Posicionamiento ante las elecciones generales: Un nuevo compromiso político por el Bien Común

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«Estamos ante la cuarta convocatoria a Elecciones Generales en los últimos cinco años, fruto de la falta de compromiso solidario y por el Bien Común de nuestros políticos»

POSICIONAMIENTO DEL MOVIMIENTO CULTURAL CRISTIANO

ANTE LA SITUACIÓN SOCIOPOLÍTICA y LAS PRÓXIMAS ELECCIONES GENERALES EN ESPAÑA

UN NUEVO COMPROMISO POLÍTICO POR EL BIEN COMÚN

Estamos ante la cuarta convocatoria a Elecciones Generales en los últimos cinco años, fruto de la falta de compromiso solidario y por el Bien Común de nuestros políticos.

Es por ello que ante las próximas elecciones del mes de Noviembre de 2019 optamos por el VOTO EN BLANCO, como forma de manifestar electoralmente la necesidad de un nuevo compromiso político por la Solidaridad y el Bien Común

 INMERSOS EN UN CAMBIO DE ERA

1.-Estamos inmersos en medio de un cambio de era. El control de la tecnología (Revolución biotecnológica 4.0) se convierte en la columna vertebral del poder político y económico. La sociedad no termina de advertir, cuáles son las raíces más profundas de los actuales desajustes, que tienen que ver con la orientación, los fines, el sentido y el contexto social del crecimiento tecnológico y económico (Laudato Si, 109. Papa Francisco)

2.-Es este entramado transnacional tecnológico financiero, movido por el lucro y el poder, quien está en la base del dominio político, la explotación económica, y el control y la manipulación de la persona. La acumulación del poder debido a la concentración de las grandes corporaciones transnacionales es de un calibre desconocido en la historia

 UN MUNDO EN GUERRA DE LOS PODEROSOS CONTRA LOS DÉBILES. MUY LEJOS DE LA JUSTICIA EN LAS RELACIONES NORTE – SUR

3.-La economía de la desigualdad, del saqueo al Sur, de la devastación del planeta, y en definitiva, del descarte y de la globalización de la indiferencia, son imposiciones de estos grandes actores económicos, geopolíticos y culturales. El resultado es que la miseria y el hambre, la explotación y la autoexplotación, la esclavitud, y la violencia asesina, se han convertido en un drama diario para la inmensa mayoría de la población (más de un 80%). Mientras, el consumismo exacerbado de los países enriquecidos y la falta de respuesta solidaria, nos hace cómplices y perpetua la insolidaridad entre los pueblos enriquecidos y los pueblos empobrecidos.

Venezuela Marcha 01

4.-Es un escándalo y una vergüenza la ingente población que se encuentra deliberadamente aplastada por carecer de estructuras políticas subsidiarias y solidarias. Tratan de sobrevivir en medio de Estados desmantelados que acaban controlados por mafias de todo tipo, o en medio de Estados autoritarios que han convertido sus países en auténticos campos de concentración.

5.-Los países empobrecidos son además víctimas de la imposición de unas políticas criminales. Se plantea el exterminio de los pobres como solución al hambre (guerra, violencia impune, esterilización, aborto, eutanasia…), se corrompen democracias, se enfrenta a los pobres entre sí y, para legitimarse en el poder político, se promueven falsas salidas, preñadas de populismo, de nacionalismo, de insolidaridad y autoritarismo.

6.-No es de extrañar que más de 200 millones de personas se hayan visto forzadas a migrar y que hayamos superado, con más de 65 millones de refugiados, las cifras de refugiados que arrojó la segunda guerra mundial. Se han construido miles de Km. de muros de la vergüenza, para tratar de impedir que los empobrecidos, atrapados por binomio mortal del hambre y la guerra, ejerzan su derecho a emigrar.

ES UNA GUERRA CONTRA LAS ESTRUCTURAS SOLIDARIAS QUE CONFORMAN LA PERSONA

7.-Este régimen que no dudamos en llamar imperialista contiene una tendencia totalitaria porque basa su estrategia fundamental para aumentar su dominio, y como consecuencia su grado de explotación en el ataque sistemático a todas las estructuras solidarias de la persona: matrimonio, familia, cultura solidaria, trabajo digno, compromiso político. Consigue así “individuos” rotos, frágiles y muy vulnerables ya que estas estructuras solidarias proporcionan a la persona los medios necesarios para ser libre, responsable y con identidad propia consistente… Hoy es preciso afirmar que la cuestión social se ha convertido radicalmente en una cuestión antropológica (Caritas in Veritate, 75. Benedicto XVI)

8.-El neocapitalismo quiere esclavos, pero sobre todo quiere esclavos con mentalidad de esclavos. Por eso, frente al “individuo” se sitúa el imperialismo con una propuesta de pensamiento único materialista. El Estado, a las órdenes del mercado, pasa a ser el garante y planificador de la libertad, la educación, la moral, y de una falsa verdad que se impone.

NINGÚN PARTIDO POLÍTICO EN ESPAÑA HACE UNA DEFENSA INTEGRAL DE LA DIGNIDAD DEL SER HUMANO

9.-En nuestro país ningún partido político, ni fuera ni dentro del parlamento, hace una defensa integral del ser humano. Unos por acción, otros por omisión o por ambas cosas según el tema, están colaborando a que crezca la injusticia. El silencio cómplice ante la injusticia no es menos culpable que los apoyos explícitos. Si analizamos el espectro político de nuestro país la cuestión no ofrece dudas. Unos aceptan y silencian las injusticias socioeconómicas que generan la miseria, el hambre, la esclavitud y las migraciones forzosas para la mayoría de la humanidad. Otros silencian y aceptan el destrozo que se está haciendo de las estructuras de solidaridad, sosteniendo la injusticia del aborto o de la eutanasia, y de las ideologías posthumanistas del “derecho a decidir”, como los nacionalismos populistas y la “ideología de género”.

10.-Todo el espectro político comparte una concepción materialista y relativista del ser humano y la sociedad. Todos manejan esencialmente modelos antropológicos semejantes, que se convierten, en el fondo, en modelos políticos convergentes.

CONSTRUYAMOS UN NUEVO ORDEN POLÍTICO AUTOGESTIONARIO BASADO EN LA SOLIDARIDAD- COMUNIÓN

11.-Frente al individualismo que aísla y fragmenta al ser humano para su mejor explotación y dominación y frente a la actual cultura de muerte, es fundamental la promoción de la vocación a la Justicia en todas sus dimensiones (sexual, política, profesional, religiosa…) como forma de desarrollo pleno e integral de la persona humana, otorgando a ésta el sentido fundamental de su vida. El ser humano se encuentra a sí mismo en la donación sincera de sí mismo a los demás. Construyamos espacios de formación integral que tengan por filosofía la dignidad inalienable de todo ser humano.

12.-Este desarrollo vocacional solo es posible conseguirlo en el seno de estructuras solidarias comunitarias donde se viva la solidaridad- comunión, entendida como compartir hasta lo necesario para vivir, en un proceso firme y perseverante de trabajar por el Bien Común. El matrimonio, la familia, la familia de familias, la asociación religiosa, profesional, etc. deben ser la base del nuevo compromiso político basado en la autogestión y la solidaridad con los empobrecidos de la tierra. Compromiso que se identifica fundamentalmente por la defensa integral de la vida y dignidad de todo ser humano, desde la concepción hasta la muerte natural, construyendo espacios de vida solidaria real.

13.-El proceso hacia la Justicia exige, al mismo tiempo, la caridad de la acción política. Es un deber ineludible la denuncia de las causas estructurales del aplastamiento de la dignidad del ser humano. Y al mismo tiempo, estas estructuras solidarias y comunitarias tienen que vertebrar la sociedad de tal forma que la democracia sea real, autogestionaria, es decir, se sostenga en un concepto auténtico del Bien Común donde todos seamos realmente responsables de todos. Construyamos realidades dependientes de nuestro propio protagonismo que respondan realmente a las necesidades de los más débiles.

14.-Por tanto, dado que los partidos políticos parlamentarios y extraparlamentarios no defienden al ser humano en su integridad personal y colectiva, ante las próximas elecciones optamos por el voto en blanco, como forma de manifestar electoralmente la necesidad de un nuevo compromiso político por la solidaridad y el Bien Común. Un compromiso que debe ser sostenido por el trabajo día a día de todos.