El cardenal Arns contra Lula: "Se alejó del pueblo"

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"El problema de Lula es que se distanció del pueblo". Con esta frase lapidaria, el cardenal Evaristo Arns, una leyenda viva de Brasil por sus luchas antidictatoriales, analizó la crisis política que envuelve al gobierno y al Partido de los Trabajadores.

El cardenal Arns contra Lula: “Se alejó del pueblo”

RD

Sábado, 27 de agosto 2005

“Bastó que Lula llegara al poder para hacer estupideces”, señaló el obispo, hoy jubilado, en una entrevista con el diario económico Valor. “A Lula no le falta competencia: él es inteligente, intuitivo”, dijo el prelado, en respuesta a las elites “letradas” que minimizan las capacidades intelectuales del presidente brasileño.

Según Arns, “el pueblo quiere hablar, quiere democracia, quiere verdad y quiere sobre todo que sus jefes no lo engañen a propósito, como están haciendo ahora”.

Su descontento con Lula no lo lleva, sin embargo, a renegar de su sentimiento de amistad con el presidente brasileño.

“Fui a visitarlo en las grandes huelgas (de 1980 y 1981) cuando fue detenido por 31 días en el Departamento de Orden Política (hoy extinguido)”.

Según don Evaristo, quien es jefe debe ser responsable por todo lo que ocurre entre sus comandados: en el gobierno “Lula ignoró a las comunidades de base que son capaces de reunir a 10.000 personas en diez minutos. Lula se preocupó únicamente del dinero para mantener a Brasil como protagonista de nivel mundial. Eso es una utopía que al pueblo no le interesa. El pueblo quiere comer, quiere estudiar y quiere avanzar”.

Para el obispo, Lula debería haber consultado al pueblo y conseguido su apoyo para las propuestas que quería implementar.

El cardenal no se privó de dar consejos a la “oveja descarriada”. Dijo que “la naturaleza precisa de lluvia, de sol y de oscuridad. Si usted aprende a distinguir las cosas podrá sacarles el jugo. Pero para que eso ocurra, tendrá que ser orientado por las personas adecuadas”.

Con su lenguaje religioso, el prelado hizo así dos recomendaciones a Lula da Silva. Una es que aprenda a separar la paja del trigo; y otra es que elija sus consejeros para que éstos le ayuden a extraer lo mejor del pueblo brasileño.