Desalojos made in FIFA

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Cuando el Ayuntamiento de Río de Janeiro llegó para demoler la casa de Elisângela en el morro (favela) de Pavão-Pavãozinho ella no estaba allí. Su hija de 17 años abrió la puerta y escuchó que el inmueble sería derrumbado en aquel momento. En pánico, la chica avisó a su madre por teléfono… Son las consecuencias de las inversiones de cara a la cita mundialista.

El inicio del reportaje sobre la historia de Elisângela, publicado por la agencia brasileña independiente Pública, pasó casi desapercibido cuando fue publicado, a mediados de 2012. Sin embargo, su contenido era absolutamente de lo que iría a ocurrir con miles de familias brasileñas durante los próximos años. Elisângela, continúa el reportaje, «corrió, intentó dialogar, pedir tiempo para entontrar otra casa pero fue inútil. En pocas horas sólo quedaban escombros». Elisângela, hasta el día de hoy (2014), no fue idemnizada ni realojada. Su hija tuvo que irse a vivir con su abuela.

El desahucio exprés de Elisângela ocurrió a principios de 2011. En la época, ni los grandes medios brasileños ni los corresponsales prestaban atención a los desalojos. Apenas tenían ojos para el Mundial de fútbol y para las supuestas inversiones extranjeras en las ciudades sede del Mundial.

Unos meses antes de la tragedia de Elisângela, el teleférico que unía la favela de Pavão-Pavãozinho y el elitista barrio de Ipanema fue inaugurado con bombo y platillo. Mientras tanto, las historias como las de Elisângela se multiplicaban, ignoradas por los medios.

Según la Asociación Nacional de Comités Populares de la Copa (Ancop), hubo centenas de desalojos en las 12 ciudades sede, pero en muy pocos casos se ofreció la debida atención a las familias.

«El derecho a la vivienda adecuada ha sido violado en prácticamente todos los casos de desalojo. El patrón ha sido la falta completa de diálogo y transparencia con las comunidades y personas afectadas».

Naciones Unidas constató irregularidades

La relatora de Naciones Unidas para una Vivienda Adecuada, Raquel Rolnik, visitó las ciudades brasileñas que recibirán al Mundial y también constató irregularidades en las expropiaciones.

«El derecho a la vivienda adecuada ha sido violado en prácticamente todos los casos de expropiación. El patrón ha sido la falta completa de diálogo y transparencia con las comunidades y personas afectadas», dijo Rolnik a BBC Brasil.

«Y cuando se paga indemnización o un subsidio para el alquiler, los valores son totalmente insuficientes para financiar el acceso a una nueva vivienda. De acuerdo con las leyes internacionales relevantes, una persona jamás puede quedar tras una expropiación en una situación peor que la que tenía antes, pero eso es lo que ocurrió».

Fuente: Eldiaro.es y bbc.co.uk