antiguo capitalismo industrial, que cede ante estos nuevos emporios. Este poder está siendo usado contra los trabajadores, poniendo una vez más el capital por encima del trabajo, por encima de personas y familias. Vivimos en una desigualdad creciente y bajo la imposición de una moral invertida.

La explotación laboral y la esclavitud de los niños, así como una economía basada en la generación de demanda, en el control de las personas y la recopilación de datos, es denunciada en nuestra Campaña Solidaria «Esta Economía Mata». La actividad de esta economía salvaje, es moralmente inaceptable.

San Juan Pablo II, Benedicto XVI  y ahora el Papa Francisco han denunciado este sistema económico que orilla y aparta personas y familias. Los tres han defendido la dignidad de los trabajadores y de las familias en sus escritos. Y han propuesto una nueva economía que tenga por ejes la «Caridad Política» y la defensa del «Bien Común».

La línea marcada por la encíclica Laborem Exercens es muy importante, no la olvidemos en nuestro quehacer, en nuestras experiencias, por muy pequeñas que sean.

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