Dictadura económica bancaria

1988

La banca pretende culpar a la sociedad de «la crisis», que ella mismo ha provocado, y pretende que sean los ciudadanos de a pie, quienes paguen los platos rotos, como ya ocurrió y vienen haciendo los empobrecidos desde hace décadas.

Hace muchos años que venimos denunciando, de forma permanente, la existencia de un sistema económico imperialista. En este sistema económico perverso , las instituciones bancarias y financieras son los actores principales.

La llamada "crisis económica", de la que tanto estamos oyendo hablar en los últimos tres años, tiene su origen en la voracidad de la banca, pero ésta pretende ocultarlo, desviando la atención, a través de los medios de comunicación que controla, hacia falsas causas del problema como la deuda pública. La banca pretende culpar a la sociedad de "la crisis", que ella mismo ha provocado, y pretende que sean los ciudadanos de a pie, quienes paguen los platos rotos, como ya ocurrió y vienen haciendo los empobrecidos desde hace décadas.

La banca exigió primero que se le entregaran billones de euros del dinero público, y después ha diseñado los llamados "planes de rescate", a través del FMI, que no son más que otro mecanismo más, impuesto para seguir salvaguardando su negocio, exigiendo a los estados que acometan duros recortes sociales del gasto público, aumento de impuestos indirectos, privatizaciones de servicios públicos…, para destinar el dinero al pago de los préstamos recibidos de la banca.

En España, la banca ha obligado al poder político a cambiar la Constitución española, sin consultar a la sociedad, para garantizar el pago a los bancos de forma prioritaria, y por toda Europa, incluso está descaradamente quitando y poniendo gobiernos (verdaderos golpes de estado), colocando directamente a señalados banqueros y empresarios –los llamados tecnócratas- al frente de los países, como ya ha ocurrido en Portugal, Grecia e Italia, con el fin de garantizar la ejecución de dichas políticas a su servicio•