¿Por qué va a desaparecer Izquierda Unida?

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Dicen que no quieren escuchar porque no aceptan imposiciones pero en el fondo tienen miedo a otras ideas que no sean las suyas.

El 25 de noviembre el Papa Francisco habló en el Parlamento Europeo. Aprovechó la tribuna para recordar a los europeos que el alma de Europa no debe ser la economía y que la dignidad de la persona tiene un radio mucho amplio que el que los Estados reconocen formalmente. Francisco fue a defender a los más débiles, a recordar a los empobrecidos asesinados que cruzan el Mediterráneo, a denunciar el consumismo de los insolidarios y solitarios europeos y los intereses económicos de las multinacionales que se imponen sobre las necesidades de las personas.

La Eurocámara está compuesta de 751 parlamentarios de todos los colores, ideologías, nacionalidades y religiones. Interrumpieron 14 veces al Papa y al final le dedicó en pleno puesto en pie una ovación de dos minutos. La nota la dieron los seis diputados españoles de Izquierda Unida – Izquierda Plural que se ausentaron por sentirse ofendidos por la presencia de Francisco que, en su opinión, supuso “una falta de respeto a las millones de personas laicas y de otras confesiones».

El ideal de las instituciones de esos parlamentarios se asemeja a la de un frigorífico donde las ideas, la historia, la conciencia y las raíces deben someterse a un proceso de enfriado industrial hasta modelar una conciencia uniforme sin alma. Seguro que les entusiasma el burocrático proceso legislativo donde el reglamento impone su dictadura antes que escuchar las ideas del otro. Decían que la presencia papal era una ofensa a sus conciencias y uno se pregunta por los ingredientes de aquella conciencia que elimina de lo aceptable el motor de la existencia de muchos millones de personas. Están más cómodos en las comisiones, haciendo reglamentos, leyes, directivas y mociones en las tediosas e inútiles sesiones parlamentarias del Parlamento Europeo. Oír hablar de justicia les incomoda. Se definen como plurales pero prefieren dirigir sin consultar a nadie. De hecho, la mayoría de sus votantes y afiliados no son tan sectarios como ellos y se han sentido abochornados.

El truco de la esfera privada de las personas como desligada de la pública es un truco muy gastado. La conciencia de la Humanidad ya ha superado esas trampas totalitarias. Dicen que no quieren escuchar porque no aceptan imposiciones pero en el fondo tienen miedo a otras ideas que no sean las suyas. Están tan seguros de tener razón que zozobran cuando oyen a su alrededor algo que pueda sonar mejor que lo suyo y por eso lo llaman imposición.

La convivencia democrática se posibilita con la escucha de los otros. Un Parlamento será más democrático cuanto más y mejor exprese las voces plurales de sus representados y de las razones y motores de sus ideales. Claro que la voz de Francisco no estorba en un Parlamento. Lo que sobra son los sectarios, tan serios y circunspectos, tan seguros de tener razón y tan prestos a juzgar a los demás.

Izquierda Unida está en trance de desaparecer porque no tiene nada que aportar a esta sociedad. Su cabeza de lista en Europa tuvo que dimitir porque le pillaron disfrutando de los placeres del capitalismo financiero que prometió combatir. Cuando esta formación política alcanza puestos de responsabilidad en España no es capaz de cambiar nada y se ha visto atrapada en la ola de corrupción que ha arrasado las instituciones de nuestro país.

Y a ello hay que añadirle la mayor miopía política que hayamos visto en mucho tiempo. Los eurodiputados de IU tampoco renuncian a las dietas, privilegios, salarios descomunales ni demás prebendas.

Es el mundo al revés. Los que denunciaban la alienación capitalista han caído en la alienación del sectarismo antirreligioso. Su quehacer político quedó a merced de las vigencias sociales que marcan los poderes políticos y económicos de nuestra época. Ahora toca ser progre y se emplean a fondo en ello. ¿Cómo va a tener futuro Izquierda Unida si no cayó en la cuenta de que el porvenir de la humanidad no puede quedar en manos de los grandes de este mundo? El futuro es de quienes sepan dar a las generaciones venideras razones para vivir y para el combate.

Y de todas esas cosas, Francisco sabe un montón.

Autor: Javier Marijuán Izquierdo