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España dispara su gasto militar

Europa sigue apostando por la guerra. Una falsa paz, «paz armada» sin freno. La industria militar vive sus mejores días, también en España. Aunque el gobierno de P. Sánchez se envuelva en una sábana blanca de la paz, los datos dicen todo lo contrario. 

El Gobierno de Pedro Sánchez ha disparado de forma exponencial el gasto en defensa de España. A pesar de su posición antibelicista, el Ejecutivo de Pedro Sánchez parece haber hecho suya la máxima del escritor romano Flavio Vegecio «si quieres la paz, prepárate para la guerra» pues las decisiones de gasto en defensa aprobadas por el Consejo de Ministros alcanzaron un importe medio anual de 4.750 millones de euros en 2025, frente a los 730 millones de promedio en el período 2013-2024, según recoge el informe «Así está cambiando el gasto en defensa» elaborado por BBVA Research.

ROCK E INJUSTICIA SOCIAL: ¿REBELIÓN SIN REVOLUCIÓN?

Por José Manuel Cidre. Psicólogo clínico

Desde siempre, la poesía, el arte y, por supuesto, la música han sido vehículos de expresión de sentimientos. Siendo el rock una de las más importantes manifestaciones culturales del último siglo, es interesante repasar como a lo largo de su historia se ha hecho eco del dolor de las víctimas de la violencia y asimismo como, habiendo estado identificado con la juventud, ha reflejado con facilidad la rebeldía típica de esta, aunque veremos que rebelarse no siempre implica plantear una transformación structural profunda.

Publicado en la revista solidaria Autogestión

Los orígenes

Es ya de sobras conocido que el origen del primitivo rock’n’roll se halla en el mestizaje realizado en EEUU a principios del siglo XX entre géneros de diferente origen racial.

El blues, de clara raigambre negra y en el que se respiraba el sufrimiento de la esclavitud y la opresión, junto con el gospel con el mismo sustrato étnico pero de carácter marcadamente religioso y el rythm and blues de ritmo más acelerado y bailable, se amalgamaron con el country de origen irlandés y blanco, dando a luz a una criatura que, con una compleja evolución como veremos, iluminaría muchísimos corazones prácticamente hasta la actualidad.

Los árboles del sur dan frutos extraños / Sangre en las hojas y sangre en la raíz / Cuerpos negros balanceándose con la brisa del sur / Extraña fruta colgando de los álamos («Strange fruit», Billy Holiday).

Yo uso el negro por los pobres y los golpeados / Viviendo en el lado desesperado y hambriento de la ciudad…Yo uso el negro por aquellos que nunca leyeron / O escucharon las palabras que Jesús dijo / Sobre el camino hacia la felicidad a través del amor y la caridad… Hasta que las cosas sean más luminosas, soy el hombre de negro. («The Man in Black», Johnny Cash).

Vemos pues, que el rock’n’roll llevaba en los genes el quejido de los pisoteados, aunque desde ahora podríamos preguntar a Johnny Cash y preguntarnos; ¿Qué se puede hacer para que las cosas sean más luminosas?

El rock’n’roll de los 50

Pronto, el nuevo género concitó las simpatías del público, pero también de la industria. Y aquí se halla el origen del gran dilema que en adelante arrastrarán las bandas y músicos de rock a la hora de hacer denuncia social, que su mensaje pueda sortear las censuras. Dicho de otro modo, para vivir de la música necesitas dos cosas; poder tocar en directo y poder grabar, pero resulta que las discográficas y los circuitos de locales de conciertos son parte del mismo sistema capitalista que a veces se quiere denunciar. ¿Qué salida hay para esto?

Pero no nos adelantemos, estamos en los 50 y la mayor parte de la población acaba de salir de una guerra mundial y no quiere que le recuerden problemas. Los temas de amor y de invitación a la diversión abundan en las radios (La Bamba, Jailhouse Rock…). Veinte años después, Barón Rojo entonará aquello de que; al principio fue solo bailar / todos alrededor de un reloj / pero nadie supo adivinar / que sería el idioma mejor («Larga Vida al Rock’ n’ Roll»). Aún así, podemos citar algún que otro tema con trasfondo social;

Me hiciste trabajar, jefe / Trabajando las 24 horas del día / Quiero un trago de agua / Pero no dejarás que Jimmy se detenga. («Big Boss Man», Jimmy Reed)

Los “prodigiosos” 60

La década prodigiosa trajo consigo la modernización de los medios técnicos y con ello la evolución del género, así como la popularización de la canción protesta tanto en el folk, como en el rock a cuenta del avispero de Vietnam, la denominada contracultura hippie y la reivindicación de los derechos civiles.

Elvis Presley cantaba «If I can dream» en lo que parece un guiño al discurso I have a dream del reverendo King.

Mientras pueda soñar, por favor, deja que mi sueño se haga realidad, oh / Ahora mismo, deja que se haga realidad ahora mismo («If I can dream», Elvis Presley)

Barry McGuire denunciaba que el mundo oriental estaba explotando y la Creedence Clearwater Revival se quejaba de que había “hijos afortunados” que, mira por dónde, no iban a la guerra.

El mundo oriental está explotando / La violencia está encendida, cargando balas / Eres lo suficientemente mayor para matar, pero no para votar / No crees en la guerra, ¿Qué es esa arma que estás portando? («Eve of destruction», Barry Mc Guire)

No soy hijo de un militar / No soy yo, no soy yo / No soy un afortunado, no («Fortunate Son», Creedence Clearwater Revival).

A todo esto, la respuesta de los Beatles era que todo lo que necesitas es amor. («All you need is love») Cabría preguntar ¿y nada más?

Años 70 y 80; crisis económica, dictaduras, rabia y distorsión.

Los 70 comienzan a nivel mundial con la crisis del petróleo (1973) que eleva las tasas de desempleo e inflación en Occidente a cotas enormes. Hoy día hay un acuerdo bastante generalizado en que el heavy metal y el punk rock constituyeron el grito de cólera musical y estético de los jóvenes frente a dicha crisis.

El comienzo del metal se produce por la evolución del hard rock, uniendo virtuosismo y distorsión. Sus pioneros son la banda de Birmingham Black Sabbath quienes en 1970 predecían un posible futuro para los cerdos de la guerra; Día del Juicio, Dios está llamando / De rodillas, se arrastran los cerdos de guerra / Suplicando misericordia por sus pecados / Satanás, riendo, extiende sus alas / ¡Ah, Señor, sí! («War pigs», Black Sabbath)

Los mundialmente famosos Iron Maiden, invitaban a tomar conciencia sobre quienes mueven los hilos; Mira… Lo que está gobernando toda nuestra vida / Mira… ¿Quién está moviendo los hilos? («Be quick or be dead»)

Megadeth, representantes del thrash metal, retrataban la ambición política; Tomas a un hombre mortal / Y le das el control / Míralo convertirse en un Dios / Mira la cabeza de la gente rodar («Symphony of destruction»)

«Destiny», el tema de McAuley Schenker Group (MSG ) parece sugerir la necesidad de unirse para conseguir influencia socio-política; Tú, sostén el poder en tus manos / controla tu destino / hazles comprender / que tú eres parte de los planes de futuro / juntos tú y yo / vamos a resistir.

En los 70 se termina la dictadura franquista en España, dándose las condiciones para que los músicos se expresen de forma más explícita. Es justo nombrar aquí, junto a bandas que seguían los cánones del heavy metal más clásico (Obús, Barón Rojo, Ñu…) al célebre rock urbano de Leño, Asfalto, Barricada, Extremoduro, Marea, etc.

No creas en falsas promesas / de un programa electoral / acabarás en la cuneta / de ti jamás se acordarán («Crisis», Obús)

Yo maldigo vuestro crimen / sé que lo tendréis que pagar / y no os servirá el dinero para remediar tanto mal / contra vuestra coacción / surgirá la reacción / la sangrienta cuenta atrás / se tendrá que parar («Resistiré», Barón Rojo)

Hay que exterminar la plaga / a golpes de libertad / cucarachas asesinas / la vida os aplastará («Cucarachas», Leño)

Si te estorban las cadenas / rómpelas y ponte en pie / lucha por no ser esclavo / y no preguntes por qué («En la silla eléctrica», Barricada)

Quisiera que mi voz fuera tan fuerte / Que a veces retumbaran las montañas / Y escucharais, las mentes social-adormecidas / Las palabras de amor de mi garganta («Ama, ama, ama y ensancha el alma», Extremoduro).

Al otro lado del Atlántico las dictaduras iberoamericanas tardarían una década más en caer. Sus difíciles procesos políticos saltaban a las letras de las bandas.

Los amigos del barrio pueden desaparecer / Los cantores de radio pueden desaparecer / Los que están en los diarios pueden desaparecer / La persona que amas puede desaparecer («Los dinosaurios», Charly García).

Soy la voz de los que hicieron callar sin razón / Por el sólo hecho de pensar distinto, ¡ay, Dios! / Santa María de los Buenos Aires, si todo estuviera mejor («Matador», Los Fabulosos Cadillacs).

La música punk por su parte, se podría definir como la perfecta mezcla entre crudeza, descaro, y provocación. Muchos de sus planteamientos poseen una crítica aguda e incluso sarcástica.

Que Dios salve a la reina / Su régimen fascista te hizo imbécil / Una potencial bomba de hidrógeno («God save the Queen», Sex Pistols).

La solución a la paz no está clara / La amenaza terrorista es un miedo moderno / No hay futuro para los jóvenes / No hay esperanza para los jóvenes («Planet Earth», Ramones).

En esta democracia hay mucho listo que se lucra / Exprimiendo a nuestra clase social / Les importa cuatro huevos si tienes catorce hijos / Y la abuela no se puede operar («El vals del obrero», Ska-P).

Somos héroes de la clase obrera / Luchamos por el derecho a meter más horas extras / Somos héroes de la clase obrera / En el día 1 de Mayo nos quedamos en la cama («Héroes de la clase obrera», Lendakaris Muertos).

No olvidemos el estilo de vida Straight Edge, originado dentro del punk, y que defiende la abstinencia de cualquier droga no prescrita sanitariamente, como medio para conseguir la libertad que anhelan; Soy una persona como tú / Pero tengo mejores cosas que hacer / Que sentarme y fumar drogas / Porque sé que puedo afrontar («Straight Edge», Minor Threat).

Sería injusto dejar atrás los años 80 sin mencionar la protesta expresada por ejemplo, por Bruce Springsteen, the boss, en «Born in the USA»; Llevo diez años quemando la carretera / Sin tener adonde correr, no tengo a dónde ir, o Neil Young en «People rockin’ in the free world»; Hay mucha gente diciendo que es mejor que estemos muertos / No te sientas como Satanás, pero yo estoy para ellos / Así que trato de olvidarlo, de cualquier manera que pueda.

Los 90, el rock alternativo y el desencanto.

Afirma el filósofo Byung Chul-Han, que en nuestras sociedades, quien experimenta el fracaso se hace responsable a sí mismo… y que dirigiendo la agresividad hacia sí mismo… no se convierte en revolucionario sino en depresivo. Pues bien, podríamos decir que buena parte de la lírica del rock alternativo de los años 90 -así como las vidas de algunos de sus artistas- son el reflejo de esta frase. La depresión, el desencanto y el suicidio proliferan en las composiciones de Nirvana, Soundgarden, Alice in Chains, etc.

Y aún olvido lo que acabo de probar / Oh, sí, supongo que me hace sonreír / Me resulta difícil, es difícil de encontrar / Bueno, lo que sea, olvídalo («Smells like teen spirit», Nirvana).

Los grupos que permanecieron más fieles a la actitud punk, conservan las críticas más afiladas.

Rage Against the Machine gritaba en favor de la desobediencia; ¡Maldito seas, no haré lo que me dices! («Killing in the name»).

Cabe mencionar a una banda de gran éxito en esta época, y que desde entonces hasta su última actuación en la reciente Super Bowl (partido final del campeonato de la Liga Profesional de fútbol americano en EE. UU.) no ha parado de mostrar rechazo al despotismo de las distintas administraciones estadounidenses, al tiempo que han criticado la apatía del ciudadano medio. Hablamos de Green Day.

Siempre seré el que queda fuera de / Las legiones del lado idiota / No quiero ser el que finge / Que cada historia tiene un final feliz («American idiot», Green Day).

Los madrileños Habeas Corpus oscilando entre el hardcore punk y el metal presentan un buen número de propuestas de cara, como mínimo, a la reflexión;

Se libre y que sea libre tu pensamiento. / Atrévete a opinar por ti mismo / Sin más consignas que tus propias consignas / Ni más dictados que tus propios dictados («Mi único dueño y señor»).

Decíais estar contra el sistema / pero hoy sois parte activa de ese mismo sistema / Decíais querer cambiarlo todo / y si es que algo ha cambiado habéis sido vosotros («Hiprogresía»).

Arma tu mente / tu mejor arma es la mente … compartamos saber / saber que nos permita rebelarnos («Armamente»).

Todo lo que te haga no ser tú / te impedirá ser libre / libre y sana, esa es mi actitud / sin drogas que me dominen («Actitud libre y sana»).

Conclusión.

A lo largo de esta muy incompleta lista, se ha podido constatar que el rock ha sido un altavoz que ha pedido justicia durante generaciones. Ahora bien, un género musical no es una doctrina política o filosófica, por lo que no podemos pedirle una argumentación unívoca a todas las bandas. Las ha habido combativas, otras que han mostrado un compromiso muy intermitente y muchas que no se han manifestado en este sentido nunca. Quien se ha quedado en sexo, drogas y rock’ n’ roll; este mundo es / un campo de concentración / pero piensa que / es posible la evasión («Campo de concentración», Barón Rojo) y quien ha abrazado el Straight Edge. Además, en muchas ocasiones los artistas acaban integrándose en las clases adineradas.

Abundan las menciones a problemas “cercanos”, es decir, europeos o norteamericanos, mientras, salvo contadas excepciones, se echan en falta referencias a los continentes siempre olvidados; África, Asia o también Iberoamérica…

Explotando al sur se puede / Vivir con comodidad / Su salvaje podredumbre / Es fuente de capital («El Sur», Reincidentes)

Los sueños quedan atrás / Perdidos antes de empezar / Y solo en su corazón / Va la ilusión escondida («La Tierra Perdida», Medina Azahara)

Es difícil ver una estrategia clara más allá del amor, la resistencia y similares, si bien hay algún apunte a tomar conciencia y conocer los entresijos de la realidad.

Habeas Corpus

Finalmente y para ser justos, cabría añadir que cuando un ejército va cantando hacia la batalla, en sus himnos tampoco aparecen planes, ni tácticas. Cantan para mantener la moral alta. Por tanto, puede ser legítimo esforzarnos en intentar asumir en nuestras vidas planteamientos revolucionarios, transformadores, analizando profundamente las estructuras político-económicas, organizándonos y compartiendo esfuerzos, iniciativas y estrategias concretas, mientras nos pertrechamos ante el desánimo escuchando buena música, porque los ideales viven a la izquierda de mi pecho, porque puede más mi rabia que el general desconsuelo («Antes morir que vivir muertos», Habeas Corpus).

El derecho a no tener que emigrar

Hablar del derecho a no tener que emigrar implica reconocer que la migración, en muchísimas ocasiones, no es una elección libre, sino una imposición de una miseria generalmente provocada.

 EL DERECHO A UNA VIDA DIGNA EN EL PROPIO HOGAR

En el actual escenario político y social, la migración se ha convertido en un tema arrojadizo entre partidos políticos, a menudo despojado de su dimensión humana para transformarse en una herramienta de polarización. Sin embargo, detrás de las cifras y las disputas por los procesos de regularización, subyace una realidad profunda: la migración no es solo un fenómeno de movimiento, sino el síntoma de una brecha norte-sur que nos obliga a replantearnos lo que hoy llamamos el «derecho a no tener que emigrar».

Vivimos en un mundo de fuertes contradicciones. Eduardo Galeano lo resumía al señalar que consumimos cultura, comida y tecnología de todas partes del mundo —desde una pizza italiana hasta un café brasileño— pero seguimos llamando «extranjero» al vecino que llega de fuera. Esta paradoja se acentúa cuando observamos que poseemos la frontera con la mayor diferencia de renta del mundo. Mientras los ciudadanos de la Unión Europea pueden viajar sin visado a casi cualquier rincón del planeta, los ciudadanos de los países empobrecidos solo pueden hacerlo a otros tan empobrecidos como ellos. Como bien señaló Zygmunt Bauman, nuestra sociedad actual fomenta y premia el viajar para generar ganancias, pero condena y persigue el viajar para sobrevivir.

 EL DERECHO A NO TENER QUE MARCHAR

Hablar del derecho a no tener que emigrar implica reconocer que la migración, en muchísimas ocasiones, no es una elección libre, sino una imposición de una miseria generalmente provocada.

En África, familias enteras trabajan y ahorran durante años para que un solo miembro pueda estudiar y/o ser enviado a Europa. El coste de la ruta en patera puede oscilar entre los 2.500€ y los 5.000€ de media, una fortuna solo asumida por las personas con más recursos de los países empobrecidos en un intento desesperado de progreso. Este éxodo supone una herida abierta para el continente africano: la fuga de cerebros le cuesta a África unos 4.000 millones de dólares al año, con 20.000 profesionales especializados emigrando hacia el norte anualmente. Si la situación en África sigue degradándose, ningún muro ni visado podrá detener a quienes están determinados a luchar por su supervivencia. El hambre no entiende de fronteras.

LOS RETOS DE LA INTEGRACIÓN

             No obstante, ignorar los problemas de una gestión migratoria deficiente sería un error. La integración no es un proceso automático. No se puede integrar eficazmente sin trabajo, sin formación y sin futuro. Cuando el Estado falla en proveer vivienda, educación o trabajo, los migrantes se convierten en el chivo expiatorio de las deficiencias gubernamentales. Este conflicto social es alimentado en ocasiones por intereses políticos, como vimos recientemente, la masa migratoria fue utilizada para erosionar las fronteras españolas, buscando debilitar la soberanía de Ceuta y Melilla en favor de aspiraciones territoriales por parte de Marruecos.

La realidad de los menores extranjeros no acompañados (MENAS) es otro ejemplo crudo de este desafío. Muchos llegan con experiencias traumáticas y heridas abiertas, habiendo vivido sin familia en ciclos de calle y cárcel en sus países de origen, donde la dureza del sistema (adicciones, palizas y maltratos) los ha empujado a situaciones de violencia de la que es difícil salir.

HACIA UNA FRATERNIDAD UNIVERSAL

             La solución no pasa por la externalización de fronteras mediante acuerdos con países que no respetan los derechos humanos, sino por una regulación que garantice la seguridad y la dignidad. Las migraciones, como propuso San Juan Pablo II, deberían considerarse la «avanzadilla de los pueblos hacia la fraternidad universal».

Para que el «derecho a no emigrar» sea real, es necesario que la comunidad internacional entienda que no hay futuro sin el desarrollo de los países emisores, que no hay futuro si se les continúan “robando”. Mientras el capitalismo siga condicionando la voluntad política de abrir o cerrar puertas según conveniencia económica, seguiremos tratando a los seres humanos como mercancía.

En conclusión, el reto de la inmigración no se resuelve con muros más altos o más largos, sino con puentes de solidaridad y, sobre todo, con la creación de condiciones que permitan a cada ser humano florecer en su propia tierra. Solo así la migración dejará de ser una huida desesperada para convertirse, quizás, en una opción libre y enriquecedora para toda la humanidad.

 

Comienza el Curso Norte-Sur «Respuestas de esperanza a este mundo en guerra»

El curso Norte-Sur ha comenzado con una reflexión sobre las más de 50 guerras en el mundo y su relación (causas) con el robo a los más pobres. Pablo Matute, militante del Movimiento Cultural Cristiano, aterrizó sobre la situación de los distintos continentes y en los variados recursos naturales en disputa, sobre todo aquellos relacionados con la transición verde.
Dos datos de partida:
Al menos 117 millones de personas sufren hambre a consecuencias de guerras y conflictos armados locales o guerras civiles.
Se estima que 460 millones de niños han conocido las guerras o la violencia armada.
En medio de este terrible escenario ha repuntado la venta de armas con suculentos beneficios para las grandes empresas en connivencia con los gobiernos, usando incluso sobornos encubiertos… Esta «paz armada» se va a pagar con los impuestos de los más humildes, se hará a costa de los servicios sociales, de la sanidad, de la educación… Mientras tanto, grandes inversores verán subir exponencialmente sus beneficios.
También aparecen en este escenario de guerra: armas en el mercado negro, comercio de las mafias y bandas, así como la organización de ejércitos privados de mercenarios que mueven millones de dólares y miles de soldados.
La codicia, el poder y la necesidad de dominio son el motor de este movimiento belicista inducido desde el poder.
Frente a todo esto, la Iglesia y el Papa se manisfiestan claramente por una paz desarmada y desarmante y conta la banalización de las guerras.
Manuel Sánchez, parroco del barrio de los Pajaritos en Sevilla
Otra reflexión ha sido la de D. Manuel Sánchez párroco de Los Pajaritos en Sevilla. Una aportación hecha desde la vida entre los pobres, vida en las periferias de la ciudad (Sevilla), dónde se produce la alegría de vivir la fe en medio tanto dolor, Jesús sale al encuentro de la Comunidad a pesar del abandono institucional y de la agresión permanente. Manuel ha abierto su corazón (experiencia) y su itinerario espiritual en este encuentro que sigue teniendo con los más pobres. Gracias.
Por último D. Juan Erviti, doctor en farmacia, nos ha mostrado con elevado rigor, la sinrazón de las políticas sanitarias que se someten al negocio y marketing farmacéutico, beneficiándose del dinero público de forma escandalosa.
La salud queda relegada al beneficio, y muchos de los ensayos clínicos no son evaluados de forma fiable y científica por parte de los organismos que lo deben hacer.
No se puede ocultar a la mayoría de la población la verdadera eficacia de algunos medicamentos. Para finalizar puso en solfa las políticas del COVID, desde un profunda investigación realizada en equipo con otros profesionales.

Iglesia católica: Recuperar la dignidad de los «los intocables» en Bangladés

Acompañar a las comunidades dalit en su camino de promoción humana y de fe, ofreciendo educación, apoyo social y el anuncio del Evangelio como experiencia de liberación. Esta es una de las misiones distintivas de la comunidad católica en la diócesis de Khulna, en el suroeste de Bangladés, donde la mayoría de los fieles católicos procede precisamente de las comunidades dalit, los «impuros» o «intocables», tradicionalmente marginados por la sociedad bengalí. «En nuestra pastoral con los dalit nos ocupamos principalmente de proyectos de desarrollo humano y les ayudamos a educar a sus hijos.

Fuente

Intentamos apoyarlos en la búsqueda de un trabajo, en el sostenimiento de sus familias y en las demás necesidades de la vida cotidiana. Cáritas también está profundamente comprometida a su lado», explica a la Agencia Fides monseñor James Romen Boiragi, obispo de Khulna. Sin embargo, el compromiso de la Iglesia no se limita a la promoción social. «Estos aspectos son importantes, pero, sobre todo, nos dedicamos a la catequesis y al apoyo escolar», señala el obispo. «En mi diócesis viven unos 37.000 católicos y la mayoría de ellos procede de las comunidades dalit».

La presencia de los dalit en Bangladés constituye una realidad histórica poco conocida. Se estima que en el país viven entre tres y cinco millones de personas pertenecientes a estas comunidades, descendientes de grupos históricamente relegados a los márgenes del sistema de castas del sur de Asia. Aunque hoy Bangladés es un país de amplia mayoría musulmana -alrededor del 89 % de la población-, su estructura social ha heredado y mantenido profundas jerarquías y dinámicas de intocabilidad procedentes del pasado hindú.

Muchos dalit continúan desempeñando trabajos considerados «impuros», como barrer las calles, limpiar alcantarillas, recoger residuos o realizar otras labores manuales mal remuneradas. Aunque la Constitución de Bangladés prohíbe toda forma de discriminación, los dalit siguen padeciendo exclusión social, un acceso limitado a la educación, dificultades para incorporarse al mercado laboral y condiciones de vivienda precarias.

En la región de Khulna, un importante polo urbano e industrial del suroeste del país, se concentra una elevada población dalit -estimada en unas 500.000 personas- debido a diversos factores históricos, económicos y geográficos. Muchas familias viven en barrios periféricos, asentamientos informales o barrios marginales. La diócesis de Khulna, erigida en 1952 y perteneciente hoy a la provincia eclesiástica de Daca, comprende ocho distritos del suroeste de Bangladés. A través de sus parroquias, escuelas católicas, los programas de Cáritas y numerosas iniciativas pastorales, la Iglesia acompaña desde hace décadas a las comunidades dalit, promoviendo su educación, formación profesional e integración social.

Según monseñor Boiragi, el sistema de castas en Bangladés ya no se manifiesta con la misma rigidez que en otras zonas del sur de Asia, aunque sus consecuencias siguen siendo perceptibles. «Algunas personas procedentes de la comunidad hindú siguen sufriendo sus efectos, al igual que los dalit. En la sociedad en general, tanto entre musulmanes como entre hindúes, este problema continúa existiendo».

Para muchos dalit, la conversión al cristianismo representa también un camino de dignificación humana y social. «Cuando miembros de la comunidad dalit se convierten al cristianismo -explica el obispo- son más respetados, mientras que normalmente son personas discriminadas. La conversión se convierte también en una forma de mejorar su situación». La comunidad eclesial trabaja para que ese cambio se traduzca en una plena integración. «Intentamos ayudarles a integrarse en la sociedad, también gracias a las buenas relaciones que mantenemos con las demás comunidades religiosas. Al mismo tiempo, pedimos a nuestros fieles que los acojan como hermanos y hermanas», añade.

Para los dalit, subraya monseñor Boiragi, el encuentro con el Evangelio representa, ante todo, la recuperación de su propia dignidad. «Acoger el mensaje de Cristo significa redescubrir la dignidad de hijos de Dios. Es una experiencia de liberación del yugo de la opresión y de la marginación. Es también una forma concreta de mejorar la propia vida, porque con frecuencia permite acceder a procesos educativos, de crecimiento personal y de desarrollo que abren nuevas oportunidades». En la diócesis de Khulna, la misión de la Iglesia continúa uniendo evangelización y promoción humana, con la convicción de que el anuncio del Evangelio devuelve la esperanza a las personas más vulnerables y contribuye a la construcción de una sociedad más justa e inclusiva.
(PA) (Agencia Fides 3/8/2026).

Los pobres usados como armas de agresión

El derecho a no emigrar precede al derecho a emigrar y ambos están subordinados al deber de que todo ser humano tenga una vida digna.

La violencia sobre la ciudad ceutí es inadmisible.

Por COLECTIVO CISNEROS de análisis político

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Marruecos lanza más de 70.000 personas contra Ceuta sometiendo a la ciudad al caos. 

Esto no responde a un fenómeno fortuito ni sobrevenido. Desde hace semanas, el régimen marroquí ha venido impulsando a miles de jóvenes e inmigrantes empobrecidos marroquíes contra el perímetro fronterizo de Ceuta, consolidando un ejercicio de presión política violenta de dimensiones inéditas. El asalto final no admite ser calificado como una sorpresa estratégica; la instrumentalización de la población empobrecida como ariete geopolítico constituye una práctica documentada desde hace décadas, derivando de manera sistemática en un conflicto directo con la población española de consecuencias imprevisibles. 

¿Cómo consigue Marruecos sincronizar el reclutamiento de decenas de miles de sus jóvenes para que se lancen al mar con un riesgo evidente de morir en el intento? ¿No importan las vidas de estos chavales hasta el punto de convertirlos literalmente en carne de cañón suicida de un régimen que les ha robado la posibilidad de una vida con futuro? ¿Qué pasa por las mentes y los corazones de estos chicos para dejarse instrumentalizar de esa manera? ¿O será que están sometidos a una situación de desesperación radical de la que se aprovecha el régimen?

Resulta insostenible atribuir esta ofensiva a un hipotético «efecto llamada» motivado por fallos jurisprudenciales —como la sentencia del Tribunal Supremo relativa a las devoluciones en frontera— o por procesos de regularización recientes. El análisis del contingente revela una composición abrumadoramente marroquí. La ausencia de colectivos subsaharianos en esta incursión concreta confirma que la operación requería de una disciplina y conciencia nacional ante las directrices del reino alauita. La maniobra fue meticulosamente planificada para testear la capacidad y el umbral de respuesta del Estado español, sin que el gobierno marroquí reparase en inducir la violencia entre sus propios ciudadanos o en computar un trágico coste humano, donde las estimaciones sitúan en más de 80 las personas ahogadas en aguas ceutíes a ambos lados de la frontera.

Ante este escenario, la primera obligación constitucional y legal del Gobierno de España es garantizar la seguridad y el bien común bajo su jurisdicción. La respuesta institucional ha evidenciado una falla clamorosa, lastrada no solo por una evidente incapacidad operativa de respuesta urgente, sino por una indolencia estratégica continuada. La contención de un conflicto exige actuar de forma preventiva sobre sus causas; al haber “ignorado” las alarmas emitidas durante meses, el devenir de los acontecimientos configura una negligencia política de gravedad extrema, cuyas consecuencias humanas y operativas en las calles de Ceuta resultaban plenamente evitables. 

Marruecos es una dictadura cleptocrática que somete a la mayoría de su población a la miseria y actúa como férreo policía de los pobres de África.

En la estructura geopolítica del Norte de África, Marruecos se erige como un régimen autocrático profundamente vinculado al entramado económico transnacional capitalista, cuya oligarquía dominante acumula fortunas a expensas del empobrecimiento de la mayoría de sus ciudadanos, expulsados de facto hacia la emigración europea. Históricamente, esta estructura de poder ha ejercido de socio indispensable para el desarrollo de acuerdos bilaterales y comerciales con la Unión Europea y España. La diplomacia económica ha tendido un velo sistemático sobre las severas injusticias internas sobre las que se asienta el aparato estatal marroquí. De manera paralela, Rabat ostenta un rol crucial en la contención militar y policial de los flujos migratorios procedentes del África subsahariana, integrados por poblaciones desplazadas como consecuencia del expolio neocolonial de sus recursos. 

Financiado con fondos comunitarios europeos, el aparato de seguridad marroquí ha ejecutado una labor de represión salpicada de graves conculcaciones de derechos. La complacencia y la falta de denuncias formales por parte de las instituciones europeas y españolas ante esta arquitectura de contención ponen de manifiesto un nivel de cinismo estructural difícilmente sostenible.  

Las ciudades de Ceuta y Melilla presentan una debilidad geoestratégica y demográfica evidentes.

La ubicación continental africana de Ceuta y Melilla determina una vulnerabilidad geográfica estructural que no admite ambigüedades. Ignorar la especificidad territorial de ambas plazas en el debate geopolítico representa una irresponsabilidad política directísima, que compromete la seguridad ciudadana al no articularse medidas de protección soberana a su exposición geopolítica.  Esta brecha se ve profundizada por una asimetría económica abismal. La disparidad de renta per cápita a ambos lados del estrecho —una de las más pronunciadas del planeta— actúa como un motor inagotable de presión migratoria. La mera fortificación de perímetros fronterizos resulta ineficaz si no se atiende la causa primaria: el derecho de todo ser humano a no verse forzado a emigrar, lo que demanda abordar con parámetros de justicia la miseria e inestabilidad del continente africano. 

A esta fragilidad geográfica se suma una asimetría demográfica creciente. Los índices de natalidad de la población de origen marroquí contrastan severamente con el envejecimiento y la atonía demográfica de la población española. Este fenómeno evidencia una severa falta de certidumbre en el horizonte socioeconómico, cuya gestión atañe de lleno a las políticas públicas del Estado.  En el plano sociocultural, la cohesión ideológica y religiosa impulsada por la sociedad y por las autoridades marroquíes contrasta vigorosamente con la fragmentación de la conciencia civil, religiosa y política en el lado español. La doctrina nacionalista islámica cultivada durante décadas en Marruecos convierte la presión fronteriza poblacional en una herramienta recurrente de agresión directa, enmarcada en las dinámicas de la denominada guerra híbrida. Todo ello se ve fortalecido por las duras condiciones de vida del pueblo marroquí, que moldean una cultura de resistencia, frente a una sociedad española donde el nihilismo, el hedonismo y el consumo debilitan el compromiso político comunitario.  

España: un estado y un gobierno fallido.

El deterioro de los valores de cohesión social en España se ve agravado por una debilidad institucional en la cúpula del Ejecutivo y de la Jefatura del Estado que aproxima al país a los parámetros propios de una entidad estatal fallida. El desamparo sufrido por la población civil en puntos fronterizos constituye un incumplimiento del mandato básico de protección del Bien Común. Independientemente del debate jurídico sobre el estatus internacional de las plazas, los ciudadanos de Ceuta están bajo el amparo inequívoco del Estado español, cuya incapacidad protectora señala la urgencia de una regeneración institucional profunda.  

En la escena internacional, Marruecos ha sabido consolidarse como el socio prioritario de potencias globales como Estados Unidos, Francia e Israel en el área norafricana y atlántica, configurando un serio aislamiento geopolítico para España. Las informaciones que vinculan la inteligencia alauita con el uso de software espía contra altos mandatarios españoles sugieren la existencia de condicionamientos u omisiones inexplicables en la política exterior, cuyo exponente más crítico ha sido el giro unilateral e histórico respecto al Sáhara Occidental.  

Simultáneamente, la Unión Europea ha ratificado su carácter de bloque enfocado en intereses mercantiles, desentendiendose de la crisis humanitaria y fronteriza en el límite sur de su territorio. España se halla ante una crisis de gobernabilidad que exige la restitución plena de la seguridad ciudadana y la paz social, lo cual impone un cambio radical en el paradigma político vigente.  

España como comunidad política orientada al Bien Común.  

Frente a la encrucijada estratégica actual, el restablecimiento de la estabilidad y la soberanía exige la adopción inmediata de un nuevo paradigma político enfocado estrictamente en la consecución del Bien Común. 

Para ello, se señalan dos líneas de actuación de urgencia imperativa: 

  1. No inducir violencia ideológica, ni religiosa ni física en las poblaciones: Los gobiernos de España y Marruecos deben asumir la responsabilidad ineludible de garantizar la seguridad integral de sus poblaciones y promover una convivencia pacífica. Esto es necesario tanto en la frontera con el interior del territorio español. Es imperativo desmantelar cualquier uso de colectivos vulnerables o empobrecidos como fuerza de choque o presión fronteriza, dado que la violencia inducida únicamente escala la tensión y profundiza las brechas sociales existentes.  
  2. Justicia para los pueblos empobrecidos: El principio rector del derecho a no emigrar impone la obligación ética y política de garantizar condiciones de vida dignas en los países de origen. La Unión Europea debe articular una política exterior con África basada en la cooperación equitativa y la solidaridad real, al tiempo que los regímenes africanos deben erradicar las estructuras de opresión sobre sus propios ciudadanos.

 

Comienza el Aula Malagón-Rovirosa: «Mística Cristiana»

Comienza el Aula Malagón-Rovirosa con los Ejercicios Espirituales, con el corazón puesto en la Mística Cristiana y Militante.

La vida de los militantes, la vida de sus familias y de la misma asociación, ha de estar sostenida desde una Mística, desde un seguimiento profundo del Señor. Los Ejercicios Espirituales en el Aula son una oportunidad para rescatar en nuestras vidas la importancia de la vivencia de una espiritualidad de encarnación.

Hoy se impone (se pone) de manifiesto el contexto actual en el que vivimos nuestra fe, dominado en gran medida por un pensamiento hegemónico. Un pensamiento y una espirituallidad de carácter gnóstico, individualista y liberal que no es un mero apéndice de las estructuras que está desarrollando el capitalismo en su fase digital, sino consustancial al mismo.

De un lado, una antropología posthumanista, desintegradora de los vínculos que nos constituyen como personas, como seres sociales, en tránsito al transhumanismo. Del otro, intrínsecamente unida a esta propuesta antropológica, el desarrollo de unas estructuras sociopolíticas y económicas cuyo dinamismo fundamental responden a la “sed de poder” y el “afán de lucro”. “Estructuras de pecado”, las llamó san Juan Pablo II.

No puede haber un cristianismo que no combata en estos dos frentes a la vez: el interno personal y el externo, el mundo institucional que nos conforma y condiciona. Y hacerlos frente simultáneamente, porque quien no combate en su vida “el aliento de la bestia”, está alimentando, lo quiera o no, las estructuras de pecado. Y, por otro lado, no se puede vivir desde el aliento del Espíritu de Cristo, que se describe de forma magistral en las bienaventuranzas, sin tratar de combatir las estructuras de pecado.

Por ello, la espiritualidad de encarnación que vivieron tanto Rovirosa como Julián, está sostenida en algo que cada vez resulta más transparente en la propia doctrina de la Iglesia

En estos días en el Seminario de Pamplona (Aula Malagón-Rovirosa) oramos, celebramos los sacramentos y escuchamos las reflexiones del Padre Carlos Ruíz. No podemos sostener la vida militante, familiar y asociativa sin una Mística, sin una unión total a Cristo y a su Iglesia.

Pedimos al Señor por los frutos apostólicos de los Ejercicios Espirituales.

El movimiento «cucarachas» en la India y la inversión de estigma

Las protestas juveniles y de estudiantes acontecidas en la India están siendo un movimiento de gran impacto en un país con 600 millones de personas menores de 24 años. Es la población juvenil más grande del mundo.

La movilización se originó a raíz de denuncias de corrupción e irregularidades en el sistema educativo indio, principalmente la filtración de exámenes nacionales de admisión a la carrera de Medicina, lo que afectó a cerca de dos millones de aspirantes. Dos millones de aspirantes que tienen que dedicar escasos recursos familiares para llegar hasta ahí.

La indignación aumentó cuando una alta autoridad judicial de la India calificó despectivamente a los jóvenes desempleados y manifestantes como «cucarachas». En lugar de desmoralizarse, los manifestantes adoptaron el insulto como símbolo de orgullo y resistencia, fundando el movimiento satírico Cockroach Janta Party (Partido Popular de las Cucarachas) e integrando máscaras, disfraces, antenas de cartón y consignas alrededor de este insecto.

Inversión del estigma. Antecedentes históricos.

Un insulto o etiqueta despectiva empleada por las élites o autoridades puede transformarse en un motor de identidad colectiva.  Algunos ejemplos:

    • Turquía (2013): Erdoğan llamó a los manifestantes çapulcu (saqueadores/vándalos), y estos acuñaron el término chapulling como símbolo de resistencia pacífica y creativa.

    • Irán (2009): Ahmadineyad tildó a la oposición de «polvo y suciedad», lo que motivó consignas de orgullo popular.

    • Reino Unido (1906): La prensa utilizó el término despectivo suffragette para desacreditar a las sufragistas, quienes terminaron adoptándolo como nombre oficial de su identidad política.

    • Francia (2018): Los «chalecos amarillos» convirtieron en pancartas frases desafortunadas de Macron sobre las personas de la periferia.

La cucaracha pasó a simbolizar la resiliencia y la persistencia: un ente que sobrevive, se multiplica y resulta imposible de ignorar. Tras semanas de intensas protestas exigiendo transparencia y la dimisión de las autoridades de educación, el 25 de julio dimitió el ministro de Educación de la India (Dharmendra Pradhan) y el Gobierno accedió a revisar el sistema de exámenes y retirar los cargos contra manifestantes. En este caso hemos de destacar el papel fundamental de la Generación Z, capaz de reinterpretar el discurso con rapidez en entornos digitales y convertir los desprecios institucionales en plataformas de acción colectiva, transparencia y exigencia de rendición de cuentas.

Es posible que el movimiento no tenga una proyección en el futuro para cambios estructurales en el país, o incluso sea aprovechado por el populismo de turno, pero posiblemente sea un ejemplo de la sitación de muchos jóvenes en el mundo, a los que se les ha cortado las alas y las posibilidades de construir su futuro. La deriva política de todo esto es otro tema a reflexionar…

Mensaje de los obispos venezolanos: «Samaritanos, testigos de esperanza»

El mensaje pastoral “Samaritanos, testigos de la esperanza” de los obispos venezolanos surge como respuesta al profundo dolor causado por los terremotos que afectaron al país y se dirige tanto a los fieles como a todas las personas de buena voluntad. Los obispos expresan su cercanía a las víctimas y recuerdan que esta tragedia se suma a las difíciles condiciones sociales, económicas y políticas que ya padecía Venezuela. Frente a esta realidad, invitan a mantener viva la esperanza y la solidaridad como respuesta cristiana al sufrimiento.

Inspirándose en la parábola del buen samaritano, el documento afirma que Dios no abandona a quienes sufren, sino que está presente en las víctimas y en todas las personas que las socorren con generosidad. Los obispos rechazan la idea de que las catástrofes sean un castigo divino y presentan a Jesucristo como el verdadero Buen Samaritano, que acompaña, cura y sostiene a quienes atraviesan el dolor. La Iglesia, por tanto, está llamada a ser signo de consuelo y esperanza para todos.

El mensaje destaca el ejemplo de miles de voluntarios, rescatistas, personal sanitario y ciudadanos que, desde el primer momento, ofrecieron ayuda a los damnificados. Los obispos agradecen especialmente la solidaridad del pueblo venezolano, así como el apoyo recibido desde otros países, de Cáritas y del Papa León XIV, considerando que estos gestos muestran que la fraternidad puede superar las fronteras y convertirse en un testimonio concreto del Evangelio.

Finalmente, el episcopado hace un llamamiento a trabajar unidos por la reconstrucción material, social y espiritual del país. Invita a transformar el dolor en un compromiso permanente con la justicia, la reconciliación y el servicio a los más vulnerables, animando a los fieles a perseverar en la oración y en las celebraciones por las víctimas. El mensaje concluye exhortando a todos los venezolanos a convertirse en auténticos «samaritanos», capaces de llevar esperanza y consuelo en medio de la adversidad.

La pobreza infantil en España: No hay voluntad política de erradicarla

La pobreza infantil es estructural en España. Pese a ser una de las principales economías de la Unión Europea, está entre los peores datos del club comunitario, al nivel de países como Rumania y Bulgaria. En los últimos años, además, mientras las cifras para el conjunto de la población mejoraban, seguían empeorando para la infancia.

Las cifras macro sustentadas en porcentajes de crecimiento del PIB dicen muy poco de la realidad, de la situación de miles de familias que no pueden llegar a fin de mes, ni comenzar el siguiente con mínimas garantías.

Un país donde el perro se ha convertido en el centro de del trasporte, de los supermercados y de la hostelería, donde no se alquilan pisos a familias con niños, ni si quiera a precio de usura, es un país enfermo.

Un hogar con niños es casi una garantía de entrar en estado de incertidumbre. En cuanto hay una crisis económica, estos hogares son los primeros que salen disparados a una situación de pobreza, y los últimos que se recuperan, expuso Ricardo Ibarra, director de la Plataforma de Infancia, que aglutina a las principales organizaciones del sector y que ha presentado en junio un informe analizando los últimos datos oficiales, del INE. En 2025, al fin, se ha registrado una mejora de los indicadores. Pero las cifras siguen siendo altísimas: uno de cada tres niños y adolescentes está en riesgo de pobreza o exclusión.

Estas cifras mantenidas en el tiempo, muestran a las claras que no existe voluntad política de erradicarla.

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