La pandemia acrecienta el problema estructural del hambre en el mundo

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La pandemia de COVID-19 se ha traducido para la región de Asia-Pacífico en un aumento del hambre, donde la cifra de personas hambrientas aumentó en 2020 en 54 millones, según datos de Naciones Unidas.

En 2020, la región tenía a más de 375 millones de personas hambrientas, mientras que más de mil millones de personas no tenían acceso a una alimentación adecuada, lo que implica una subida de casi 150 millones de personas en un solo año.

Ya en los últimos años, el progreso para erradicar el hambre en esta zona del planeta se había estancado, pero la pandemia ha terminado por «empeorar» cualquier posible avance.

Lo cual prueba que no hay medidas estructurales para acabar con el hambre, no hay voluntad política de acabar con el hambre…

La pandemia eleva en más de 50 millones la cifra de personas con hambre en la región de Asia-Pacífico

Para la ONU «la situación podría haber sido peor sin la respuesta de los gobiernos y las impresionantes medidas de protección social que pusieron en práctica durante la crisis», ha añadido la FAO, que ha reconocido los efectos perniciosos de las restricciones de movilidad, la contracción de la actividad económica o los problemas en las cadenas de suministro.