Oración de paz

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A los pies de mi África crucificada desde hace ya cuatrocientos años, y sin embargo aún palpitante, déjame decirte, Señor, su plegaria de paz y perdón.

Señor Jesús, al final de este libro que te ofrezco como un cáliz de dolores,

al comienzo del Gran Año,

bajo el sol de la paz por los tejados cubiertos de nieve de París

-pero sé que la sangre de mis hermanos volverá a enrojecer el Oriente amarillo, por los bordes del Océano Pacífico que violan tempestades y odios,

pero sé que esta sangre es la libación primaveral con la que los Grandes Publicanos abonan desde hace setenta años las tierras del Imperio-,

Señor, al pie de esta cruz

-pero ya no eres tú el árbol del dolor, sino por encima del Viejo y del Nuevo Mundo, África crucificada,

y su brazo derecho se extiende sobre mi país, y su lado izquierdo cubre con su sombra América

y su corazón es Haití, tan amado, Haití que se atrevió a proclamar al hombre frente al tirano,

a los pies de mi África crucificada desde hace ya cuatrocientos años, y sin embargo aún palpitante,

déjame decirte, Señor, su plegaria de paz y perdón.

[…]

Bendice a este pueblo, Señor, que va buscando su propia cara bajo la máscara y que casi no consigue reconocerla,

que Te busca en el frío, en el hambre que le roen los huesos y las entrañas

-y llora la novia su viudez, y el joven ve cómo han desvalijado su propia juventud

y la mujer lamenta el ojo ausente de su marido, y la madre busca el sueño de su hijo por los jergones.

Bendice a este pueblo que rompe las ataduras, bendice a este pueblo acosado que se enfrenta a la jauría de los poderosos y los chantajistas.

Y con él a todos los pueblos de Europa, a todos los pueblos de Asia, a todos los pueblos de Africa y a todos los pueblos de América

que sudan sangre y sufrimiento.

Y en medio de este millón de olas, contempla las olas bravías de las cabezas de mi pueblo.

Y permite a sus manos calientes que enlacen la tierra con un cinturón de manos hermanas,

BAJO EL ARCO IRIS DE TU PAZ.

– Léopold Sédar Senghor- París, enero de 1945.
[Semblanza de Leopoldo Sédar Senghor]