Pakistán, con la muerte de Uzma Bibi, la esclavitud infantil pasa al centro del debate

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La joven de 16 años fue asesinada y arrojada a un canal. Reducida a piel y huesos, era víctima de torturas y abusos psicológicos. En el país hay 8,5 millones de trabajadores domésticos. El fenómeno de la explotación de “nuevos esclavos” es un flagelo difundido en toda el Asia.

Islamabad (AsiaNews) – Torturada, reducida a la esclavitud, constreñida a trabajar sin descanso y a alimentarse con un magro trozo de carne por día; y al final, asesinada por el patrón, porque tenía hambre y por reclamar comida. Es la terrible historia de Uzma Bibi, de 16 años, que trabajaba como empleada doméstica en Lahore. El cuerpo de la jovencita fue encontrado en un canal, donde fue arrojada como si fuese basura. Los detalles de su homicidio han generado profunda indignación y han reabierto el debate en torno al flagelo del trabajo de los menores de edad, que se acerca, cada vez más, a la esclavitud.

Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en Pakistán existen 8,5 millones de trabajadores domésticos, que incluyen muchísimos niños. Ellos trabajan para empleadores ricos y cumplen turnos extenuantes, de muchísimas horas, además de ser sometidos a tratos inhumanos.

Se trata de un fenómeno que afecta en general a toda Asia, donde cada año, millones de pobres dejan su país de origen para buscar un futuro mejor en el exterior, sobre todo, en Arabia Saudita. Sin embargo, la mayor parte de las veces terminan huyendo, tras sufrir torturas y ser sometidos a abusos y a todo tipo de violencia.

En el caso de Uzma, ella fue asesinada con un utensilio de cocina en enero de este año. Las investigaciones han concluido que su rico patrón y la esposa intentaron hacer que recuperase el conocimiento con descargas eléctricas rudimentarias, utilizando cables de la luz. La muchacha trabajaba para la pareja desde hacía nueves meses y ganaba 4.000 rupias al mes, poco más de 25 euros. Dormía en el suelo, en la sala de baño, y era golpeada constantemente. Cuando sus padres iban a verla o preguntaban por ella, la mantenían oculta.

En Pakistán es ilegal emplear a menores de 15 años, pero lo cierto es que el trabajo infantil es una práctica muy extendida, a causa de la pobreza de las familias. Los niños constituyen el grupo más vulnerable: la mayor parte de los que están al servicio de familias ricas es analfabeta, y por tanto carecen de una conciencia en materia de derechos humanos y laborales.

Luego del homicidio, salió a la luz un video que muestra a la joven debilitada, hecha piel y huesos por el hambre. Su asesino está en la cárcel y se está llevando a cabo una investigación. Además del empleador, hay dos mujeres que han quedado detenidas. Muhammad Riaz, el padre de la víctima, en declaraciones brindadas a AFP, dijo: “No me daré por vencido. Prefiero morir, antes que perder. Quiero que paguen por lo que han hecho”.

Fuente Asia News