GRITO de los EXCLUIDOS CONTINENTAL: Declaración de Panamá

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Somos parte del grito de resistencia de nuestros pueblos: nuestros pueblos, en medio y a partir de sus múltiples dolores, resisten de manera valiente y creciente el avance de la dominación en todas sus formas: nos resistimos al pago de la deuda externa, nos resistimos al “libre” comercio expresado en proyectos como el ALCA, los TLC´s, el Plan Puebla Panamá y en instituciones como la Organización Mundial del Comercio; resistimos ante los dictados de organismos internacionales como el FMI y el Banco Mundial; resistimos frente a la imposición de las privatizaciones de los servicios públicos como el agua, la salud, la educación, la electricidad y las telecomunicaciones, de las fuentes de energía y de la biodiversidad, entre otros…



GRITO DE LOS EXCLUIDOS CONTINENTAL

Por trabajo, justicia y vida

DECLARACIÓN DE PANAMÁ

Reunidos en la Ciudad de Panamá representantes de la Coordinación Continental de Grito de los Excluidos/as, provenientes de la República Dominicana, Haití, Puerto Rico, Martinica, México, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, Ecuador, Bolivia, Argentina y Brasil, para reflexionar sobre las condiciones de exclusión económica, social, política y cultural de la que son objeto millones de habitantes de nuestra América Latina y del Caribe, que demandan rumbos posibles para la resistencia y la construcción de alternativas de integración populares, así como para evaluar nuestro trabajo hasta el día de hoy y replantear nuestras perspectivas de acción comprometida con los más empobrecidos, señalamos que:

1. Somos parte del grito de sobrevivencia y esperanza de nuestros pueblos: nuestros pueblos padecen el desempleo generalizado, el hambre, el no acceso a la tierra y a otros medios productivos, desalojos y el desplazamiento forzado de millones de personas del campo y la ciudad, así como de los países del sur hacia los países del norte, que se convierten de esta forma en migrantes en busca de medios de subsistencia; padecen la violencia en todas sus formas: violencia contra las mujeres, violencia por no acceso a servicios básicos de salud, educación, vivienda, agua potable y electricidad entre otros, violencia por razones raciales y religiosas, violencia armada ya sea en conflictos dentro como fuera de los territorios nacionales, formas todas de exclusión bajo las cuales, millones de personas pueden apenas alargar sus vidas en medio de un dolor innecesario.

2. Somos parte del grito de resistencia de nuestros pueblos: nuestros pueblos, en medio y a partir de sus múltiples dolores, resisten de manera valiente y creciente el avance de la dominación en todas sus formas: nos resistimos al pago de la deuda externa, nos resistimos al “libre” comercio expresado en proyectos como el ALCA, los TLC´s, el Plan Puebla Panamá y en instituciones como la Organización Mundial del Comercio; resistimos ante los dictados de organismos internacionales como el FMI y el Banco Mundial; resistimos frente a la imposición de las privatizaciones de los servicios públicos como el agua, la salud, la educación, la electricidad y las telecomunicaciones, de las fuentes de energía y de la biodiversidad, entre otros; resistimos ante la creciente militarización de nuestro continente, la cual refleja el absoluto fracaso de un modelo económico que sus propulsores deben defender a sangre y fuego; resistimos al desarrollo de proyectos financiados y al servicio del gran capital como los embalses, hidroeléctricas, las megacarreteras, explotaciones mineras y madereras, la apropiación de nuestros conocimientos ancestrales, etc. Esta resistencia se expresa también a través de nuestro arte y nuestra cultura, que atraviesan las luchas del continente como el agua atraviesa nuestros ríos.

3. Somos parte del grito de nuestros pueblos por ocupar su lugar en la construcción de su propio futuro: nuestros pueblos, mediante formas creativas e innovadoras de resistencia, no solo reclama por su lugar en su propia historia sino que lo construye cotidianamente. Esto se expresa en gritos por una vida digna, por la justicia y la democracia participativa, por la integración de América Latina y del Caribe, por el respeto efectivo de los derechos humanos. Nuevos sujetos sociales, que aglutinan a las viejas y a las nuevas fuerzas sociales de campesinos, indígenas, afroamericanos, trabajadores, ecologistas, pastorales sociales, estudiantes, mujeres, jóvenes, entre muchas expresiones populares, enriquecen con sus luchas esta aspiración y esta realidad de hacer con nuestras propias manos un destino de esperanza común para América Latina y el Caribe.

Y porque formamos parte de los gritos de nuestros pueblos, que son un único Grito, llamamos a las organizaciones sociales y políticas de América Latina, del Caribe y del mundo entero a:

a) Acercarse y asumir la realidad de los millones de excluidos y excluidas de nuestro continente y de todo el mundo, a compartir sus dolores, sus carencias, sus necesidades. A comprender las profundas raíces económicas, políticas y culturales de su condición de excluidos de modo que una vivencia directa con los más empobrecidos de nuestros hermanos, nos permita actuar y dirigir nuestros esfuerzos en el camino del compromiso y de la liberación.

b) A mantener e incrementar, en todos los lugares, tiempos y de todas las formas posibles, la resistencia contra un modelo social y económico de carácter excluyente, modelo que se expresa en proyectos e instituciones al servicio del gran capital transnacional, pero nunca en beneficio de nuestros pueblos. La resistencia múltiple e incesante nos permitirá construir ese otro mundo posible con el que estamos comprometidos.

c) A convertirnos en sujetos activos en la construcción de nuestro propio futuro, porque somos los pueblos los que hacemos nuestra propia historia. Para ello debemos fortalecer nuestra capacidad de acción y de construcción de alternativas populares para que, desde nuestra resistencia cotidiana, demos el salto necesario hacia un mundo con justicia, trabajo, vida y libertad.

d) Articular sus luchas con las de otras organizaciones hermanas, en los ámbitos nacional, regional e internacional. La organización en redes potencia los esfuerzos que realizamos y nos permite desarrollar respuestas adecuadas a fenómenos sociales que afectan pero que a la vez superan ampliamente el ámbito local o nacional.

e) Rescatar y revalorizar históricamente las luchas de nuestros pueblos como uno de los derechos por la interculturalidad, como símbolo del florecimiento de las artes y las culturas de todo el continente, culturas vivas que se oponen a la cultura artificial y sin vida que nos viene desde el poder.

NOS COMPROMETEMOS A:

a) Dar continuidad al esfuerzo continental que en 22 países se ha expresado en los Gritos nacionales, durante las jornadas realizadas en los últimos cinco años, desde 1999 a la fecha, y que diera origen en el año 1995 en Brasil.

b) Hacer, en la vida cotidiana, que nuestra mística y formas de trabajo, no se conviertan en un discurso hueco sino en una práctica social viva, con raíces y motivaciones profundas.

c) A trabajar con y desde los excluidos y excluidas de América Latina y el Caribe. d) Desarrollar acciones que consoliden la Coordinación Continental de Grito de los Excluidos (en particular acciones de divulgación y formación), entendido éste como un espacio de articulación plural y con múltiples rostros.

e) Desarrollar talleres regionales preparatorios de las jornadas de Grito en el 2004.

f) A promover en nuestros respectivos países, una activa participación en las distintas actividades de carácter nacional y continental que se llevarán a cabo durante el año 2004 y el 2005, en particular en el Encuentro Hemisférico de Lucha contra el ALCA y el Neoliberalismo en la Habana, Cuba (enero 2004); las Jornadas Continentales de Grito de los Excluidos/as (Septiembre-Octubre 2004); el Foro Social de las Américas (Quito, julio 2004) y el Foro Social Mundial de Porto Alegre (enero de 2005), entre muchas otras.

Firmamos en Panamá, Ciudad de Panamá, el día 12 de diciembre de 2004,

Pedro Franco
Coordinación Grito Caribe
República Dominicana

Camille Chalmers
PAPDA / Jubileo Sur
Haití

Françoise Foutu
CNCP (APAL)
Martinica

Hilda Guerrero
Comité Pro Niñez Haitiana
Puerto Rico

Martín Longoria
FCOC
México

Carlos Pacheco
Centro de Estudios Internacionales
Nicaragua

Gerardo Cerdas Vega
Encuentro Popular
Costa Rica

Héctor Endara Hill
Pastoral Social-Cáritas
Panamá

Valerio Velázquez Morán
Unión Campesina Capireña
Panamá

Asunción González
CEPAS
Panamá

Elvira Barraza
Pastoral Social-Cáritas Colón
Panamá

Jilma Olivies
Pastoral Social-Cáritas
Panamá

Milagros Maraver
Equipo Misionero Costa Abajo Colón
Panamá

María de los Ángeles Torres
Equipo Misionero Costa Abajo Colón
Panamá

Rosenda de Archibold
Pastoral Social-Colón
Panamá

Coralia González
Vicariato de Darién
Panamá

Marcial Contreras
Dirigente Cooperativo
Panamá

Brígido Hernández
Movimiento Campesino en Defensa del Río Cobre
Panamá

Xiegdel Candanedo
Pastoral Social-Cáritas Chiriquí
Panamá

Juan Carlos Balderas
Coordinación Grito Bolivia
Bolivia

Gloria Ajpi Jalja
Centro de Estudios y Apoyo al Desarrollo Local
Bolivia

Beverly Keene
Diálogo 2000 / Jubileo Sur
Argentina

Carlos Juliá
Comunidad Pasionista, Coordinación Grito Argentina
Argentina

Luis Bassegio
Secretariado Grito dos Excluidos Continental,
Servicio Pastoral dos Migrantes
Brasil

Luciane Udovic
Secretariado Grito dos Excluidos Continental
Brasil

Alfredo Gonçalves
Pastoral Social CNBB
Brasil

Por trabajo, justicia y vida
¡Otra América es posible!