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Una teoría crítica de la inteligencia artificial

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En una entrevista realizada por la UOC, el filósofo Daniel Innerarity reflexiona sobre el impacto de la Inteligencia Artificial (IA) en la sociedad y la política a raíz de su libro Una teoría crítica de la inteligencia artificial.

A grandes rasgos, podemos extraer cinco ideas de sus reflexiones en esta entrevista:

El «sentido común» como la frontera insalvable de la IA

La gran diferencia entre la mente humana y la artificial radica en el sentido común. Innerarity lo define como la capacidad de interpretar el contexto, adaptarse a situaciones imprevistas y saber manejarse con información incompleta. Mientras que los humanos rellenamos esos huecos de forma natural, las máquinas son incapaces de entender el contexto si no se les introduce toda la información de manera explícita.

El peligro de la «democracia de las recomendaciones»

El filósofo nos alerta sobre la tentación de sustituir los procesos políticos tradicionales por lo que llama la «democracia de las recomendaciones». Este modelo pretende utilizar algoritmos (al estilo de Amazon o Netflix) para deducir qué quiere la ciudadanía a través de sus huellas digitales, bajo la premisa de que así se gobernaría mejor que con urnas o debates públicos. Innerarity rechaza esto tajantemente: la política no consiste en acumular los deseos implícitos de un consumidor, sino en escuchar la voluntad explícita de los ciudadanos.

Nota: La democracia de las recomendaciones es un modelo hipotético o «reco-cracia» donde las preferencias ciudadanas no se expresan mediante votaciones tradicionales, sino que son deducidas implícitamente por algoritmos e inteligencia artificial a partir de nuestra huella digital (historial de navegación, redes sociales y consumo)

Navegamos en medio de una «opacidad radical». No valen meros parches éticos.

La automatización actual de la política a través de la gobernanza algorítmica introduce un nivel de opacidad preocupante. A diferencia de un burócrata tradicional (a quien se le podían exigir explicaciones), los sistemas de IA toman decisiones basadas en lógicas tan complejas que ni las propias máquinas pueden explicar el porqué de su resultado. Por ello, defiende que no bastan simples «parches éticos», sino que es necesaria una fiscalización y regulación política activa sobre el ciclo de vida de estas tecnologías.

Un «ansiolítico» contra la histeria digital

Innerarity acuña el término «histeria digital» para describir el pánico generalizado y las expectativas desmesuradas que genera la tecnología actual. El autor llega a plantear su libro como un «tranquilizante o ansiolítico» conceptual: si nos paramos a definir y entender correctamente conceptos como inteligencia, control, transparencia o democracia, reduciremos esos temores infundados y calibraremos mejor lo que la IA de verdad puede (y no puede) hacer.

La crisis de resultados vs. procedimientos democráticos

Existe una fuerte presión social que valora la política únicamente por su eficacia y resultados (lo que lleva a algunos, advierte, a mirar con buenos ojos el «modelo autoritario chino»). Frente a esto, el filósofo recuerda que la democracia es una ventaja epistémica y un método para corregir la falibilidad humana. Sin embargo, deja un recado al sistema político: si las instituciones democráticas no son capaces de resolver problemas reales como la desigualdad, la ciudadanía terminará abrazando soluciones tecnocráticas o autoritarias a cambio de resultados inmediatos.

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