La MASONERÍA REVOLOTEA el NOMBRAMIENTO de ARRUCHE en la GUARDIA CIVIL

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La presunta condición de masón del director general de la Guardia Civil, Carlos Gómez Arruche, corre ya como la pólvora por los cuarteles. Este general del Ejército del Aire fue recibido como gallo en corral ajeno. Primero, por ser el primer militar en 17 años al mando de la Benemérita, y, después, por ser un general de división ajeno al Cuerpo, cuando en la Guardia Civil hay cinco. Lo normal era que tarde o temprano se disparasen las especulaciones sobre la vida privada de Gómez Arruche.

Elsemanaldigital.com
Nov 03, 2004

La presunta condición de masón del director general de la Guardia Civil, Carlos Gómez Arruche, corre ya como la pólvora por los cuarteles.

3 de noviembre. Ya se sabe que cuando no hay explicaciones convincentes para un nombramiento, más allá de una buena amistad con el ministro de Defensa, José Bono, los rumores se disparan y las cábalas sustituyen a los hechos, tiñendo al personaje en cuestión de un manto de misterio que lo retroalimenta de cierto morbo. Algo de eso está pasando seis meses después de la designación de Carlos Gómez Arruche como director general de la Guardia Civil.

Este general del Ejército del Aire fue recibido como gallo en corral ajeno. Primero, por ser el primer militar en 17 años al mando de la Benemérita, y, después, por ser un general de división ajeno al Cuerpo, cuando en la Guardia Civil hay cinco. Lo normal era que tarde o temprano se disparasen las especulaciones sobre la vida privada de Gómez Arruche. Algunas de ellas recorren la Villa y Corte de boca en boca, y nadie considera que le hagan bien al mandamás del Instituto Armado. La más resbaladiza que ha llegado a oídos de Garganta Profunda por parte de un alto mando militar alude a su pertenencia a la denominada «Orden Martinista y Sinárquica». Se trata de uno de los grupos seguidores del francés, nacido en España, Gérard Encusse, fundador en 1891 de la «Orden de los Superiores Desconocidos». Esta entidad se basa en dos ritos de tipo masónico del siglo XVIII: el de los Sacerdotes Electores, de Martínez de Pasqually, y el Rito Rectificado de Saint-Martin, teorizado por el francés Louis Claude de Saint-Martin. Los seguidores del martinismo en España han conocido avatares de lo más diverso, incluso en los últimos tiempos.

Por supuesto, la presunta condición de masón del director general de la Guardia Civil corre ya como la pólvora por los cuarteles. Carlos Gómez Arruche, que empezó su reinado con la desconfianza general de todos los estamentos de la Benemérita, debería ser lo suficientemente hábil, y habilidad le sobra, como para disipar runruneo que poco beneficia al Cuerpo ahora además que la foto del ex director de la Guardia Civil, Luis Roldán vuelve a aparecer en los periódicos de compras por Zaragoza.



GÓMEZ ARRUCHE ERA EL RESPONSABLE DE LOS VUELOS DE AFGANISTÁN CUANDO SE ACCIDENTÓ EL YAK-42

Libertad Digital
(22-10-04)

Carlos Gómez Arruche, propuesto por Bono como director general de la Guardia Civil, era desde febrero de 2002 el Jefe del Estado Mayor del Mando Aéreo de Levante (MALEV) y Jefe del sector aéreo de Zaragoza. De él dependían los denominados «vuelos de sostenimiento» de Afganistán entre los que estaban el Yakolev-42 en el que murieron 62 militares españoles, muchos de ellos pertenecientes a este Mando de transporte aéreo. La contratación dependía del EMACON pero los vuelos eran responsabilidad directa de Gómez Arruche.

(Libertad Digital) Si algo ha quedado claro en el Pleno extraordinario en el Congreso sobre el Yak-42 es que tanto Federico Trillo como José Bono han descartado la responsabilidad política directa en el accidente, centrándose en el Estado Mayor de la Defensa.

Es cierto que la contratación de aviones corrió a cargo del Estado Mayor Conjunto (EMACON), y que la labor de identificación de los cadáveres estuvo repleta de irregularidades, pero también lo es que el Mando Aéreo de Transporte es responsabilidad directa del MALEV, a cuyo mando estaba entonces el General de División Gómez Arruche, tal y como ha informado este jueves por la noche la Cadena COPE.

Así, el tan citado fax que reflejaba las quejas sobre el estado de los aviones debió partir precisamente del Mando de Transporte, cuyo máximo responsable era el ahora director general de la Guardia Civil. El ex ministro Trillo sostuvo en varias ocasiones que él jamás vió esa información.

El BOE del 14 de febrero de 2002 –corregido el 5 de marzo por un error en el cargo– reflejaba el nombramiento del General de División del Cuerpo General del Ejército del Aire, Carlos Gómez Arruche, como Segundo Jefe del Mando Aéreo de Levante, Jefe del Estado Mayor del Mando Aéreo de Levante y Jefe del Sector Aéreo de Zaragoza. La orden la firmaba el 5 de marzo de 2002 el entonces ministro de Defensa Federico Trillo-Figueroa.

El Primer Jefe del Mando Aéreo era el teniente general Manuel Estellés que, cuatro meses después del accidente –en septiembre de 2003– pasó a la reserva por edad ocupando su cargo con carácter interino Carlos Gómez Arruche.

Tras la victoria del PSOE en las pasadas elecciones de marzo, el actual ministro de Defensa José Bono, propuso a Gómez Arruche como máximo mando de la Guardia Civil. Bono defendió el nombramiento pese a la polémica que levantó incluso dentro de la Benemérita por volver a situar a un militar al frente después de muchos años y por lo inexplicable de que fuera del Cuerpo de del Ejército del Aire. Su amistad venía de lejos, cuando el general de división era Jefe del Ala 14 y la Base Aérea de Albacete.

Ascendido a teniente general a propuesta de Bono

A propuesta de Bono, el director general de la Guardia Civil fue ascendido a teniente general con el fin de no tener un solo mando por encima ya que el resto son generales. El Real Decreto 1077/2004 de 7 de mayo de 2004, recogido en el BOE del sábado 8 de mayo contemplaba el ascenso «al empleo de Teniente General del Cuerpo General del Ejército del Aire al Genral de División don Carlos Gómez Arruche». Lo firmaba el ministro José Bono. Las razones: «por reunir las condiciones legalmente exigidas para el ascenso en plantilla adicional, apropuesta del Ministro de Defensa y previa deliberación del Consejo de Ministros».

Por aquél entonces, el secretario general adjunto del PP, Ángel Acebes, dijo que la elección de Gómez Arruche debía ser «explicada» a tenor del «malestar» que había causado en la Guardia Civil. En su opinión, «la Guardia Civil tiene unos magníficos mandos perfectamente preparados para asumir cualquier responsabilidad y además especializados en una faceta específica. Tiene 20 generales. Si se quería nombrar un mando militar, parece que no hubiera estado mal pensar en los magníficos generales de la Guardia Civil para ocupar ese cargo».

Con tono irónico, Acebes aclaró además que entre esos 20 generales citados hay quien habla «idiomas» ya que el Gobierno alegó el conocimiento de lenguas por parte de Gómez Arruche como uno de los motivos de su decisión. Concluyó Acebes destacando «lo chocante» de la elección cuando el PSOE defendía la desmilitarización del cuerpo.

Gómez Arruche ha sido también asesor de tres ministros de Defensa. Bajo gobiernos de Felipe González, con Julián García Vargas, de 1991 a 1995, tras la dimisión de Narcís Serra. Del 95 al 96 asesoró a Gustavo Suárez Pertierra. Y del 96 al 2000, con Eduardo Serra, ya en el primer gobierno del PP.