Conmemoración del genocidio de 1915 cometido contra el pueblo armenio por el estado Turco

1840

Turquía ha perpetrado la matanza de millón y medio de armenios durante el primer holocausto moderno del mundo, campaña de exterminio racial contra los armenios en 1915 y en la cual, paradójicamente, participaron muchos kurdos.

Se recuerda a las víctimas del Holocausto nazi, pero se olvida o se oculta este otro genocidio que en 1987 reconoció el parlamento Europeo y sin embargo, aún en la actualidad el gobierno turco sigue negando que se haya producido. Este hecho es una prueba más del doble rasero que utilizan las grandes potencias con su aliado Turquía.

Palabras pronunciadas por la Vicepresidente 1ª , Senadora Miryam Curletti, en el Acto de conmemoración del Genocidio cometido contra el pueblo Armenio realizado en el Salón de los Pasos Perdidos:

Este Senado, a igual que otros parlamentos del mundo, conmemora hoy el genocidio cometido contra el pueblo armenio por el Estado Turco en 1915.

Se trata de un ejercicio de la memoria que con dolor, repetimos año tras año desde 1984, en la convicción de que esta circunstancia habrá de cancelar la impunidad, vigorizando la vigencia y aplicación de los derechos humanos en el ámbito internacional.

Noventa años atrás, el Genocidio armenio vino a herir al mundo encontrando en el silencio de las voces que callaron, los oídos que no escucharon, y los ojos que no miraron, una indiferencia que queremos redimir.

El mundo de los hombres que adscriben a la vida y al derecho fue herido, en el derecho más sublime y humano, cavándose en la hora genocida, los surcos profundos que se registran en la memoria de generaciones que se duelen todavía y abriendo para nosotros, los interrogantes más difíciles de colmar.

Qué respuesta, puede suceder a la destrucción masiva de un millón de armenios asesinados entre 1915 y 1923.

Qué aplazamiento de la verdad y de los juicios por la destrucción, la muerte y el terror causados, puede vaciar esta memoria que desde generaciones ejerce el pueblo armenio, memoria a la que nos sumamos reconociendo que se han violado derechos internacionales y como señala Eliu Root, constituyen violaciones al Derecho Internacional y como tales, amenazan la paz y el orden de la comunidad de naciones, representando un perjuicio causado al conjunto de ellas.

Hoy, tal vez en horas diferentes, Parlamentarios del mundo, conmemorando el GENOCIDIO COMETIDO CONTRA EL PUEBLO ARMENIO, sumarán las voces heridas donde la historia recogió la mayor, la más absoluta ausencia de Dios, para señalar que hubo hombres que treparon, como ninguna otra especie pudo hacerlo, las montañas del mal ejerciendo, como misión luciferina, este genocidio que la memoria perpetúa de generación a generación transmitiendo el reclamo final, la necesidad de un «mea culpa», la necesidad de un reconocimiento que no llega, se muestra esquivo y culmina mancillando al mundo en toda su amplitud.

Estamos aquí, el alma juntándose en recogimiento austero, para decir nuestras pequeñas voces.

Estamos aquí, para decirnos como en rezo laico: «que lo humano reconozca a lo humano, en parte por naturaleza y en parte por fraternidad simbólica.

Que lo humano busque la humanidad bajo la pluralidad de sus manifestaciones.

Que los hombres crezcan y vivan entre humanos, siempre valiosos lo unos para los otros, pero que nunca, los unos sean, artificial manufactura de otros.

Sea este, el proyecto que la humanidad elija para siempre.

Estamos aquí para decir que hubo errores y estamos aquí para desear que se diga mea culpa.

Estamos aquí en este recinto para decirnos: «PAZ, PAX , SHALOM, PACE, ROPOX, JAGAGUTIÚN»