Multinacionales deportivas ACUSADAS de EXPLOTACIÓN LABORAL

4687

Las grandes marcas de ropa deportiva como Nike, Fila Adidas, Reebok, Puma y ASICS, explotan a millones de trabajadores de todo el mundo, la mayoría mujeres. Las mujeres reciben salarios miserables, realizan horas extraordinarias que no cobran y trabajan en condiciones higiénicas insalubres.

Las grandes marcas de ropa deportiva como Nike, Fila Adidas, Reebok, Puma y ASICS explotan a millones de trabajadores de todo el mundo, la mayoría mujeres. Las mujeres reciben salarios miserables, realizan horas extraordinarias que no cobran y trabajan en condiciones higiénicas insalubres. La propuesta de movilización –que se presenta en más de 20 países impulsada por Sindicatos Mundiales, Campaña Ropa Limpia y Oxfam– basa sus denuncias en el informe “Juega Limpio en las Olimpiadas”, que recoge testimonios de fábricas textiles de Bulgaria, Camboya, Tailandia, China, Indonesia y Turquía.

«El modelo de negocio de las grandes marcas de moda y alimenticias internacionales, que preconizan lo más barato, más rapido y más flexible, genera una presión en el último eslabón de la cadena, que conduce a la precariedad en el empleo de la mujer», explicó el director de esta ONG internacional, Ignasi Cabrera.

El informe también aporta numerosos ejemplos sobre cómo la mayoría de fábricas y talleres investigados prohiben, bajo amenazas, la existencia de sindicatos. Todos los datos se han recogido en fábricas proveedoras para marcas como Nike, Adidas, Reebok, Fila, Puma, ASICS, Umbro, Kappa, Mizuno, Lotto y New Balance.

La campaña “Juega Limpio en las Olimpiadas” denuncia que las políticas de compra de las marcas de ropa deportiva, que exigen a los proveedores entregas cada vez más rápidas, flexibles y baratas, repercuten en el eslabón más vulnerable de las cadenas productivas.

Acoso sexual

La presión se traslada a los trabajadores, que sufren inseguridad laboral, no reciben sueldos dignos y trabajan en condiciones deplorables hasta 16 horas al día.

En junio pasado “trabajábamos desde las 7.00 hasta las 4.00 horas del día siguiente para resolver un pedido. Entonces nos dejaban ir a casa pero teníamos que volver a las 11.00 horas y trabajar hasta las 22.00 horas”, denuncia una trabajadora indonesia. Otra compañera afirma que “los jefes acosan a las chicas guapas”, que son amenazadas con el despido “si no acceden a tener relaciones sexuales”.

El negocio de la ropa y el calzado deportivos, que en el año 2002 movió 58.000 millones de dólares, invierte grandes cantidades en publicidad y marketing.