Aula Malagón-Rovirosa: «Venezuela está sometida al hambre y a la violencia»

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Venezuela tiene la primeras reservas de petróleo, y la segundas de gas en el mundo. Las reservas de oro son enormes, una de las mayores. También posee uno de los caudales de agua más ricos (recursos hídricos) del planeta. Así como minerales escasos (coltán, torio…) y tierras raras para la industria del capitalismo verde. Pero es un país con hambre, que vive en una dictadura con más de 20 años en el poder. Corrupción y miseria conviven en un diabólico bucle contra los más empobrecidos.

 

En Venezuela hay estanflación. La estanflación es una coyuntura económica que se deriva de una situación en la que hay una inflación muy alta y la economía está estancada. El salario mínimo equivale a poco más de 4 dólares. En Venezuela se necesitan 49 días de trabajo para comprar un cartón de huevos. El costo de la canasta básica se ha incrementado un 460% en el último año. Una familia venezolana necesita 112 salarios mínimos para costearse un mes. Esto es miseria. Hay iniquidad y exclusión. Se violan todos los derechos humanos. En Venezuela hay una Asamblea Nacional Constituyente absolutamente ilegítima, que aportan más control a la tiranía en el gobierno del país.

Recientemente se han condenado a 16 sindicalistas por protestar en las industrias básicas, por exigir un salario digno. Las instituciones que sirven o deberían de servir están todas a merced del poder dictatorial, no del pueblo que sufre.

Hay una penetración criminal en todas las instituciones, Venezuela no puede combatir el crimen, la corrupción (que habita en el mismo gobierno) y el hambre. En la institución militar hay generales implicados en cártel de narcotráfico.  China, Rusia, Irán, Turquía tienen prioridad en los negocios y el saqueo del país. También empresas como Repsol y otras energéticas europeas y de EEUU tienen negocios en Venezuela. El robo es negocio.

Paradójicamente en Venezuela se tiene que importar el combustible iraní. Venezuela ha perdido la capacidad de refinado que daba valor a su petróleo. Así llenar el depósito pasó de tener el valor de una botella de agua al de precios como los que tenemos en lo países enriquecidos.

Más de 7 millones de venezolanos refugiados que han huido del país. ¿Les ponemos rostro?

Algunos de los que huyen salen por la frontera del río Darién, frontera norte de Colombia con Panamá. Muchos días de marcha en la selva, bajo el acecho de múltiples amenazas: mafias, lesiones y enfermedades, hambre y sed… Más de 200.000 hermanos venezolanos han salido de enero a junio de 2023 por esa zona. Hace poco una familia que salía por esa selva perdió a su hija al pasar el río. Sus padres se suicidaron. Dramas como este o parecidos se viven todos los días en estas migraciones.

¿Qué pasa con los que se quedan? Los jóvenes que se quedan optan por la prostitución, la esclavitud en las minas, delincuencia como robo de pobres a pobres o incluso el suicidio. Pasa en todas las zonas.

Estamos resignados a realizar colas para echar gasolina en el vehículo, ¡el país más rico en petróleo de la OPEP! Pero hay resignación ante esta situación. Hay manipulación de la conciencia de los empobrecidos. Se sigue humillando al pueblo venezolano. No podemos ser indiferentes ante esta grave situación.

El protagonismo y la autogestión de la sociedad está vetado. Medios de comunicación anestesian las conciencias.

Y por supuesto se hace freno a la labor de la iglesia católica. ¿Cómo? Promocionando las sectas (también evangélicas) que hacen el juego al gobierno. Las personas siguen buscando a Dios y la iglesia católica ha denunciado la situación de injusticia con consecuencias: persecución de aquellos testigos que responden a la pregunta ¿qué has hecho de tu hermano?

¿Combatimos con una red de militancia cristiana asociada o hacemos el juego a este sistema?

Se exige un cambio cultural en todos lo órdenes. La primacía del Ser sobre el tener que diría Juan Pablo II.

Lo que pasa en Venezuela pasa en el Congo, en Sudán…en gran parte de África.  Antes muchos venezolanos no lo querían ver, ahora lo ven más claro. ¿Pasa lo mismo en Europa o en los países enriquecidos o todavía tenemos una venda en los ojos?

La corrupción y el pecado salen de cada hombre, de cada mujer, de cada ambiente o institución. Estamos llamados a combatir … Necesitamos familias en Venezuela y en el resto de Iberoamérica que construyan asociadamente un sistema económico justo. También en España y en el resto del mundo. Ánimo.