La dignidad humana exige educar (y educarnos) en tener cabeza propia. La educación es el campo de batalla que decidirá si en un futuro viviremos en un mundo totalitario o en uno libre y solidario.
El trabajo informal: la economía invisible que sostiene al mundo. (editorial)
Rigoberta ha preparado una torta (tarta para nosotros) con motivo del cumpleaños de su...
El otro: lugar de encuentro con Dios
Editorial
En este número de nuestra revista hemos decidido situar al otro como eje central de nuestra reflexión. No...