Celebran actos religiosos sin interrupción para impedir que la policía deporte a los refugiados

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Holanda. La iglesia protestante de Bethel, en LaHaya, empezó a celebrar un servicio religioso el 26 de octubre, y hasta elmiércoles 28 de noviembre, más de un mes después, la ceremonia religiosa nohabía terminado.

24 horas de servicios religiosos

27/11/18

Una pequeña iglesia protestante en La Haya ha estado llevando a cabo servicios religiosos las 24 horas del día para proteger a una familia de refugiados armenios de la deportación.

Por ley, a los agentes de policía en los Países Bajos no se les permite acceder a lugares de culto durante los servicios religiosos. Por lo tanto, los reverendos de todo el país se han turnado para celebrar servicios en la Iglesia Bethel y evitar así que los funcionarios arresten a la familia Tamrazyan, que ha estado en los Países Bajos durante nueve años. 

Al brindar hospitalidad a esta familia, le hemos podido dar tiempo para demostrar al secretario de estado la urgencia de su situación”, afirmó Theo Hettema, presidente del Consejo General de Ministros Protestantes.

Familia con niños 

Sasun y Anousche Tamrazyan y sus tres hijos, Hayarpi, Warduhi y Seyran, huyeron de su Armenia natal y buscaron asilo en los Países Bajos después de que el activismo político de Sasun les amenazara con la muerte. Tras varios años de procedimientos judiciales, un juez concedió asilo a la familia, pero el gobierno inició un proceso judicial y logró anular esa decisión. 

Más tarde, la familia solicitó un indulto para los niños, una política que permite a las familias de refugiados con hijos que han residido en los Países Bajos durante más de cinco años obtener un permiso para quedarse. Su solicitud fue denegada, lo que no es inusual: el gobierno holandés solo ha otorgado 100 de 1.360 solicitudes para el perdón de un niño desde mayo de 2013.

Los Tamrazyans habían estado viviendo en un refugio en el municipio de Katwijk durante dos años cuando se enteraron de la orden de deportación. El 25 de octubre, la  Iglesia Bethel   respondió a su llamada. La familia Tamrazyan ha estado allí desde entonces.

La autoridad de la iglesia

La solicitud de acoger a los Tamrazyans pone a la iglesia en una posición incómoda porque, como explica Hettema, ninguna iglesia debe tener que elegir entre el respeto por la dignidad humana y el respeto por el gobierno. Pero al final,  le dijo a la comunidad de su iglesia que decidió dar la bienvenida a la familia para mantenerse fiel a “la apertura y la hospitalidad de la iglesia”.

Hettema afirma que la iglesia no planea terminar el servicio religioso, pero tiene la esperanza de que el Ministro de Migración,  Mark Harbers,  otorgará finalmente la residencia a los Tamrazyans.

Duras leyes de migración 

 

Los holandeses han sido cuestionados en los últimos años por sus duras leyes de asilo. El aumento en el poder de los partidos de extrema derecha ha traído la retórica anti-inmigración a la corriente principal y ha creado un clima tenso para muchos refugiados. 

Este mes, los Tamrazyans han descubierto un lado diferente del país, con cientos de personas que visitaron la Iglesia Bethel para mostrarles su apoyo. El presidente del Consejo General de Ministros Protestantes ha manifestado que más de 300 reverendos holandeses se han ofrecido como voluntarios para dirigir los servicios en Bethel. Esta petición ha obtenido cerca de un cuarto de millón de firmas. Como dijo Hayarpi Tamrazyan al periódico holandés Trouw, “Es imposible expresar lo especial que se siente cuando tanta gente ayuda”.

“Desde el viernes 26 de octubre, unos 3.500 feligreses y 400 pastores han participado en distintos momentos de este servicio religioso continuado.

Pero ¿cómo llegó la familia Tamrazyan a esta situación?

Amenazas

Sasun y Anousche Tamrazyan y sus tres hijos, Hayarpi, Warduhi y Seyran, llegaron a Holanda en 2009, después de que el padre recibiera amenazas de muerte por cuestiones políticas, según la solicitud de asilo que cita The Washington Post.

Los últimos años vivieron en un centro de solicitantes de asilo en La Haya, pero sus peticiones han sido rechazadas. La última vez, les negaron un “perdón de niños”, que permite que una familia se quede si los hijos han vivido al menos cinco años en Holanda.

Ese perdón solo lo obtiene un 10% de los que lo piden, de acuerdo a la Iglesia protestante de La Haya. En septiembre, los Tamrazyan recibieron una orden de deportación.

“Hayarpi y su familia son bienvenidos a Bethel, la iglesia que toma su nombre de la historia bíblica del refugio de Jacob, de la ciudad de la paz y la justicia. A partir de ahora, oraremos día y noche”, tuiteó Axel Wicke, predicador de Bethel, el 26 de octubre, cuando recibieron a los Tamrazyan.

Theo Hettema, presidente del Consejo General de Ministros de la Iglesia protestante, explica que el objetivo del refugio es “crear tiempo y espacio para dialogar con el gobierno”.

Fuentes: Religión Confidencial

                BBC News Mundo