¡Ni un niño esclavo ya!

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Vivimos en un mundo en el que la infancia, constituye un tránsito por años de desolación y muerte en vida: niños abandonados sin hogar, niños prostituidos, armados en conflictos, niños desechados en las minas, niños huérfanos en campos de refugiados, … y un largo etcétera en el que incluimos un reguero de sufrimientos de millones de niños inimaginable.

Pablo Matute. Ingeniero

La explotación sexual de los niños
Uno de los más execrables atentados contra la infancia es la explotación sexual de los niños, que está íntimamente relacionado con la imposición de una cultura del descarte y de la indiferencia a escala planetaria.
La relatora especial de la ONU sobre la venta de niños y la explotación sexual de niños, incluida la prostitución infantil y la pornografía infantil, Fátima Singhateh, estimaba que, a finales de 2022, principalmente debido a la pandemia, el número de niños obligados a trabajar aumentaría en 8,9 millones. En su reciente informe, los matrimonios infantiles tempranos se han vuelto más frecuentes en todo el mundo, la trata de niños y la explotación sexual de menores, incluso en Internet, han aumentado. Las principales víctimas de tales crímenes son los niños sin hogar, los refugiados, los migrantes y las familias empobrecidas.
Según dicho informe, las tendencias globales indican, por primera vez en dos décadas, un aumento muy significativo en el número de niños esclavos. La falta de reducción de la desigualdad económica dentro y entre los países conduce a un aumento del desempleo de adultos, lo que aumenta directamente el riesgo de abuso, trata y explotación sexual de los niños. Señala que la pobreza conduce a situaciones en las que los niños se ven obligados a tener relaciones sexuales para sobrevivir.
La experta presta especial atención al problema del uso de Internet para la explotación sexual de menores. Se ha constatado que más del 99 por ciento de los informes en línea recibidos por el servicio de informes de delitos cibernéticos en 2021 estaban relacionados con materiales relacionados con el abuso sexual de niños. Los casos de ciberacoso han aumentado. El 95% de estos materiales han sido creados por niñas de entre 11 y 13 años. Se trata de niñas de internados, orfanatos o instituciones correccionales.

Turismo sexual con niños
Describe también el informe del relator de la ONU, cómo es especialmente significativa la venta y los abusos y explotación sexuales en el contexto de los viajes y el turismo.
Pese a los enormes avances logrados en la adopción de medidas para proteger a los niños en el contexto de los viajes y el turismo, su vulnerabilidad sigue aumentando con la expansión del sector. Los viajes y el turismo mundiales se han duplicado con creces en los últimos 30 años, y ha habido un aumento de la oferta de nuevos “productos” de viaje que exponen a los niños a la explotación. Ocurre por ejemplo con el «volunturismo», el turismo de orfanatos o los megaeventos. Ningún país es inmune a este grave problema, que se ha propagado por todo el planeta y ha superado los esfuerzos realizados en los planos internacional y nacional para darle respuesta. Las normativas de protección de la infancia han quedado por detrás debido al cambio que han supuesto las plataformas tecnológicas. Estas permiten la obtención de alojamientos y transportes compartidos no reglamentados muy propicios para los abusos sexuales.

El negocio del cibersexo y la pornografía infantil en Corea del Norte
En Corea del Norte, las mujeres y niñas se enfrentan a la trata a través del cibersexo, industria que ha crecido significativamente en los últimos años. A diferencia de otras formas de tráfico, pero igualmente horrendo, el tráfico cibernético es el “reclutamiento y transporte de las víctimas y su violación, abuso sexual y explotación sexual transmitidos en vivo por los traficantes, algunos de los cuales operan bajo las instrucciones de una audiencia en línea que paga.”
Para pintar una imagen del estilo de vida que las víctimas del tráfico de cibersexo tienen que soportar, Lee Jin-hui, de 20 años, compartió su propia historia personal. Ella vivió durante dos años confinada en un apartamento de tres habitaciones en China, donde, con otras muchas desertoras y desertores norcoreanos, algunos desde los 9 años, fueron obligados a trabajar hasta 15 horas realizando sexo deshumanizante actuando frente a la cámara para una audiencia virtual de pago. Si no llegaran a hacer la cantidad de dinero solicitado por su proxeneta, serían sometidos a castigos físicos e incluso retención de alimentos. Lee Jin-hui acabó escapando junto con otra desertora y con la ayuda de un misionero.

El porqué de nuestra ropa barata
Mientras nuestros jóvenes compran sin pudor por internet ropas por unos pocos euros, en cadenas como Shein, Inditex, Uniqlo o Skechers, decenas de miles de niños y adultos trabajan hasta 18 horas diarias en “cárceles”, donde la producción de estas prendas supone sangre, sudor y lágrimas.
Son empresas del textil que continúan haciendo su negocio gracias a la laxitud jurídica de las reglas del comercio internacional, y la connivencia tácita de los que miramos hacia otro lado, porque, en el fondo, nos viene bien. Un reciente informe de Bloomberg, acusaba a la cadena Shein de utilizar esclavos en sus productos de algodón de Xinjiang, y de obligar a la minoría musulmana uigur a trabajos forzosos. «Documentos TV» estrenó hace unos meses el documental El precio de lo barato, que denuncia lo que hay detrás de cada prenda que el mundo rico adquiere a precios irrisorios: un sistema de abusos laborales, sexuales, tráfico de personas y explotación infantil.

Desayunos servidos con explotación infantil
El 60% del cacao mundial se produce en África Occidental por 2,5 millones de familias de agricultores, entre las cuales existen altas cifras de esclavitud mayoritariamente infantil. Según un informe del Centro Nacional de Investigación de Opinión de la Universidad de Chicago, en Costa de Marfil y Ghana, los países con mayor exportación de este producto, hay 1,5 millones de niños esclavizados trabajando en la producción de cacao, la mayoría expuestos a herramientas peligrosas o plaguicidas nocivos.
En el mundo del café, según denuncia Walter C. Medina, la multinacional Nestlé es una de las empresas que está sometiendo a miles de niños y niñas guatemaltecos que recogen granos de café por menos de un dólar diario, mientras paga millones de dólares por publicidad, en especial a actores famosos.

¡Ni un solo niño esclavo más!
Esta breve crónica describe solo una pequeña muestra de una degradación moral sin precedentes en la historia más reciente de la humanidad: la esclavitud y la explotación de los niños en sus diferentes formas.
Los testimonios y los datos precedentes no son casos aislados. Son la consecuencia de un conglomerado de mecanismos y organismos comerciales y jurídicos que sostienen una economía que asesina y esclaviza de manera planificada. Pero son también consecuencia de la complicidad de los que miramos a otro lado, de los que nos servimos y aprovechamos de tanto sufrimiento. Por eso nos unimos al llamado del Papa Francisco, del pasado mes de noviembre de 2022:
“Todavía hay millones de niños y niñas que sufren y viven en condiciones muy parecidas a la esclavitud. No son números: son seres humanos con un nombre, con un rostro propio, con una identidad que Dios les ha dado. Demasiadas veces olvidamos nuestra responsabilidad y cerramos los ojos ante la explotación de estos niños que no tienen derecho ni a jugar, ni a estudiar, ni a soñar. Ni siquiera tienen el calor de una familia. ¡Cada niño marginado, abandonado por su familia, sin escolarización, sin atención médica, es un grito! Un grito que se eleva a Dios y acusa al sistema que los adultos hemos construido. Un niño abandonado es culpa nuestra.
No podemos permitir más que se sientan solos y abandonados; necesitan poder recibir una educación y sentir el amor de una familia para saber que Dios no los olvida.
Recemos para que los niños y niñas que sufren, los que viven en las calles, las víctimas de las guerras y los huérfanos, puedan acceder a la educación y redescubrir el afecto de una familia.”
Con el poeta Manuel-Roberto Leonís queremos alentar a todas las personas de buena voluntad a lanzar un grito por la dignidad de la infancia y la juventud:
¿Dónde y cuándo el poder valiente, liberará conciencias, liberará responsabilidades? Pero sobre todo que libere cuerpos inocentes…, que rompa eslabones, de una vez por siempre.
¡Qué vergüenza, sienten mi corazón y mi alma por este miserable mundo en el que vivo, y, al que maldigo!
Hoy existen 400 millones de niños esclavos, pero uno solo justificaría la rebeldía y el coraje de plantar cara a tanta inhumanidad e injusticia.